Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Ese extraño tartufo blanco...


… O el deleite de comerse una polla.


Todo mi cuerpo tiembla ante la emoción de tomar un dulce como ese. Perfecto tronco para dos bolas de claro chocolate con leche... Mi aliento se pega a una de ellas... Inhalo su olor. Su aroma me envuelve y me incita a pasar la lengua... despacio, recreándome. Mi boca saliva y la lengua pasa a la otra bola. Mantengo bien sujeta la base sobre la que se apoyan. Mi mano tibia el elemento y su roce produce la temperatura que el postre necesita para deshacerse en mi boca. Las aprieto con suavidad, intercambiado mi boca y mi lengua entre una y otra. Lo hago con sutileza, arañando con los dientes cuando van entrando en mi cavidad bucal.


Esa sensación me domina... Dejo un poco para el final. Quiero disfrutar. Ir poco a poco. Me aplico en el barquillo que gotea. Chupo. Absorbo... No quiero dejar nada. Aprieto con los labios la punta. Está blandita, brillante, con una tonalidad más rosada. Tierna. Inocente. La punta de mi lengua apura el agujerito por el que quiere salir el líquido que contiene...
Me encanta.

Mordisqueo con lisura, como recortando la parte más dura y más gruesa; esa donde se marcan los surcos henchidos por la presión que ejerzo sobre él, dejando que entre lentamente en mi boca, sin oprimir con los labios, retirando la lengua, y sin piedad. La fricción calienta mi postre. Me relamo y miro con avaricia y cierta lujuria lo que hay entre mis manos... Pecados capitales. Sin perdón, sin rendición, sin lamento... Jadeo al volver a saborear semejante aperitivo y no dejo de hacerlo hasta que termina por deshacerse. Mis manos me ayudan a tragarlo, a alimentarme de él, hasta que como el bocado más gourmet, más exquisito y más delicado, como el manjar mejor tratado por manos expertas; el exterior permanece duro y el interior se mantiene templado, jugoso, líquido...
Hasta que en el último bocado, estalla en la boca, llenándola de sensaciones y sabores como el mejor de los tartufos blancos.


6 comentarios:

  1. Y yo que venía pensando en un helado :P
    me voy bien calentita
    para matarte
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    En serio narras muy bien y utilizas muy buenos vocablos
    anda que
    voy a dedicarme a leer blogs sobre el cultivo de la pera limonera
    uf
    besitos

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    1. Las apariencias engañan... Pera limonera? Más bien una Alexander, que son igual de gordas y algo más largas... ¡qué mala soy contigo! :-)
      Besos de Pecado.

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  2. CHICA, COMO LO DISFRUTAS. UFFFFF!!!
    UN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!

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    1. Ya sabes que no puedo tomar mucho dulce, así que cuando cae uno... Lo gozo :-)
      Besos de Pecado.

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  3. Poder de control y seducción en tu narrativa, llama la atención la elegancia y la sutileza con la que has tratado un acto tan íntimo y personal. Más felicitaciones, Mag.

    Mil besitos y feliz noche, preciosa.

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    1. Muchas gracias por la visita. Ya ves, es un texto antiguo.
      Gracias por lo que dices. Es cierto que nada es lo que parece. A veces es bueno jugar con las palabras para definir algo que acaba siendo completamente difererente.
      Me gusta ser sutil cuando no soy "bruta".

      Besos de Pecado.
      Feliz noche y mil gracias de nuevo por tu apoyo.

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.
Deja que su Tacto encarne las pupilas de tus ojos.

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Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.