Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

sábado, 23 de febrero de 2013

Tu puta princesa...

Esta mañana he vuelto a ser tuya. He vuelto a sentir tu calor, el fuego de tu deseo, la bravura de tu hombría, la lujuria en tus gestos, en tus palabras… Para al final, hacerme temblar de deseo, buscando que me entregue y que te entregue más de lo que puedo estar dispuesta a ofrecerte en principio. Pero me entrego. Tu presencia, tu mirada, tu sonrisa pícara, tu carita de chico bueno, tus susurros… Me excito. Lo sabes y te gusta. Nos provocamos. Yo soy más sutil. Tú, muy directo. A ti te salen las reclamas. A mi me cuestan las súplicas. Soy tu princesa. Soy tu puta. Haces que me sienta ambas cosas. Yo decido. Yo elijo.

Mi cuerpo arde, se enciende. Te deseo... Soy tuya y, a falta de voluntad, me dominas consentida… Y, al tiempo, tú eres mi libertad. La que tengo para sentirte, para gozarte, para mojarme, para pedirte sin rogarte, para asentir… Una y otra vez.

Una y otra vez te lo doy todo y no porque te pertenezca, pero sabes que soy tuya…

Tu puta princesa.



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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.
Deja que su Tacto encarne las pupilas de tus ojos.

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Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.