Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

martes, 24 de diciembre de 2013

Ego te absolvo a peccatis tuis...

Que la grandeza de tu misericordia borre mis excesos...
  Porque hoy mi boca sabe a pecado.
Riégame con tu gracia... de arriba a abajo,
 en cada extremo de mi reo cuerpo hasta llegar a la cumbre de mi pecho: tenso, extenuado y erguido.
Derrama tu gloria y lléname de ti. 
Y así, en cuerpo y alma, a tu esencia me entregaré.
Amén.

1 comentario:

  1. Después de leer su estimulante entrada, lady PI, hubiera dicho aquello de: "Con la iglesia hemos topado"... pero creo que esta vez mejor diré aquello otro de: "Padre, perdóname... porque si no he pecado aún, pienso hacerlo... repetidas veces.."
    Y luego ya, si eso, a posteriori, que me pongan la penitencia que sea, que gustosamente la cumpliré.
    Eso si... que nadie espere de mi, arrepentimiento ni propósito de enmienda. Eso no va conmigo.
    Besos lady PI, y que siga usted teniendo esos maravillosos estados de "éxtasis". Cada vez se parece usted más a Santa Teresa de Jesús ;-)

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.
Deja que su Tacto encarne las pupilas de tus ojos.

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Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.