Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

.

.

Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

viernes, 28 de marzo de 2014

Mojados en placer...


Lo cierto es que desde que se ha separado de Marina, Lucas ha dado un cambio de 180º. Se le ve más dinámico, más alegre, más pasional... en todos los aspectos. El laboral, el que más desconozco, según mi marido, no puede irle mejor. No sé mucho de Marina desde que entonces. Tampoco he sabido mucho más de ella antes pero no dejábamos de ser "amigas". Me había limitado a estar en mi lugar. Cuando se separa una pareja y los dos son amigos, lo mejor es no meterse porque, al final, quien acaba perjudicado es uno mismo. En este caso, podría ser yo y, de rebote, afectar a Nacho.
Ella se había ido a otro piso que tenían en la ciudad. Él se había quedado en el que habían compartido durante los últimos años. No quedaba rastro, al menos a primera vista, de que allí hubiera estado Marina.
Pero, bueno, son detalles que no vienen al caso.

Cuando entré en el cuarto de baño, después de un buen rato recostada en el sofá, me quedé impresionada de cuánto se lo había currado Lucas en esos momentos. La bañera no llegaba a estar llena del todo y rebosaba espuma. Había un aroma a "spa" que me encantó... La luz apagada y aquellas velas encendidas sobre la tapa del inodoro y sobre la encimera del lavabo... A veces me ha dado por pensar que realmente está enamorado de mí pero no sé si estaría dispuesto a robarme de mi marido. Me he percatado de que está mucho más pendiente de mí, como más desinhibido, aunque sigue siendo un hombre muy prudente cuando Nacho está presente o las circunstancias así lo requieren.
Después de un polvazo como el que habíamos tenido hacía un rato, no pensé en que tuviera ganas de más pero aquel ambiente creado con la tenuidad de la luz de las velas, aquel aroma tan sensual de las sales, esencias o jabón que hubiera utilizado... eran una invitación para disfrutar de una cita sumergida en la pasión, lujuria, desenfreno...
No faltaba detalle: Ni dos copas altas, ni una enorme cubitera con una botella de cava, ni un original plato con fresas, muy apetecibles; un bol transparente con nata... Me maravilló aquel detalle del candelabro. Sabe que me gustan muchísimo y colocó aquél justo en el punto donde no pasara inadvertido para mí. Las llamas de las largas velas tintineaban reflejándose en el espejo.
El reflejo Lucas en aquel espejo parecía una sombra que se proyectaba desde no sé dónde. Le sonreí. Me sentí tremendamente halagada. En ese momento no pensé en mucho más. Había logrado evadirme de mis más bajos instintos sexuales para recrearme en un aspecto romántico que no suelo vivir al lado de Nacho, y eso que es muy detallista pero no lo expresa en juegos como Lucas. Me hace igual de feliz pero no cabe duda de que me evoca mucho estas cosas. Mas no deja de ser un juego altamente peligroso.

- ¿Quieres música? -me preguntó acercándose. Todavía estaba desnudo aunque se había anudado una toalla alrededor de la cintura. Yo llevaba su camisa blanca. El perfume que él utilizaba me venía a vaporadas.
- Te lo has currado, Lucas.
- No creas. He estado dos días mirando por internet... y me he visto, como un sanselo*, la peli de Pretty Woman.
- No te creo.

Conectó el hilo musical y nos dejamos llevar. Probé de aquel cava. Estaba en su punto de frescura. Tomó una fresa. No eran muy grandes, adecuadas para tomarlas de un solo bocado. La mojó en su copa y me la dio a probar, quedándose en los dedos con apenas un trocito que se tomó él, chupándoselos con suma delicadeza y provocación, sin dejar de mirarme. Reconozco que me sentí tímida, tanto que crucé la camisa sobre mi pecho. Lucas esbozó una sonrisa. ¡Dios, su sonrisa me mata! Apenas nos separaba un paso. Él lo asaltó. Su pecho quedó pegado al mío. Me abrazó rodeándome la cintura. Nos besamos. Nuestras lenguas volvieron a jugar pero no era aquel juego salvaje y desenfrenado de antes, sino un ritmo lento, pausado, más sensual que pasional...
Su camisa se perdió espalda abajo, cayendo arrugada en el suelo. Sus manos recorrieron mi piel, de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda; despacio, sin prisas, sin detenerse ni en mis pezones -aunque las palmas de sus manos percibieron su tirantez- ni en mi sexo, a pesar de que me estremecí cuando apretó suavemente entre mis piernas. Apoyó ambas en mis glúteos. De pronto, se removió con fuerza. Me tomó de la muñeca y llevó mi brazo sobre mi espalda. Su mano libre, como una garra abierta, me tomó una nalga, como si me fuera a rasgar... Su boca presionó la mía perdiendo aquella ternura para ganar en puro deseo.
Pude sentir la punta de su polla acariciar los labios de mi vagina. Expiré un gemido al notar su glande. Queríamos follar otra vez. Quería que volviera a introducir su magnífico instrumento en mi interior, centímetro a centímetro, dejando que se ajustara como un guante a su miembro... Pero todavía no. 
Alargó la mano hasta que un dedo alcanzó mi ano. La piel estaba suave. El gel que me había aplicado y los flujos de nuestras corridas me habían dejado la zona como el culito de un bebé. La fuerza de su dedo hacia el interior me hizo poner de puntillas. Mordí su labio superior y él me levantó un poco más el brazo como signo de advertencia. Tuve la sensación de ser una delincuente retenida por algo... Mi delito... ¿Saber ser puta? ¿Saber comportarme como una auténtica guarra y hacerlo gozar como nadie? ¿Tener el morbo de ser una mujer prohibida, de ser la mujer de su mejor amigo? ¡A saber!

Me giré para quedar de espalda a él, dejando libre toda la parte frontal de mi cuerpo: mis pechos, mi cintura, mis caderas... mis muslos... y mi trasero pegado a su pubis. Mis tetas se pusieron duras, un poco menos que su polla. La podía percibir a pesar de la toalla que nos separaba. Yo me inclinaba. Yo me echaba hacia atrás, jugando un poco; hasta que él decidió que lo hiciera hacia delante, pasando las palmas de las manos, una detrás de otra, como siguiendo un camino de miguitas desde la nuca hasta los glúteos. Amasó mis nalgas formando círculos, las separó; rozó mi ano y pasó los dedos hasta mi coño mojado y suplicante... Levanté una pierna, apoyándome en el borde de la bañera y sujetándome en el lavabo. Sus dedos fueron abriendo los pliegues de mi sexo. Lo hizo lentamente, palpando superficialmente hasta alcanzar mi clítoris. Suspiré de excitación cuando aplicó su lengua, sus labios... Sentí la tirantez de la piel al forzar su apertura y eso me excitó mucho. Me preparó durante unos minutos antes de indicarme que me sentara. Así lo hice. Frente a él, quien se quitó la toalla y vi la prominencia de su polla, palpitante, mirándome inquisitiva... Sabía qué debía hacer, qué quería... Y estaba dispuesta a hacerlo... Me gustó ver aquella zona completamente depilada. 
Abrí mis manos, separando y doblando los dedos a modos de horca para arañar, suave y pausadamente, desde sus pectorales hasta las caderas, acercándome peligrosamente a su sexo, sin llegar a tocarlo. Seguí por las caderas, hasta los muslos, y terminé sobre su pubis, intercalando los roces de las uñas con  los de las yemas o, incluso con los reversos de los dedos.  Su polla tenía vida propia. Sonreí tímidamente al verla palpitar. Toqué sus testículos y terminé recorriendo todo el tronco. Tanteé un poco, haciéndole "la cobra" para incitarlo más. Me la metí casi entera en la boca, poco a poco. Y del mismo modo, la saqué para empezar de nuevo pero centrándome más en su capullo. Le miraba. Me gustaba ver cómo iba cambiando su expresión conforme se iba excitando más. Me mojé los dedos de mi mano libre y acompasé el juego de mi boca con los dedos en mi coño... Apretó los labios y empujó mi cabeza para que me tragara su miembro algo más...
Me propuse hacerle un buen trabajo, así que puse todo mi empeño, mi boca, mi lengua y mis manos en masajear su polla; en besarla, por arriba, por abajo... en subirla en bajarla... En sus testículos... Puse tanto entusiasmo que en uno de los viajes tuve una arcada.

- Calma, cielo... calma... - me susurró minutos antes de decirme que quería follarme ya. Me dí la vuelta y me puse en pompa. Le brindé mi trasero y mi llovedizo coño. ¡Dios, cuando sentí aquel instrumento meterse poco a poco en mí, creo que tuve una acometida de orgasmo! Su arrastre tenía la magia del tiempo que no apremiaba.

Me cogió en sus brazos y, en volandas,me dejó de pie dentro de la bañera. El agua estaba perfecta, apetecible, idónea... Me senté en el borde, en uno de los extremos que tenía aquella especie de encimera. Cogí mi copa y bebí un sorbo mientras Lucas terminaba de meterse en el agua. Cuando me ofreció otra fresa con nata, negué con la cabeza...

- Prefiero comer otra cosa...
- ¿Cómo qué? Tal vez pueda ofrecértelo...
- Seguro que sí... -respondí alargando la mano hasta coger su miembro erecto en ella, pero no me dejó seguir. Apartó la bandeja y se sentó sobre varias toallas al borde de la bañera. Me volvía loca de deseo ver su polla menearse libremente, con aquella erección que yo estaba deseando vencer en mí. Se acomodó y tiró de mi mano. Me giró para darle la espalda. 
- Agáchate un poco y ven a follarme...

Él permaneció sentado mientras yo, antes de sentarme como yo quería y pensaba, permanecí dándole la espalda. Hizo que me sentara, que levantara mis piernas y pasó su pene desde atrás hacia delante, golpeando mi clítoris con su glande, haciendo que mi coño se mojara más y más...
Acoplada a su polla, me movía hacia delante y hacia atrás, sujetándome a ambos lados de la bañera. Las suyas me recorrían despacio... buscando mis tetas, que se movían en vaivén al ritmo de mis envites. Pero me gustó más y fue genial cuando me ayudó a sentarme a horcajadas sobre él cara a cara, cuando me sujetó para poder clavarme su polla otra vez, cuando me ayudó asiéndome de mi culo. Me encantó que me rodeara fuerte con sus brazos, que me besara de aquella manera y cuando le dio el arrebato de ponerse en pie y, casi sin soltarme, colgada, avenirnos de nuevo para follar de pie. Eso solo pasa en las películas y con un tiarrón que levanta cada día yo qué sé cuántos kilos. Por un momento temí por nuestro equilibrio pero solo fueron unos segundos. Me sentí como en un tíovivo... Sobre un tío muy vivo...
La calma vino un poco después, cuando me sentó en donde él lo había hecho. Abrí bien mis piernas, ofreciéndole mi depilado coño. Me hizo una comida con la que me sacó gritos y gemidos y una tremenda corrida que le salpicó todo el rostro. Aún así, no paró y siguió frotando mi clítoris con muchísima energía. Por un momento pensé que iba a perder el conocimiento. Llevaba sobreexcitación, sobrealiento, hiperventilaba... Reconozco que me volví loca, que adopté posturas y acciones que en otro momento no hubiera sido capaz de hacer. Pero Lucas estaba disfrutando creo que más que yo.

Cogí mis tetas. Las apreté y dejé que su polla se frotara entre ellas y lograba tocarla con mi lengua cuando asomaba. Estaba siendo muy, muy desinhibida, digamos que me sentí muy puta... y salimos beneficiados los dos...
- Deja... yo las cojo... -me indicó sobreexcitado. Las tomó entré sus manos y me azotó los pezones suavemente, como quien da una bofetada con las yemas de los dedos. Mi excitación era tal que creo, que de haber hecho más hincapié en el gesto, no hubiera notado la fuerza de ese gesto.
Su semen saltó sobre mi escote, llegando a regar un poco la cara. Él mismo se encargó de que no me llegara más arriba. Golpeaba su glande contra mis pezones, dejando escurrir hasta la última gota. El masaje posterior puso mis pezones casi al límite. Ahora, roce de su piel casi me dolía.
Necesité el baño y el cava, devoré las fresas (menos unas pocas que decidí compartir con Lucas), y casi me comí la nata... Y no comí más porque no me dejaron... Pasamos después casi una hora a remojo, abrazados, besándonos, diciéndonos cosas... hablando de trivialidades y de temas más serios... sin importarnos que el agua se fuera quedando fría o que la espuma desapareciera por completo... hasta que el tiempo sí apremió...
.


*Sanselo: Bobo, tonto, alelado, pasmarote, corto de ideas, pasmado, sin gracia...
(Vocablo de mi tierra)

23 comentarios:

  1. Ufffffffffff repetir cuando t lo ponen así... qué placer. Y si cuando lo haces, se hace el amor (yo diría que en algunos momentos se folla) de esa guisa uffffffffffff tremendo.

    Besazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aquí hay de todo, para no aburrirse... Y sí, la verdad, pura pasión...
      Uffff.....
      Besos de Pecado.

      Eliminar
  2. Ufffffffffff y mmmmmmmm..... que intensidad y que morbo desprenden tus palabras... Dejarse llevar como nunca antes, sentirse así de viva y disfrutar del momento.... un momento muy calentito el del baño... sin duda este Lucas es una caja de sorpresas!!! Me gusta!!! :P
    Cada vez que vengo a leerte me dejas con ganas de más... y mi pareja en el curro, que mal!!!! ;)

    Montones de besinos!!!!

    ResponderEliminar
  3. Ya llegará. No te preocupes. Te queda tiempo para poder sorprenderlo... Sí, sí... Ya te dije que Lucas es mucho Lucas, que tiene mucho arte.
    Besos de Pecado.

    ResponderEliminar
  4. Cada entrada supera a la anterior,Lucas sabe como sorprender y hacer gozar a una mujer. Lo de la bañera ultra morboso y muy romántico.
    Un besazo guapísima

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, guapa. La verdad es que Lucas me encanta. Vale un valer como decimos por aquí...
      Besos de Pecado.

      Eliminar
  5. hay mi niña que relato me has dejado con tremenda erección me imagino que es la idea y ahora como la hago para bajarla....me encanto me pusiste a mil y mil ideas vinieron a mi mente...besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hombre, la idea en realidad es que guste lo que escribo y que, en tu caso, puedas ser Lucas... Espero que las ideas que te hayan venido sean muy, muy positivas... Estoy segura que tendrán un buena presentación en algo...
      Besos de Pecado.

      Eliminar
    2. has adivinado mi pareja lo a recibido jiji

      Eliminar
  6. Listo
    ahora no te comento que ya sabes que ando liada
    pero ya te fiché
    un beso
    o como siempre digo besos a mares
    a ver si busco a todos
    muuaksssssssssss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te esperaré....
      Besos de Pecado.

      Eliminar
  7. MENUDA CONTINUACIÓN...
    QUE EXCITANTES MOMENTOS EN EL BAÑO, FUEGO PURO.
    UN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojo no te quemes o, al menos, ve con tiento que no ando muy bien de mangueras de agua!!!
      Lo digo porque queda mucho fuego por delante.
      Besos de Pecado.

      Eliminar
  8. Caliente relato para leerlo una tarde de sábado........ halaa me voy a buscar un Lucas para esta noche
    Como siempre salgo de tu blog abanicandome-......

    Un besazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja... Pero ya se sabe el dicho: "Sarna con gusto no pica pero mortifica" jajajaja
      Beso de Pecado y espero que halles un Lucas o un Pablo o cualquier otro... Algo sacaremos.

      Eliminar
  9. Acabo de descubrir tu blog... que a veces creo que ya he pasado y no, y en fin, no importa, lo importante es llegar y aquí estoy :)

    Sólo he leido esta entrada (la tarde no me permite más) pero me ha encantado la historia, me ha atrapado, no solo el sexo, sino la relación de los personajes, en este caso de los cuatro, aun no estando los cuatro.
    Y ya iré leyendo con más calma :)

    Un beso :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto. Te pasa como a mi. Entras, sales, vas y vienes y, al final, ya no se sabe dónde te has quedado. Lee cuanto quieras y cuanto puedas. Esto de los blogs, el otro día lo hablaba con un amigo, es como un trabajo. Lleva mucho tiempo si te lo tomas en serio. Tómatelo con calma porque esto lleva miga. Lo único evidente es ella... los demás, están pero van y vienen.
      Besos de Pecado y a disfrutar de tus ratitos.

      Eliminar
    2. Tu amigo tiene razón, yo también creo que los blogs se llevan mucho tiempo, aunque trates de cogerlo con calma... porque esconden historias que enganchan y te sacan sonrisas (de todo tipo).
      Voy a leer un poco mas, pero con calma, como bien dices. Me gusta saborear más que devorar :)

      Besos... :)

      Eliminar
    3. Sí, Tatu, con mucha calma y cuando puedas. Quédate solo con la esencia. Gracias por venir y dedicarme un poco de tu poco tiempo.
      Besos de Pecado.

      Eliminar
  10. Mojados por dentro, mojados por fuera, mojados en cuerpo y derretidos de pasión.
    Sensualidad, Lujuria, gula...
    Y las imágenes, muy acertadas. No falta de nada.

    Enhorabuena!
    Besos espumosos

    ResponderEliminar
  11. Muchas gracias, Uly. Hay que intentar que todo sea verdad y pura verdad.
    Besos de Pecado.

    ResponderEliminar
  12. Te había leído hace un par de días, pero no me dio tiempo a comentar, ahora nuevamente lo hice y ha sido un placer..
    En otros tiempos escuchar/leer la palabra "puta", me habría dado golpes de pecho, no por mí misma, más bien por la forma en que te educan, ahora la defino como sobreexcitación, pasión y pecado, entre otros múltiples.

    Todo esto para decirte, me encantas niña :)
    besos, que su semana sea maravillosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Ame. Comenta cuando puedas y cuando quieras. Sí, llevas mucha razón con términos tan mal interpretados como "puta", "zorra"... y demás... Yo los suelo utilizar aquí. No me corto. Creo que le dan intensidad a la historia y al momento. Y para nada me imagino otra cosa que no sea lo que tú muy bien has descrito.
      Gracias por venir. Hazlo cuando quieras y puedas.
      Besos de Pecado. Sé feliz.

      Eliminar

Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

.

.

El Beso del Pecado

El Beso del Pecado
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.