Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

martes, 21 de enero de 2020

Etérea...


Me prendo etérea, y, como una roca incandescente, me fijo al sentir de Tu Piel. Me hago lodo cuando las aguas se vencen sobre mí, tierra magna en la que enclavas Tus Armas. Y mientras, soy estaca a la sombra de Tu Pecho.

Lamo las venas de Tu Deseo. Respiro Tu Aliento germinado en mil embates que sacrifican cada susurro y los tercian quejidos, quejidos de sangre y sudor, de flema salvaje, de sensaciones exacerbadas, de conjuras que reverberan en cada choque, en cada fricción, en cada tramo… 

Me gozas… Y Te gozo. Nos aniquilamos en cada verbo callado. 
Me crezco Mujer y Hembra, 
(Tu) Hembra 
(Tu) Mujer, 
de Ti…

martes, 14 de enero de 2020

N'est pas la Petite Mort, c'est la Résurrection...

Te sentí en el centro de mis caderas, taladrando todos mis estigmas, curándolos con Tu Deseo, usurpando mis espacios con el cimbrar de Tu Carne, haciéndoTe Dueño absoluto de cada uno de mis impulsos, sin reservas, mirándome directamente a los ojos. Mordías mis pasos, lamías sus heridas colmando de gracia cada uno de mis dedos como pequeñas huellas calibrando en Tu Boca, acariciando Tu Lengua... sintiendo en mi pecho Tu Mano, garra impertérrita de cada uno de mis latidos. Y yo, ebria de sin razón, me perdía en Tus vaivenes, en cada sensación que me quemaba por dentro, que me inundaba como la tierra seca ávida de la primera lluvia..., de la segunda..., de la tercera... y del diluvio universal... 

En ese espacio infinito de lujuria, donde el finito de la carne encuentra su salvación, vuelcas el emblema de Tu Cuerpo, tallado a golpe de susurros, de gemidos, de jadeos que ahogabas en mis labios, entre el norte y el sur, apostado en mis costados como alambrada inmaculada... Te viniste arriba viviendo ese momento de vigilia justo antes de morir... Y yo... Yo morí contigo. 

Y mientras moríamos el silencio se hizo incandescente con volutas de placer sobre la piel, agitando el alma que palpitaba bajo el pecho, entre los cuatro huesos que sostienen la carne, escuché Tu rugido de yaciente:  Ma chérie, ce n'est pas la petite mort. C'est la résurrection...



martes, 7 de enero de 2020

Ex aequo...

Soy del altar de Tu Boca, 
oblicua al cuero de Tu Cuerpo, 
en el trono de Tu Imperio, 
a la doma que se clama entre Tus Manos. 

Me haces de Sentimiento regio, 
silencio desvirgado de exequias vergüenzas
y de Engendras vivas que destilan sobre mis entrañas 
los delirios de tu Carne, 
la cordura etérea de Tu Pensamiento. 


miércoles, 1 de enero de 2020

Agua en Tu Boca...

Sabes que al final de Tus pasos se encuentra Tu Templo, aderezado de piel y sensaciones, no silente de intenciones..., desnudo, abierto..., ebrio de Tus ganas... 
Me encuentras, después del silencio que inundan tus huellas por esta casa. Ahí. Tendida sobre el lecho blanco... y mi cuerpo, tapiz para Tu obra, entretejido con las caricias previas que me han llenado de deseo por Ti.

Como un devoto desvestido, te ahinojas. Me miras, y Tu Boca se mueve como espuma sobre mar. Puedo percibir Tu gemido antes de producirse. Elenco de sensaciones que anidan en piel.
Sediento, hierves en el beso de la piel de mis labios húmedos. El roce de Tu Lengua es un latigazo que me eriza, arrancando la fiebre que revienta en mi boca como roca nerviada por el azote del infinito de lluvia de sal.

Me abres la carne. 
Me atraviesas.
Hurgas ávido y las bocas hacen agua, la lengua se muestra inquieta, el anhelo es Pecado de carne.

Se engrandece este deseo que florece como espinas de yedra en cada una de nuestras aristas y se alza dueño de los pliegues de mi piel, de los incendios de Tus Entrañas.
Tus Dedos son un juguete perfecto, un aliciente a mis caprichos y a los Tuyos.... Se impregnan de mí: de mis aromas y de mis efluvios que devoras entre filamentos de saliva en tanto yo Te gozo, Te disfruto..., Te venero y me deshago entre Tus labios y en la cruz de Tu eretismo me hago torrente, instinto de mar dulce... salpicado de gloria.


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El Beso del Pecado

El Beso del Pecado
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.