Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

martes, 18 de febrero de 2014

La mano que prendió el fuego...

Lo cierto es que no me hace demasiada gracia eso de recibir cachetes en el culo así como así. Y, al decir así como así, me refiero a no estar metidos en faena -y siempre sin pasarse; que me pase yo, bueno, que se pasen ellos... cabe, con casi total seguridad, la venganza... fría-. Pablo es un tipo que tiene muy buena mano para estas cosas; o, al menos, eso me parece a mí en la poca experiencia que tengo con él.
Yo prefiero esos toques suaves, esas caricias que anticipan un beso denso y profundo, ese arrumaco que deja sentir el cuerpo del otro como acoplándose... Pero no, esta vez fue de modo intencionado y sonoro. Sí, sé que resulta gracioso y picante, estimulante en ocasiones, pero siempre me quejo cuando Nacho aparece por detrás y, sin previo aviso, y estampa su mano abierta en mi culo. Creo que lo hace porque sabe que no me gusta, porque sabe que le voy a protestar y que puede ser el inicio de un juego... muy suculento en su premio.
Y eso fue lo que sucedió anoche...
Acabamos como dos críos jugando a perseguirse por el pasillo: Yo, con el fin de alcanzarle y él, con el fin de no dejarse atrapar, hasta que acabamos uno frente al otro, separados por nuestra cama.
- ¿Qué quieres... si tienes un culo que dan ganas de comérselo?... Y... de otras cosas... -espetó en un tono más bajo-. ¡Vale, me rindo! -expresó levantando las manos tanto como la voz, como un ladrón al que han dado el alto y se muestra destemplado ante su retenedor.
- Yo... No -aseguré cogiendo una de las almohadas que había sobre la cama. Nacho ladeó la cabeza y elevó el gesto de sus cejas en un claro signo de advertencia. No era la primera vez que jugábamos a las almohadas pero yo, como una niña chica, acababa haciéndome la víctima, provocando que él llegue dulce y sumiso a consolarme... porque su fuerza es mayor que la mía y su picardía mucho menor que la mía o, al menos, la suya más disimulada... Y sonrío escondida en la curva que forma su cuello  con el hombro mientras sus manos prenden y arrugan mis ropas. Y acabamos los dos refugiados entre los pliegues de nuestros cuerpos, sumados en caricias que son besos y algo más, que nacen tímidos y acaban siendo obscenos, que empiezan lentos y terminan desbocados..., buscando nuestras manos la piel del otro, descubriéndola bajo las telas que cubren nuestra desnudez.
Mi cuerpo desnudo, rozado por el suyo.
A veces me pregunto cómo teniéndole a él busco más en otros. Supongo que del mismo modo que él, teniéndome a mí, busca en otras. 

- Si te vieras la cara ahora...
- ¿Qué?
- Pones cara de mala, malísima y de... viciosisisísima... Por mucho que quieras fingir que te has enfadado en el fondo tienes el coño ahora mismo como el de una perra.  -Me sorprendió un poco aquella respuesta. Sí, él parece modoso pero tiene una boca que lo pierde. Se pega todo el día con el coño en la boca. Y le tiré la almohada que llevaba en mi mano. Efectivamente, él me la devolvió pero con más fuerza. Sabía que me iba a cabrear, que es mi forma de reaccionar de manera fingida porque con esa actitud lo que consigue es que mi libido suba, que mi exaltación me  haga ser más "bruta"... Y eso, a él, le encanta.

No hubo apenas prolegómenos en los que recrearse. El ataque fue franco. Comenzó a mordisquear mis pezones casi directamente, mientras una de sus manos se colaba entre mis piernas y la otra, apoyada sobre una de mis nalgas, me mantenía quieta aunque mis manos estaban libres para ir palpando su cuerpo. Cuando sus dedos se hicieron camino entre mis húmedos labios, percibiendo la humedad que los alimentaba, mi cuerpo se venció hacia atrás, dejando que penetraran libres. No noté si los separaba pero me estremecí y me tensé de deseo... Pero él también tembló en mi mano cuando su sexo cayó en mi poder. Mi mano se movió rápida. Sé que ejercí movimientos ligeramente agresivos pero Nacho no protestó. Estábamos demasiado encendidos, como si fuéramos con prisas... Con prisas de deseo, con prisas de posesión, con prisas de follar...

Alcanzó con su boca la mía y nuestras lenguas saborearon a la otra. Sus dedos acariciaban mi rostro pero no eran caricias sutiles, suaves, delicadas... Sus dedos se clavaban en mis mejillas, estrujándolas. Su boca más que besar, mordía... Y chupé sus dedos. Los lamí con codicia y apetencia,  saboreando y probando mi propia esencia entre dulce y salada... definitivamente solo mía.
El ritmo se incrementó. Caímos sobre la cama, movidos por aquellos impulsos que parecían casi incontrolables. Mi cuerpo, caído de espalda, se abrió a él. Mis piernas se separaron para abrirle paso. Sentí la erección de su miembro buscando camino entre mi coño y el empuje de sus caderas para atravesarme. Enredé mis piernas entorno a ellas y Nacho empezó aquel caliente baile salvaje, apoyado en la fuerza de sus brazos y en el freno de sus manos mientras yo, rendida a mi entrega y sucumbiendo a mis sentimientos y deseos, alcé más mis piernas, dejando que su polla entrase hasta lo más profundo de mis entrañas...
No sé en qué momento nos quedamos dormidos pero sé que uno de los motivos fue la suma de actos pecaminosos producidos con nocturnidad, alevosía y, no dudo que, con cierta premeditación. Ambos nos merecemos delitos así.
Los últimos días Nacho ha estado algo estresado. Había que sacar adelante algunos proyectos y eso le había tenido casi prisionero en su despacho. Así que, esa noche preparé una cena especial, que no comimos. Me regaló flores -una orquídea negra, lo que me dio a entender que ya lo había pensado desde hacía un tiempo, puesto que no se encuentran de forma habitual en las floristerías- y que no vi hasta la mañana siguiente sobre la mesa del comedor. Habíamos pasado de aquel manotazo en mi culo a follar como locos, perdidos entre movimientos exacerbados, perdidos entre miles de arrumacos...

Hoy hemos despertado desnudos sobre la cama, como si nos sobrara todo el calor del mundo; mi cuerpo pegado al suyo, en el lado que no suelo dormir, encajada en la curva de su cuerpo, con sus besos, tibios y suaves, en la parte alta de mi espalda, deslizándose hacia mi hombro... Su mano, reptando por mi muslo hasta detenerse en mi culo y anclarse...
Y todo volvió a empezar mientras la cena sería la comida y la orquídea un motivo para comérmelo a besos...

15 comentarios:

  1. Ay ay ay ay ay ayyyyyyyyyyyyyyyyyyy!!!!
    No escarmientooooooooooooooooo!!!!
    Que me sigo pasando por tu blog a estas horas... y leyéndote a sabiendas de "la mano" que tienes para delinear estos pasajes.... :s

    Soy yo o se siente un calor bastante fuerte?????

    Ahora??? Al aguaaaaaaaaaaa! jajajajja!

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  2. Que manera de describir la velada ufff y como escribes nena, me has enganchado con cada letra, pegadita a la pantalla deleitandome , disfrutando y como dice Sweet acalorandome

    Te cuento un secretillo, odio que me den cachetes en el culo, de hecho mi pareja ya ni se atreve porque es un acto reflejo el devolverla, asi que mejor dejar mi trasero tranquilito y en paz

    besotesss

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    1. ¡¡¡Secretos a voces!!!
      Yo me revuelvo como las culebras... y como me dicen, donde pongo la mano pongo el cuerpo... Imagina cuán grande es mi revelo ;-)
      Besos, guapi.

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  3. EMPEZAR UNA PELEA PARA HACER LUEGO LAS PASES DE ESTA MANERA, SI QUE VALE LA PENA.
    EN EL FONDO LAS PELEILLAS SON BUENAS, MUUUUUY BUENAS, JEJEJEJEJE...
    UN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!

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  4. Muy sensual. Me ha gustado mucho.

    Saludos desde www.malagasensual.com

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    1. Hola, A. Sánchez! Bienvenido al Pecado. ¿Sabes realmente dónde te metes? :-) Prometo ir en ya a ver tu enlace... A ver qué descubro...
      Gracias por aparecer por aquí y dejar tu marca.
      Besos de Pecado.

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  5. A los demás, ¿qué os voy a decir si estoy embriagada de vuestros halagos y me estáis convirtiendo en una pecadora vanidosa? ¡¡¡Con lo que eso conlleva, por favor!!!
    Gracias... Gracias... y Mil Gracias más...
    Besos de Pecado.

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  6. Buenísimo, excitante y super morboso... son unos pocos adjetivos.

    Las imágenes son grandiosas... te robo la de la pareja en la cama, ella con sus pies sobre el culo de él uffffffffffffffffff

    Besotes

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  7. Mmmm.... te entiendo tan bien... Empezar con un enfado y acabar haciendo las paces una y otra vez... Me encanta la forma tan sensual de narrar que tienes... Consigues trasladarme al relato, aquí en tu casa me siento voyeur... jejejeje... Me ha gustado muchísimo!!

    Montones de besinos :)

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    1. Si quieres te envío el pliego de condiciones a ver si te lo firman ;-)
      Gracias por tus palabras.
      Besis.

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  8. Un azote en el culo y una almohada...
    Y ganas, por supuesto..., muchas ganas de gozar.
    A veces hay que recurrir a lo más simple, a lo más evidente, a lo más sencillo...
    Un azote en el culo y una almohada...,
    Bueno, y una orquídea negra, claro...
    Ese último detalle me anima, pues me hace saber que no todo es tan sencillo como aparenta.

    Feliz velada, milady, y besos desde la mansión.

    Le mandaría también un azotito, pero creo que no me lo iba a agradecer en su justa medida, ;-)

    Sea feliz y siga deleitándonos con sus excitantes historias, para así hacernos felices, usted, a todos nosotros.

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  9. Tendrias que poner en la entrada dlel blog " Indispensable entrar con abanico temperaturas muy muy altas"
    Yo quiero peleas que termines asi..... Precioso

    Un besazo!!

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    1. Debería poner un cartel "Abstenerse de poner colorada a quien escribe que luego se lo cree todo". NO sé si un abanico o el aire acondicionado... o mejor aún, alguien que quite la calentura, Felina.

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  10. Muy buen blog, me quedaré un rato...Besos

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    1. Muchas gracias, guapa. Bienvenida. Ven siempre que quieras. Espero que sigas disfrutando tu estancia es este casa.
      Besos de Pecado.

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.
Deja que su Tacto encarne las pupilas de tus ojos.

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Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.