Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

domingo, 27 de abril de 2014

Segundo asalto...


¿Leónidas? ¡Por Dios! Como la lluvia de meteoritos. No sé si esto será una señal de cielo. Lo cierto es que el nombre me gusta, siempre me ha gustado. Lo que nunca tuve claro es que un día pudiera verlo en una persona. No sé si le pega o no, pero aunque se llamara Torquemada, pasaría inadvertido ante su presencia. Él sí podría ser un buen Rey de Esparta y yo quemarme en su fuego...

Guardé la tarjeta dentro de mi cartera. Recogí mis cosas y salí de la cafetería, tomando la misma dirección por la que había venido, la misma que había cogido Leo. No me lo quitaba de la cabeza pero, lejos de tener pensamientos lujuriosos con él, los que me venían eran del todo románticos y tontos. ¡Lo que nunca me había pasado!
Yo veo a un hombre interesante y pienso solo dos cosas: Hago por follármelo o paso de él. Si paso de él en ese sentido, mi relación es puramente cordial en caso de producirse el encuentro. En cualquier otro caso, la estrictamente necesaria o nula.

Caminaba pensando en todo ello. Un poco más allá, apoyado sobre un coche blanco, inmaculadamente limpio, Leo . En una mano sujetaba el móvil; con la otra, tomaba notas sobre su agenda. Pasé de largo. Él estaba atento a lo suyo y creí que no me vería. Tampoco yo hice demasiado por hacerme presente.

- ... ¡Un segundo! -interrumpió su diálogo y me llamó por mi nombre. Su nombre es su voz suena diferente. Qué decir que me detuve y le sonreí-. Dame un segundo, por favor. Termino la conversación y te diré algo.  -Y así fue. Mientras, me dediqué a observarle en cada uno de sus detalles. Me apoyé en el coche de detrás. Comprobé la hora varias veces sin fijarme en ella. Supongo que le dí la sensación de que la cosa se alargaba y dio por concluida aquella charla telefónica-. Hola -Y su voz sonó tan embaucadora como seductora.
- Hola -le sonreí-. ¿Qué tienes que decirme?
- En realidad, nada importante. Tan solo quería que te detuvieras.
- ¿Y eso?
- Porque sé que dentro de cinco días no vas a estar en mi despacho y no sé qué excusa puedo encontrar para invitarte a cenar o a comer... Lo que mejor te venga.
- Tendría que mirar mi agenda.
- ¿Muy ocupada?
- Últimamente me faltan horas en el día.
- Busca unas horas adecuadas y llámame. ¿Te llevo a alguna parte?
- No, gracias. Tengo el coche más allá.
- Ha sido un auténtico placer conocerla, señorita.  -Y bajó la mirada en un signo  de reverencia, como un Romeo sacado de Shakespeare.
- Lo mismo digo, caballero -dije para empezar a caminar. Unos pasos más allá me detuve y me giré-. Por cierto -aclamé percibiendo que seguía mirándome-, Leo, ¿no?
- Leo -sonrió-. ¡Llámame!
Ese "llámame" repicó en mi mente durante todo el trayecto de ida a casa. Había sido un deseo, una orden, un anhelo...

Ahí estaba sola. Pasé a mi habitación. Me senté en la cama y me saqué los zapatos. Volví a buscar la tarjeta dentro de mi cartera. La mantuve unos segundos en mi mano. Respiré profundamente y la dejé de nuevo en su sitio. Me desnudé. Guardé la ropa en la otra habitación y pasé en braga y sujetador al cuarto de baño. Estaba realmente agotada y, al mismo tiempo, tenía una sensación de calma. No estaba entendiendo nada. Tenía el extraño pretexto de que aquel hombre me había hipnotizado. Y seguía sin pensar en follar con él.

Mientras me terminaba de quitar la ropa interior, la bañera se iba llenando. Me tomaría un baño relajante. Dejé que mi cuerpo se sumergiera en el agua, que la espuma lo envolviera. Respiré hondo y me quedé quieta. No podía olvidarme de aquella mirada y menos de aquella sonrisa y, por primera vez en toda la tarde, tuve ese estremecimiento que me enervó la sangre, que hizo que mis manos se deslizasen sobre mi piel: primero para enjabonarme; luego, por puro placer. Y volví a reconocerme.
Pensé en Leo y en que aquella cortesía, aquel saber estar y aquella mirada que desnudaba, se volvieran en su contra y a mi favor. Regozijándome en sus educadas palabras se convirtieran en aquellas otras que me descontrolasen, que me sedujeran para ponerme tan caliente que solo deseara follar. Me imaginé que de su boca salían las palabras mágicas: ¡¡Prepárate, voy a follarte hasta que no puedas andar!!
Yo solo podía pensar, ahora, en que mi pensamiento coincidiera con su intención.

Mis dedos tomaron con decisión el cruce de mis piernas. Una descarga de deseo sacudió mi cuerpo, palpitando casi dolorosamente en mi clítoris. Arqueé mi cuerpo, haciendo tope con los pies al final de la bañera y pensé que mi mano, perdida en el tacto suave de mi pezón, era su boca y yo se lo entregaba en muda súplica.
Más...
Más...
Temblé pensando en esa boca caliente, presionando con los labios mi hinchado e íntimo punto femenino, y en su lengua, látigo caliente y húmedo, impregnándose de mi esencia, haciéndola emanar y volviéndome loca. Me lo imaginé levantando la cabeza entre mis piernas, asomando por encima de mi vientre, viendo su boca brillante de su saliva y mis efluvios...: "Tú eres quien no quiere trabajar para mí, así que me tomaré mi tiempo. No seas impaciente".
Dejé entrar mi "alfil", lubricado de aquel gel. Con el tiempo he aprendido que el agua es incompatible con el lubricante natural del cuerpo y me quedo seca... Imaginé un miembro increíble, tan impresionante como él, bien dotado de actitudes y aptitudes, acercarse entre mis muslos con la sana intención de perforarme. Mi garganta se llenó de quejidos exhalantes. Abrí más mis piernas y uní las plantas de mis pies, dejando un hueco real en el que supuse retenerlo a él, rogando, calladamente, que lo hiciera. Mis músculos internos se contrajeron, atrapando al "alfil". Levanté las caderas imaginando acercarme más a él mientras el juguete se introducía. Tracé un camino imaginario de besos húmedos que nacían en mi boca y se deslizaban hacia mi vientre, explotando en mi sexo en excitantes mordiscos para después lamerlo, como quien cura las heridas, volviendo a rozar el punto más vibrante, más perlado, más sexual... ¡Dios, yo misma me estaba haciendo sufrir! ¡Pero cómo no gozar pensando en un hombre como Leo!
La excitación me estaba descontrolando. Movía mi juguete con tanta fuerza, con tanto ritmo, que me empezaban a doler los músculos de mi brazo, como si se me engarrotasen. Me estaba empalando a mí misma. Quería sentir su miembro atrapado en mí, sentirlo entrar y salir con fuerza de mi mojado coño: muslos con muslos, con sus testículos golpeando mi clítoris en cada empentón, en cada embestida, en cada asalto..., desgarrándome en un placer absoluto y total, rotundo y completo. Quería percibir su voz pidiéndome que me corriese, diciéndome esas cosas que no me imaginaba que él pudiera decir, que perdiera la delicadeza de sus palabras para convertir éstas en vulgares: "...aprieta mi polla con este coño que tienes...". Quería oírle gruñir, bramar, gemir, rugir mi nombre mientras me daba más de él.
Me estaba faltando el aire en los pulmones mientras mi juguete me embestía hasta que sentí que me vencía completa, que en el agua se expandía mi liquido... Me recreé divagando, pensando, viendo como él se venía sobre mí, como se derramaba en borbotones en mi interior...
En ese preciso momento, supe qué quería de él... Y estaba dispuesta a lograrlo.

Parece que soy una mujer de moral distraída. Si es así, nadie lo sabe. "Mis hombres", simplemente piensan que soy infiel a mi marido... Incluso, ni siquiera lo denominan así.
Después de eso, tan solo disfrute del relax. Dejé que la espuma se esfumara, que mi cuerpo se rehabilitara, se recuperara... Y la llave de Nacho en la cerradura y su voz me hicieron volver a la realidad.

- ¡Cielo, ya estoy en casa!

22 comentarios:

  1. Se puede saber de donde sacas tanta pasión y erotismo????
    Un beso cielete!

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  2. Un beso a ti, también. Muah.
    ¿De dónde lo saco? Supongo que como tod@s, es algo que llevamos dentro y que sabemos, en la mayoría de las ocasiones, encontrar las palabras adecuadas para reflejarlo. Pero sabes que no es fácil.
    Besos de Pecado, Amow.

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  3. Hola guapa! Realmente el conocer a un hombre tan sofisticado y sensual hace que la mente juegue sola con lo que le gustaria a una.
    Un beso

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    1. ¡Esa es la palabra que me faltaba : Sofisticado!
      Lo cierto es que si con uno más de andar por casa, la imaginación de mucho de sí, con un tipo como éste... ya es lo más.
      Besos de Pecado.

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  4. JEJEJEJE,,, MENUDO BAÑO, PLACENTERO Y MUY RELAJANTE...
    LA IMAGINACIÓN ES MUY PODEROSA, :P
    UN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!

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    1. Ni te lo imaginas... Como nueva se queda una...
      Besos de Pecado.

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  5. Ufff... me ha encantado. De moral distraida, jajajaja. Muy bueno.

    Me gustan tus historias, es más me encantan. Me gusta ese deseo del deseo. Las ganas de sentir. desde luego me gusta tu forma de escribir y de exponer la historia de una forma tan sencilla y compleja.

    En fin, que lamento que mi tiempo sea el que es y no poder leerme de una tacada todo tu blog y así ponerme en situación completa :)

    Un beso *!!

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    1. No hay problema, Tatu. Ya sabes que disponemos del tiempo que dispones. A mí me pasa como a ti. Voy de aquí para allá sin terminar de aposentarme. Gracias por todo lo que me dices. Lo cierto es que cuando personas como tú, que escriben como escriben y sienten como sienten, que identifiquen mi forma de escribir como tú lo haces, para mí es muchísimo.
      Este blog es un poco rocambolesco. Muchas piezas que se mueven en torno a una fija.
      Ir de poco en poco en poco no es mala idea.
      Besos de Pecado.

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  6. Bueno, creo que no voy a ser muy original
    Pero como todos sabemos la imaginación es el órgano sexual más potente, hasta puede llegar a alcanzar el climax simplemente con pensar en un hombre , en lo que desea de el, y entonces sientes sus manos en tu piel, su mirada en tu sexo, su miembro que te posee ... y más
    Me encantó tu relato, tu manera de expresarlo y el aire fresco que le das
    Un beso grande !!

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    1. Gracias, María. En esta ocasión, repetirse para mí es bueno porque me ponéis por las nubes en el mejor de los sentidos.
      Sí, la mente es muy, muy independiente y viaja como le da la gana. No puedes hacer nada por controlarla.
      Gracias por pensar así de mis palabras.
      Besos de Pecado.

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  7. Como siempre, delicioso leerte.... un placentero paseo por tus letras.

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    1. Paséate siempre que quieras... Sabes que eres bienvenido al Pecado. Cierto que es un paseo muy cálido y placentero aunque dicen que las calenturas no son buenas.
      Besos de Pecado.

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  8. Tremendo documento... no sé cual será tu verdad del día a día, pero expresar estos deseos por Leo tan maravillosamente, hacen de ti una persona especial... un pecado, digno de desear!!

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  9. Hola, Ángel. Bienvenido. Gracias por llegar hasta aquí y dedicarme un poco de tu tiempo.
    MI verdad del día al día es como soy, como puede ser cualquiera, con sus cosas buenas y sus cosas menos buenas. Pero quien piensa, siente, desea, se recrea es una persona como tú solo que esto no deja de ser "literatura", donde la verdad se mezcla con lo ficticio pero que como autora de mis sueños, jamás diré dónde acaba una y dónde acaba la otra. La vida es ilusión, es fantasía, en vivir... Da igual como uno viva... Lo importante es saber que vives y que eres capaz de transformar las cosas...
    Gracias por creer que soy una persona especial...
    Besos de Pecado.

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  10. Niña eres capaz de llevar en volandas a quien te lee por tus letras... Has traído a mi mente un recuerdo no muy lejano con esta continuación y ha sido como volver a palparlo de nuevo a pesar de la lejanía...

    Tienes una habilidad especial, que nos hace entrar de lleno en la historia y querer más y más... Como siempre que vengo a tu casa me voy con muy buen sabor de boca, como irme con otro sabor, es imposible.... Olé por esa pluma guapa!!

    Montones de besinos!!!

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  11. Que decir q no se halla dicho ya.... una imaginación desbordante con la q nos embaucas y embelesas. Un gran relato... esperemos q aceptes al menos la entrevista. ...
    Bss

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  12. Ufff...!!!!
    En volandas me lleváis vosotros y vosotras, sin dejar posar los pies en el suelo con vuestros halagos.
    ¿Sabéis que es lo mejor que tengo a este otro lado de mi vida?
    A vosotros y a vosotras.

    Hoy solo puedo daros Besos de Pecado Mortal.

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  13. Esperando con ganas la tercera parte, .......

    Un enorme besazo!!!

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  14. Vengo desde la primera parte. Ya sé que tarde! Pero llego igual. (En ocasiones la vida te da pateaduras de las cuales es jodido re jodido levantarse, pero vamos pa lante! y aquí estoy nuevamente.)

    Hay personas que tienen un no-se-qué, que de sólo oír su voz, o percibir un gesto de su rostro, nos ponen a armar sendas historias en la mente, sin que ellas se den ni por enteradas xD!!!
    Será así en este caso??? Algo me dice que no.... jejejejejje
    Habrá que esperar la III parte...

    Gracias por siempre estar cerca, por tu presencia y tus palabras.
    No sabes lo bien que se siente saberse acompañada en momentos difíciles, aún en la distancia.
    Gracias.

    Besitos peruanos.

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    1. Ya me he preguntado por ti pero sabía que tenías tus motivos. Yo siempre estoy más o menos cerca, aunque no siempre me dejo ver ni oír. Espero que mi historia sea positiva, si no... mal vamos!
      Esto no se va a mover (oro a los grandes dioses para que así sea), así que tómate tu tiempo que no hay prisa.
      No me des la gracias por nada.
      Besos de Pecado.
      Bienvenida a casa.

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  15. Esto se pone interesante... y muyyy caliente!
    Qué bañito!

    Espero impaciente la siguiente entrega.
    Besos pecadores

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  16. Ya queda menos para el desenlace final. No me iré por las nubes que si no me pierdo por el camino mirando las hojas de los árboles ;-)
    Y luego... luego... queda el suspiro y a seguir...
    Para todos...
    Besos de Pecado.

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.
Deja que su Tacto encarne las pupilas de tus ojos.

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Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.