Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

.

.

Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Credo a Vos...

Creo en Ti, Mi Señor.
A tus pies me postro y para tu gozoso placer me entrego.
Te alabo en mi honra y en mi súplica.
Entrega plena la mía: Mi carne,  mi voluntad y mi alma.

Mi Señor, no he de caer pues Tú me elevas y sostienes.
Tú descubres cada uno de mis más oscuros recovecos.
En tus manos encomiendo mi voluntad
y me llevas a la complacencia del placer, de la lujuria,
de los Pecados más consentidos.

Te bendigo a Ti, Mi Señor, con las lágrimas de mis ojos,
bendito placer de tu gloria,
con las lágrimas de libídine,
en el tacto de tus voluntades.

Te adoro, te glorifico… Gracias te doy, Mi Señor,
por ser yo tu elegida, la primera entre todas,
la más puta de las putas.

Mi Dios, Mi Señor, Mi Amo, Mi Dueño…
Que me haces grande y enervas mi Pecado en el lustre de tus artes,
con la caricia de la fusta, de la espuela y el anudado de tus cuerdas;
y en las engendras de tu carne se abren mi criptas.

Piedad te reclamo pero acepto tu Castigo,
divino Castigo que me hace Tu Puta,
porque solo Tú eres Mi Señor.

Andaba perdida hasta que te hallé y tu guía me tendiste.
Horadas mi carne y traspasas mi alma, mi alma que ya es tu alma.
Enciendes velas que sacralizan mi piel y de tu mano niego mi temor.

 

Soy tu sierva, Mi Señor, heme aquí.
Tuya soy, más tu esclava más libre,
pues en condescendencia te entrego mi libertad
y soberana soy en esa mi voluntad cedida.
Sumisa soy a tu voluntad. Sea en mí ella.
Así supe, Mi Señor, que soy más libre en las cadenas que a Ti me atan.

Mis ojos pecadores Tú ciegas con sedas negras y carmesíes.
Mis labios hinchados de tu cuajo reclaman.
Mi vuelo más alto es desde que a tus pies me postro y,
aunque mis heridas sangren, a Ti me entrego
luego a Ti me sueldan esos hilos que Tú manejas.

Maestro eres para mí.
Pío te muestras en tu cuidado hacia mí
y, así, reverencia te otorgo hasta que mi frente toca el suelo.

Tuya, yo. Entera de Ti, Mi Señor.
A tus pies me arrodillo.
Ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.

Me han enseñado siempre que cuando vaya de visita a una casa, 
aunque me sienta en ella como en la mía,
he de ser detallista y llevar algo que guste, en este caso, al anfitrión.
Así que, en una de esas visitas a La Mansión
de mi querido y entrañable amigo, D. Sayiid, 
quise hacerle un presente, estos versos con todo mi cariño.
Durante unos días ha lucido en su Casa como Él ha considerado oportuno.
Ahora, lo traigo a la mía, donde nació.

9 comentarios:

  1. ¡Me encanta este texto! ya lo leí en la Mansión, y allí ya te dejé mi comentario ¿y qué decirte que no sepas mi querida Mag? que es un auténtico placer leerte, aquí, allá, o donde haga falta, y que disfruto mucho saboreando tus letras, porque eres, la Reina y Señora, eso es lo que eres.

    Un beso de lo más pecaminoso.

    ResponderEliminar
  2. Y yo desde aquí sólo puedo agradeceros el enorme detalle de haberme dado el privilegio de mostrar tan sugerente oración en mi humilde mansión en primicia y en exclusiva :-)
    Gracias, de nuevo, mi querida amiga, por hacer que me sienta tan especial.
    Besos desde la mansión donde vuestra obra estará siempre en el lugar privilegiado que se merece...

    ResponderEliminar
  3. Una oración elevada con pecado, esas son las que mas resuenan arriba. Bonito presente de tu parte.

    Besos dulces.

    ResponderEliminar
  4. Una contundente, intensa y profunda declaracion de amor.
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Mil gracias a tod@s por vuestros comentarios y por vuestra presencia aquí.
    Besos de Pecado.

    ResponderEliminar
  6. Impresionante!!! Retumba el ruego en la postración y elevando la súplica se hace arte el ruego. Una maravilla de oración.

    Mil besitos, Mag y buen fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Entonces, solo queda decir Amén.

      Mil gracias siempre.
      Besos de Pecado.

      Eliminar
  7. Con Martxel siempre hablábamos de la relación entre la D/s y la religión, de las similitudes y coincidencias (bueno, él hablaba, yo escuchaba y me quedaba ojiplática) y, tema aparte, de sus gustos por las prendas, los confesionarios y demás jajajaja!!! Así que ahora vengo, te leo y me vengo xD!!!!!
    Vamos! No había leído una plegaria más sentida, profunda y cercana a las vivencias diarias en este tipo de relaciones. Te aplaudo.

    He vuelto, tras demasiado tiempo lejos, estoy aquí.
    Feliz de estar en tu casa, perdida entre tus plegarias y tus letras.

    Te eché de menos, P.I.

    ResponderEliminar
  8. Cómo me alegra verte, de verdad. Cuántas veces te he buscado en otros blogs por si decías algo... Y por fin te veo. Me agrada tanto.... Y lo más importante, que estés bien y feliz.

    Y mil gracias por la visita y por esas palabras porque visto así... pues me siento orgullosa de mi trabajo.

    Un beso muy muy grande de Pecado.

    ResponderEliminar

Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.
Deja que su Tacto encarne las pupilas de tus ojos.

.

.

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.