Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

lunes, 6 de enero de 2014

Pasión y Razón: Dos caballos condenados a entenderse...

Supongo que hoy he descansado mejor que nunca y, aquí, sola en mi cama como cada mañana, con varios libros sobre mi mesilla de noche y algún que otro sueño que no logro recordar, me he puesto a pensar. Reconozco que en ocasiones peco de procesar demasiado las cosas y otras, parezco que no las pienso. A veces no me atrevo a cruzar un charco o dar un salto por encima de él; otras, arriesgaría mi vida cruzando el océano a nado. Raciocinio, miedo, pasión... Mis propias cadenas...


Esta frase de Benjamin  Franklin me ha dado que pensar. "Si la pasión te lleva, deja que la razón tome las riendas". No sé, todo lo traslado al mundo erótico. Mi mente cada día está más hambrienta o es que los acontecimientos de mi vida me llevan a pensar en ello. Y, entonces, me he acordado de Platón y el diálogo de Fedón o tratado sobre el alma, ambientado en las últimas horas de vida de Sócrates, justo antes de ser ejecutado. Y, ¿a qué viene esto? No lo sé, pero todo se ha convertido en una espiral de sensaciones y sentimientos llevada a un punto que culmina en la eternidad o en la inmortalidad del alma. Y como "el alma también se masturba" y mi cerebro necesita alimentarse constantemente, he llegado a concluir que mi infidelidad es necesaria para mi mente y para mi alma. Y me siento mejor que nunca.

Fedón representa a la razón humana: un caballo dócil y blanco que tira de un carro, junto a otro, negro y rebelde que simboliza la pasión... Y así me siento yo. Por un lado soy dócil y por el otro soy pasión, soy rebeldía. El auriga, el conductor, es quien lleva las riendas, no sin gran esfuerzo y voluntad, ayudado por el dócil caballo blanco y perjudicado por el rebelde caballo negro. Y aquí ando yo, como fuerte guía de mi propio carro, arriesgando mi docilidad y enfrentando mi pasión.... Y, al final, buscando el perfecto equilibrio.

Y llevo a la práctica lo que decía Khalil Gibran-que tiene preciosas filosofías sobre el amor y la pasión en El Profeta-: "Porque la razón, gobernado sola, es una fuerza limitadora, y la pasión, desgobernada, es una llama que se quema hasta su propia destrucción. Por lo tanto, haced que vuestra alma exalte a vuestra razón a la altura de la pasión... Deberíais descansar en la razón y moveros en la pasión..."

4 comentarios:

  1. ¿Se puede concluir entonces que el desenlace de la partida es tablas? mmmhh.... un empate entre razón y pasión muy sospechoso... los osos huelen el miedo a muchos kilometros...
    Veo que la Dama esta siendo muy conservadora, quizá demasiado si quiere obtener la victoria. En ajedrez a menudo se sacrifican peones o incluso figuras si el desarrollo de la partida lo exige y la estrategia lo permite, con el objetivo de lograr la victoria. Al fin y al cabo los empates no satisfacen nunca nadie.

    El Extraterrestre.

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  2. enhorabuena por el año cumplido!!!

    El Extraterrestre

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  3. ¿HAS CUMPLIDO UN AÑO?
    FELICIDADES...
    AUNQUE SEA DIFICIL LA PASIÓN Y LA RAZON TIENEN QUE LLEGAR A UN EQUILIBRIO, DE LO CONTRARIO LA COSA ESTÁ COMPLICADA.
    UN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!

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  4. ¿Pasión o razón?. ¿Equilibrio de ambas o permitir que una gobierne sobre la otra?
    Interesante reflexión la suya de hoy, lady PI… pero un tanto fútil y banal, dado que si la pregunta es si debemos lograr un equilibrio entre las dos, o intentar que una prime sobre la otra… lo que en realidad estamos confesando es que no tenemos el poder de controlarlas, y decidimos sobre la marcha a cuál de ellas darle cuerda y a cual tirarla de las riendas…
    Mi opinión, si se me permite, es que somos seres básicamente pasionales, y nos encanta dar rienda suelta a nuestra pasión, a nuestros deseos, fantasías y, porque no decirlo, necesidades…
    Pero dado que somos seres “sociales”, reprimimos esa pasión controlándola con el raciocinio, de tal manera que podamos vivir unos con otros cumpliendo las leyes que nos marcan la sociedad, la cultura, la religión, o incluso “las buenas costumbres”…
    Esto es fácilmente demostrable, pues suéltenos usted en una isla desierta y verá como en poco tiempo surgen nuestros más primarios instintos; y aunque ha puesto usted el nivel muy alto con Benjamín Franklin, con Platón, o con el mismísimo Khalil Gibran (que por cierto, también dijo aquello de “¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?”), … yo voy a remitirle a William Golding y su celebre novela “El Señor de las Moscas”.
    Como ve, la pasión nos viene dada por naturaleza, y la razón es un control o exigencia impuestos por la sociedad (creo que en esto estaría de acuerdo conmigo hasta el mismísimo Marqués de Sade, sin querer presumir en ningún momento de ello)
    Sin embargo, no es todo esto lo que me ha llamado la atención de su escrito, pues ya le he dicho que es una discusión banal, ya que está claro que prima sobre qué.
    No, mi querida lady PI, lo que de verdad me ha gustado de su escrito es que ya ha aceptado que “mi infidelidad es necesaria para mi mente y para mi alma”, es decir, ya se ha aceptado a usted misma, pues empieza a conocerse verdaderamente. Y el conocimiento de uno mismo y la posterior aceptación, es el único camino para la felicidad, pues quien no se conoce o no se acepta… jamás podrá ser verdaderamente feliz.
    Por tanto, lady PI, mis felicitaciones en este, el día de su renacimiento público, y la animo encarecidamente a que se siga usted conociendo y aceptando, y al que no le guste… que tire de caballo blanco…
    Por cierto… un año es muy poco… yo espero muchos años más de usted.
    Besos desde la mansión.

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

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El Beso del Pecado

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La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.