Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

sábado, 3 de octubre de 2015

Dice que Le pertenezco...

He estado sola todo el fin de semana. Sin descontar que se alarga con el miércoles, el jueves y el viernes... Ni ganas de follar he tenido pero los deseos los tengo todos. Las ganas multiplicadas por mil.
Nacho, de viaje en el extranjero: “Tenemos problemas con la mercancía. He de ir al consulado a primera hora para ver si soluciono el tema de las patentes ahí”.  Este comentario me hizo recordar de pronto al "macho alfa" del que jamás supe nada más. Mucho tiempo ha pasado.
Las llamadas de mi marido me hacen sonreír y la de cada noche compensa la ausencia del día.

Tristán, de prácticas. Eso sí, también se hace presente y sabe qué decir en cada mensaje para tenerme alerta para el siguiente: “… Tienes que aprender a quién perteneces…”. Y así había sido a lo largo del día, en la medida en que podía.


- “¿Estás preparada, perrita? Voy a subirme al reactor. No te veré hasta mañana pero quiero tu corrida a primera hora, ¿me has entendido, mi pequeña putita? Siente la presencia de Tu Señor aún desde lejos… Me colaré entre los resquicios de tu mente y haré de ti lo que yo desee… Al despertar, me rendirás cuentas… Sentirás en ti mi presencia…”
“Recibe mi beso y descansa… “
“Sshhhh…. Mi dulce puta…”

¡Dios! Qué decir tiene que me estremecí entera. Sentí su voz susurrando en mi oído, con esa delicadeza que tiene al mandar... que manda como sin hacerlo, que se cuela en mi mente... La sensación de su presencia me subyugaba y parecía que a un chasquido de sus dedos yo reaccionaba como él desea.

Abrí el armario ropero de par en par y me miré en los espejos que hay en el interior de las hojas. Me cambié de ropa. Me quité la camiseta y el pantalón de pijama y me puse aquel camisón corto y de encaje que Nacho me había comprado unas semanas antes... Me siento especial atractiva con esa prenda. Muy provocativa y, si me apuro, muy puta.



Pasé mis manos por mis muslos, en sentido ascendente, por encima de la zona de mi sexo hasta mis pechos, donde mis pezones ya despuntaban, y entre mis piernas podía sentir cierta humedad, cierto cosquilleo, incluso podría decir que estaba bastante mojada.
Tenía tantas ganas de un hombre, de él... de sentir su fuerza, sus garras...

Me di la vuelta. Levanté mi culo. Pasé las manos, subiendo la falda del camisón... Me di dos manotazos..., pensando en él...

No me gusta llamarlo "Mí Señor", a pesar de que reconozco que es un "título" que le va como anillo al dedo. No, no soy tan suya.. O tal vez, sí pero no... todavía no... Él se ríe pero sé que me lo consiente con la boca pequeña. Me conoce y sabe que siempre seré rebelde por naturaleza y no hay mayor reto para él que someterme, moldearme a su antojo, hacer de mí lo que quiera, tenerme a sus pies, a su ganas, a su antojo a cualquier hora del día y de la noche... con las limitaciones obvias que tengo en mi vida y él tiene en la suya.

Me tumbé en la cama...
Por la mañana, al despertar, sabía que tendría un mensaje de él:

- Buenos días, mi putita. ¿Has dormido bien? ¿Ha sentido a Tu Señor? Quiero saber cómo lo has sentido... Mi beso...

Así que me tomé mi tiempo para responderle.  Me quedé mirando la lluvia tras el cristal mientras el café se tibiaba. 
No voy a correr detrás de él jamás.... Creo.

Muy buenos días, Mi Señor:

Ha amanecido lloviendo. Me gusta la lluvia y el fresquito se ha colado por mi ventana, trayéndome una paz increíble. Además, vengo con las ganas cogidas de la noche...
Me tumbé desnuda en mi cama, mirando hacia la ventana. Las sombras se dibujaban en las paredes y la cortina, blanca, se movía tímidamente.

Mis manos se posaron sobre mis grandes y blancos pechos, buscando enaltecer mis pezones, erectos con tan solo pensar en Ti. Los tomé entre la uve que forman mis dedos índices y corazón, y empecé a acariciarlos para excitarlos más... Durante unos segundos me recreé en ello, mientras me venían unas incipientes ganas y un calor intenso y húmedo entre mis piernas, en el vértice oscuro de mi sexo... 

Descendí una mano, recorriendo mi estómago y mi pubis.... Me distraje unos instantes en acariciar mi vello antes de llegar a mis labios, secos por fuera pero intensamente mojados y cremosos en el interior...
Acaricié mi clítoris, pequeño todavía pero ya ansioso de ser acariciado, devorado y comido... por una boca hambrienta y lacerado por una lengua ávida de su sabor...
Lentamente, entre mis caricias, tus caricias, mi sexo fue despertando; mi clítoris fue aumentando en tamaño y dureza, mientras la otra mano torturaba uno de mis pezones, pellizcándolo, tirando y retorciendo ligeramente... sintiendo ese punto donde el dolor se mezcla con placer...
Mi respiración acrecentaba al tiempo que mis ganas de ser poseída... Mis dedos, dos entraron en mi coño, haciéndose paso, abriéndose en uve y girando sin dejar de moverlos; Entrar y salir....

Abrí mis piernas. Le di una palmada a mi húmedo coño... Otra... Las abrí más... Volví a que mis dedos lo usurparan, mientras con la otra mano acariciaba mi clítoris, dándole caricias fuertes e intensas, haciendo círculos, presionando, cogiéndolo entre las yemas de mis dedos...

Más... 
Chop... Chop...
Más... 
Chop... Chop...

Ese sonido, como banda sonora, de mis jugos en los dedos…, penetrando hasta el fondo, hasta donde ya no podía más.
Más se crecía el sonido, más crecía la humedad...
Más crecía la humedad, más excitada estaba...

Más ganas de ser poseída, mordiéndome los labios, ahogando en silencio mis ganas de gemir, de gritar... Hasta que en ese momento, mi mano se lleno de mí, con toda plenitud... y mi esencia se expandió sobre la sábana... nombrándote en mis silencios...

Me corrí para ti...Por ti.

12 comentarios:

  1. Relatas que no veas, me tienes sin palabras, jajaja.

    Felicidades por todas las entradas que he leído. Magistral!!!

    Mil besitos, preciosa

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  2. Aurora :-)
    Sin palabras creo que me puedo quedar yo... Pero mientras no nos quedemos sin aire, iremos bien.

    Besos de Pecado.

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  3. Cuando Uno es capaz de hacerte erizar la piel, temblar cada centro, y que te derrames desde lo más profundo de tus entrañas... entonces sí... Le perteneces... porque Tú lo has elegido... y Él a ti...

    Tentadores besos.

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    1. Eso es. Una elección mutua, un destino... Un momento en que dos cuerpos se desean tanto que deciden pertenecerse aunque la mente todavía reniegue de esa pertenencia... o, tal vez, solo tal vez, forme parte de la misma atracción.

      Besos de Pecado.

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  4. Te volviste lluvia, agua, esencia... Por El y para El, sentiste tus/sus dedos entrar y salir, salir y entrar profundamente, sin descanso, entre tus labios, mientras tu sonrisa húmeda se sentía devorada, penetrada, violada, cada vez con mas intensidad y tu boca lamió los dedos con tu esencia derramada en ti por El en El.

    Un beso pecaminoso.

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    1. Amén, Marieta, Amén.
      Porque Él glorifica a la Hembra y es bendecido por las aguas sagradas de ese Cuerpo que se entrega a Él, por Él, porque le regala su Esencia, porque le regala su pensamiento...

      Besos de Pecado.

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  5. una vez dijo Séneca: "El hombre más poderoso es aquel que es dueño de sí mismo".
    Pero una vez que uno es consciente de saberse controlar a si mismo, ¿que otra cosa podría ansiar sino controlar, enseñar y adiestrar a los demás?
    El poder es algo etéreo, no puede pesarse, ni medirse, ni cuantificarse..., pero está ahí, y todos podemos sentirlo...: en una palabra..., en una mirada..., en un gesto...
    Y cuando ese poder es cierto, es verdadero y no se basa en el miedo, entonces no queda màs remedio que rendirse a la evidencia y a él...

    "No voy a correr detrás de él jamas", decís..., mientras jadeais presa de vuestra frenética carrera en pos suya...

    Besos Milady. Cada día me cae mejor nuestro amigo Tristán :-)

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  6. No es fácil, mi querido D. Sayiid, otorgar poder cuando deseas mandar, cuando una esencia dentro de una se rebela aunque claudique... Es una contradicción en sí misma. No cabe duda. Y sí bien es cierto, como usted dice, que "no voy a correr detrás de él jamás...", también cierto es que se añadió "...creo..."
    Nada hay seguro en esta vida, mi estimado D. Sayiid. Lo más creíble puede resultas increíble, como la verdad. Pero dicen que en el gozo ajeno también está el propio. A veces, el gozo es en nombre de otro y, en otras ocasiones, el otro te lo provoca.
    Será que camino por pasillos que tienen poca luz últimamente y que, pese a todo, sé escuchar, ver, oír y callar...

    Besos de Pecado, mi querido D. Sayidd.

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  7. La seguridad engendra ese poder de saberse dueño, y del otro lado el pensar que no se quiere pero igualmente se concede. El punto en común de ambos es el mutuo placer.

    Dulce beso Magda.

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    1. Sí, Dulce, estoy de acuerdo contigo. En realidad, me temo, se trata de un juego, como un gato y un ratón... Unas veces, quien no cede, quiere ser ambas cosas y, al final, cae en la "trampa" sin remisión alguna. Y sí, el punto culmen es el placer mutuo.

      Besos de Pecado.

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  8. Muy bien detallado y escrito, aunque me iría mas por el lado del sentido, quitando esa descripción del sonido de tu sexo me ha gustado...muy buen gusto en las fotos y en el blog, algo menos de cuerdas y modelos masculinos habría estado perfecto, enhorabuena.

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    1. Hola, Hace mucho tiempo que no te veía. Me alegra saber de ti, en serio.
      Bueno, eso del sonido... pues como una "marca" y de cuerdas solo hay dos post en todo el blog, en doscientas y pico... Pero mil gracias por tus aportaciones que siempre son bien recibidas.
      Pongo modelos porque para eso están. Hay blog en los que ponen imágenes digamos "más reales". No es mi caso ni mi estilo.

      Besos de Pecado.

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

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El Beso del Pecado

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La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.