Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

sábado, 6 de junio de 2015

Fiesta inesperada (1)...


La fiesta se prolongó más de lo que pensaba. Era casi madrugada. Iba algo cargado por la bebida. Me metí en el ascensor y pulse el número 4 –o eso pensé-. Los pasillos eran todos iguales y, la verdad, no estaba como para buscar diferencias. Mi cabeza algo pesada, y mi mano derecha buscó la llave de mi habitación en el bolsillo del pantalón. Saqué la llave, de esas que son tarjeta. Me costó un poco encontrar la ranura hasta que me di cuenta de que no era mi habitación, que estaba en otro piso. Busqué el ascensor pero vi una puerta entreabierta. Miré. No había nadie. No oí ruido… Lo que me pareció extraño.


Despacio, en puntillas para que nadie se diera cuenta de mi presencia, fui entrando. Todas las puertas estaban entreabiertas, como invitando a entrar. Fui mirando una a una las estancias. Había ropa en el suelo. Ropa femenina: medias, los zapatos, un vestido de noche… Un sujetador… Era tentador ir descubriendo cada prenda. La última habitación era la del dormitorio. A través de un gran espejo, vi un cuerpo que parecía que estaba peleando solo. Al fijarme más, vi que se trataba de un cuerpo de chica, la cual intentaba quitarse el tanga.




Mi cuerpo, en ese momento, se estremeció. Ese cuerpo... Tan bella. Ese culo, tan apetecible… Mi dolor de cabeza desapareció de golpe. Ahora era otra cosa de mi cuerpo la que empezaba a doler… Un dolor suave que hacía que mi cuerpo buscara más sensaciones en ese otro cuerpo desnudo que no paraba de moverse.
Instintivamente, mi mano se dirigió a mi pene pero, como un acto reflejo, lo solté, apoyándome en el marco de la puerta, suspirando por lo que veía, por lo que sentía… Pero no quería ser como un ladrón en la noche. Me llevé la mano a la cabeza, negándome. Giré de golpe mi cuerpo con intención de marcharme, sin darme cuenta de que había una cómoda, y en ésta, un jarrón. Tropecé con ella y el jarrón cayó al suelo, haciéndose añicos en el suelo.

Ella lo oyó. Se incorporó en la cama. Salió hasta el vestíbulo y se cortó con uno de los trozos, dando un gran grito de dolor. Vi cómo empezó a sangrar por el pie y, sin pensarlo, me abalancé sobre ella intentando tapar aquella herida con mi pañuelo.
Ella se asustó al verme. Dio un grito y le intenté tapar la boca con mi mano:

- Por favor, no grites. No pasa nada. Me equivoqué de habitación y cuando me dí cuenta, quise salir; pero soy un torpe y tiré el jarrón… Y, ahora, te hice esa herida… Perdona, pero no grites por favor… Soy médico... Te curaré esa herida. No es grave pero hay que desinfectarla bien y poner un apósito o algo.

No dejaba de mirar ese cuerpo desnudo, tan perfecto: Pechos duros, caderas suaves. Justo en medidas y unas largas piernas que hacían pensar en los placeres al final de ellas.
La cubrí con una de las sábanas y la tomé en brazos. La llevé hasta mi habitación donde tengo un pequeño botiquín con el que nunca dejo de viajar.

Me incliné hacia ella. Cogí el pie herido y le fui limpiando el corte con sumo cuidado. Ella me miraba como yo lo hacía y me sonrió.


-¿Te hace gracia?
- No –me respondió-. Pienso.
- Me alegro de ello. Eso quiere decir que no te duele, con lo que me quitas una gran presión de encima ya que en ningún momento pensé en hacerte daño.
- No esperaba a nadie. El fallo fue mío por no cerrar la puerta… Cosa que, ahora… viendo el resultado casi que me alegro acertó a decirme.
-¡Pubbbb! suspiré-. No suelo entrar en las casas o habitaciones ajenas si no soy invitado pero he bebido demasiado y me confundí de piso. No sé por qué, al ver esa puerta abierta, sentí curiosidad. Algo me hizo entrar y, ahora sonreí-, viendo el motivo, te tengo que decir que lo volvería a hacer.  -Una carcajada sonó por parte de ambos. Pero, ya está la herida desinfectada y te he puesto esto para que si sangra un poco no manches nada pero en un par de días ya te puedes quitar es apósito.
- Muchas gracias. Tienes buenas manos.
- Soy cirujano así que tengo que tener buen pulso. A veces, hay operaciones complicadas y eso es importante. El bisturí es muy afilado y hay que estar seguro y templado.
- Estoy segura de tu seguridad, valga la redundancia. Creo que sabes lo que quieres y haces.
- Es hora de desayunar –comenté puesto en pie.- ¿Te importa si desayunamos juntos?
- Me gustaría asintió.
-¡Perfecto! Dime, ¿café o zumo? pregunté mientras me acercaba hasta el teléfono para ponerme en contacto con recepción.
- Café y muy cargado me respondió con una pequeña sonrisa.
- Bien… A mí también me gusta así. ¿Tostadas?
- Sí. Hoy tengo hambre.
- De acuerdo -sonreí irónicamente, dedicándole una mirad entornada-. Café y tostadas. Yo pediré lo mismo.

Parecía ingenua pero tenía todos los peligros del mundo. Era como un demonio disfrazado de ángel y, aquí, el único diablo soy yo... Y yo soy quien domina a cualquier demonio y, por tanto, a cualquier ángel que se me antoje o se me cruce en el camino.
Y, a este ángel endemoniado sé cómo tratarlo.

Sigue...
Ese Lado  Secreto del Placer...


7 comentarios:

  1. ¡¡Qué ganas de leer la segunda parte!!

    Besos Carnales.

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    1. Espero que te guste porque te aviso que es para chuparle los dedos según mi punto de vista
      :-)
      Besos de Pecado.

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  2. Los ángeles tienen su encanto y perdición, y si están encarnados en cuerpo femenino, pues...

    Besos de dulce.

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    1. Si lo están, Dulce, tengo la sensación de que es el mejor de los Pecados que uno pueda tener entre sus manos... Dominar ese demonio para convertirlo en ángel y que haga la voluntad de su dios... pues...
      Besos de Pecado.

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  3. Una história que no se pasa comigo nunca....
    Aiaiaiaia

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  4. vaya, vaya, milady..., así que tener conocimientos médicos y saber manejar un bisturí da puntos?
    Que alegría me acaba de dar usted jejejeje.
    Aunque eso de colarse uno en habitaciones ajenas sin permiso...
    Imaginese que en vez de tan hermosa y sensual dama, se hubiera encontrado a un paticorto onanista...
    Si es que en esta vida la suerte y el destino lo es todo jejejeje.
    En fin, que me alegro de que la puerta abierta diera a un inicio de historia tan prometedor...
    Esperaré ansioso la continuación...

    PD: Esta vez se ha colocado vuesa merced "al otro lado", y de momento lo esta bordando. Espero de corazón que eso no significa que lleve un Dominante masculino dentro de usted jejejeje
    besos desde la mansión, mi querida amiga

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  5. Mi estimado D. Sayiid, qué alegría verle de nuevo por estos lares. Y bien sabe usted que me preocuparía de pasar esa línea roja con lo dulce, delicada y relajada que soy yo para estas cosas.
    Pero soy mucho de oír, ver y callar y quedarme con todo... Desde que paseo por su casa tan a hurtadillas y me echo un ojo a esas habitaciones de su Mansión, además, de que siempre hay manos que están prestas a echar un ayudita, creo que algo voy aprendiendo por el camino.

    No obstante, sí, tiene Usted razón, qué suerte se tiene a veces...
    En fin, espero que la segunda aparte cumpla sus expectativas, así como la del resto, y ello me lleve a descubrir y plasmas otros caminos inexplorados.
    Besos de Pecado.

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

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El Beso del Pecado

El Beso del Pecado
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.