Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

lunes, 7 de octubre de 2019

De Carne y Alma...


Comulgada sobre Tus Piernas
con la sangre hirviendo y el alma en arrullo,
con la carne abierta de par en par por cada poro.
Soy excelsa en Adoración.

Tu aliento... Mi aliento...
Dos lianas cosidas en saliva
retorcidas como tronco de vid
en el fuego que invoca el deseo.

Me proclamas en cada vaivén,
en un horizonte turbado por las emociones encendidas,
por la prisa calma y los sentidos encomiados.

Tu Nombre destella entre mis labios,
insurrecto y rebelde...,
con la caricia involuntaria de un gemido
como cadena de agua sólida que, insurgente,
se deshace al calor derramando todos los límites.

Mis sentidos.
Te embebes de ellos.
Los destilas. Los enhebras...
Los conduces de Tu Mano abocándome a este denso momento,
tan efímero en el instante,
tan profundo e intenso en el sentir,
en la ida certera de la conciencia,
de pérdida tangible para SerNos
de Carne y Alma.


domingo, 29 de septiembre de 2019

EscribiéndoTe en Mi Piel...

Me tiemblan los pensamientos... y los dedos en cada impulso que se erecta mi pecho a latidos dobles y se yerguen los deseos como lo haría Tu Miembro al tenerme a Tus Pies, embriagándome del aroma de Tu Hombría perdida (o encontrada) entre mis manos. Te imagino callado, de pie ante mí, mirando hacia abajo, mientras dudas entre poner las manos a tu espalda y, sin decir nada, sea yo quien se encare penitente como si Tu Carne fuera la hostia consagrada que absuelve mi pecado, o emprotrarme contra la pared y no tenerme compasión. 
Y vuelo... 
Vuelo en la idea que se sostiene en el vórtice de mis dedos abriendo a la par las alas de mariposa que circundan mis pliegues ebrios del dúctil y lascivo embate de quien se sabe tortura y placer.


Los vaivenes, los balanceos, serán los mismos... de piel contra piel, de rectas y curvas sinfín, de sonidos guturales y saliva resbalando. Mis dedos siguen sobre las teclas, punzando como alma con demonio, mientras aprieto mis muslos y elevo mis piernas. Las puntas de mis pies son de bailarina inquieta que atrapa sus nervios, mojados, en imágenes lascivas de Tu Boca entre mis pilares, hurgando entre los pliegues como quien abre un libro y pasa páginas empapándose de tinta y espuma.

Y la cadencia de mis runas se vuelve torrente con la complacencia de mi mente, sobrepasándome de instintos, de animal indómito, de muy Hembra que sabe lo que quiere mientras las piernas se abren como compuertas de presa apurada, presta a ser caudal entretejido entre azotes que arremeten contra el calor henchido y mullido que preceden a embestidas de falanges, de pinzas abiertas que hurgan la piel de mis adentros.  Mi boca se entrega a anhelos de Tu Boca, de los golpes supuestos de Tu Lengua y de Tus Dedos, de aliento derramado, de cimbradas sensaciones y sucesivas convulsiones que confluyen en el abismo de mis entrañas. 

Ni quejidos ni susurros. Sí maldiciones por Tus intenciones, por el manifiesto de Tu Presencia gobernando mis manos y mi pensamiento, por el juramento incognoscible de mi esencia en el gozo de pensarTe…


domingo, 15 de septiembre de 2019

Bizarros...

Me elevo postrada, amparada en la cruz de Tus Piernas, cabalgando sobre el altar que me enaltece. Un puente con tacón de aguja y un ramal de cuentas blancas como alabastro enhebradas una a una con saliva de deseo.
Un beso.
Tus Ojos son un fogonazo de oscura intención que me desarma. Mi mirada se clava como azote de arena llevada por el viento más allá de Tu Mirada. Se eriza mi piel que se amotina en espasmos que no puedo dominar mientras tirito en el gozo de Tus Manos tirando de los nudos que nos unen.
Tu Boca alentando mis gemidos..., bebiendo el néctar que, como espuma de suspiros, envalentona tu lujuria, pecado bendecido en la gruta donde se apiadan los demonios.

Y mis puntas latientes claman entre las yemas de Tus Dedos a la bizarría de tu aliento. Giran en las inversas del reloj y silba mi boca asida a dos falanges que me roban calma, usurpada por tu lengua que latiguea las entrañas entre mis labios...

Agrestes los instintos que nos mueven y cabalgan hambrientos por los lodos purpúreos de esta lujuria que flamea, salvaje e indómita, los carnales erectos y orondos, azotados por este fuego que nos engendra.

miércoles, 10 de abril de 2019

Mariposas...

Mis gemidos se vuelven mariposas y se escapan de mi boca como velos ajenos a lo que más allá de estas paredes vive. No hay clemencia cuando es tu boca la que me deshace y me envuelve en hálitos convulsos de placer… 
Y yo… me deshago como estatua de mil suspiros por un solo soplo. 

Me buscas como zahorí en un desierto, y me hallas en medio de un oasis. Agua clara que se escurre en este baile de carnes, de sábanas tan revueltas como excusadas, que se desborda por tus labios mientras tu lengua inflige el castigo debido y se yergue, poderosa, entre la humedad de mis labios.


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El Beso del Pecado

El Beso del Pecado
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.