Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

.

.

Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

lunes, 19 de diciembre de 2016



Feliz  Navidad 
llena de este Pecado que a todos y a todas nos une en el Amor y la Prosperidad, en la Pasión del Cuerpo y el Misticismo de Nuestra Alma, en el Deseo consensuado de pertenecerNos y pertenecerLe.

Venturoso Año Nuevo 
donde la Paz y la Salud para con Nosotros sean, donde abunde la Lujuria de esos Pecados que tan humanos y felices nos hacen, donde hallemos la realidad  beneplácita de volver a encontrarNos.

Benditos seáis vosotros, Hombres de Dicha.
Benditas vosotras, Mujeres de Gozo.
Por siempre Eternos,
por siempre Loadas
en Nombre de este Mi Pecado
que vive y reina 
por la Gracia de la Sacra Sierpe.
Amén.

Y, ahora, cantemos:

Adeste, fideles, laeti et triumphantes. 
Venite, venite in Domus Peccātum.
Venite, venite, adoremus eum.

Aeterni  Peccātum splendorem aeternum, 
Velatum sub carne videbimus.
Pro nobis Redemptor,
pro nobis Vivere.


Acudid fieles, alegres y triunfantes
a la Casa del Pecado.
Venid, venid y adorémosle.

El esplendor eterno del Pecado
lo veremos oculto bajo la piel.
para nosotros Redentor.
para nosotros Vivo.
A todos vuestros Pecados, a todo vuestro cariño, 
a todo vuestro estar y a todo vuestro ser…
Gracias


lunes, 12 de diciembre de 2016

Almíbar de Pecado...


Aderezas con tus manos 
enjambres de pasión, 
latidos errantes que avocan ahora a tu mirada 
cuando tu aliento calma esta sed de ti, 
este hambre que quema desde lo profundo de las entrañas. 

Permites que mi deseo se encabrite y cabalgue 
sobre la carne que me bautizará. 

Tu Carne. 

Me embebo de tu fuego 
y me prendo desde adentro. 
Me imbuyo la furia de tu locura 
cuando tu boca ruge Pecado.
Almíbar de Sangre bombeada.



miércoles, 7 de diciembre de 2016

Voluntad en Mi Palabra...



Con humildad te pido,
Mi Señor,
que me mires y que Tu Piedad sea Gloria en mí. 

Levanto los ojos 
e imploro siga siendo Porfía de Tu Carne. 
A Ti te suplico, Mi Señor, 
me arropes en Tu Bálsamo 
y me bendigas, 
con esencia divina de Tu Bálano, 
cual Ángel de Tu Perversión, 
horadando sin piedad 
mi devoción por Vos.  

Enséñame Tu Camino, 
Señor, 
para que siga Tu Verdad. 
Que se haga tu Voluntad en Mí, 
hasta que decida que te doblegues a la Mía, 
hasta que te hagas Carne en mi Palabra
pues mi Alma gozo de Ti es.

 ©ɱağa 8-noviembre-2016


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Ignota de Ofitas...



Declama siendo perfil en los aromas de sus aristas,
en los vórtices que no yerran
y que cruzan las yemas de sus falanges.
Me sentí hiedra enroscada en los pilares de sus peanas,
en las cruces de los horizontes de sus cardinales.

Ignota de Ofitas

deslizándome entre los cálices de sus labios.
Compartí sus verbos en hálitos alabados
de esta lujuria desmedida de carne eterna.

Sacro Ofidio, 
libérame, los pies de su lábaro,
de estas ligaduras,
encintadas sogas de sauces,
que me desnervan estas ansias
desmembradas de piel salina.

Sierpe sacra de profeta.
Maldecida por impuros.
Predicada por herejes.

Silente bífida de Pecado
enclavada en mis entrañas,
encastrada en sus pupilas,
arremetida de lascivia,
preñada de deseo…

Grial de redención.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Lava Blanca en Tierra Regia...

Me subo a tus caderas, 
abierta como flor ante la lluvia, 
y te clavas entre mis muslos, 
adentrándote en el fondo, 
sepultando tus raíces llenas de savia, 
de esencia fecundadora de placer. 

Nos bañamos en deseo y lujuria. 
Nos perdemos en alientos sobreseídos, 
desvanecidos mutuamente mientras mis latidos, 
pulsiones rítmicas, 
cabalgan bajo los montes alejados de Venus 
cuyas vías, 
como lindes fértiles,
se cierran a tu tronco. 

Te elevas desde tus ajustes. 
Me hundo desde mis apoyaduras. 
Nos somos en ese momento 
en el que me abro a tus cierres;
y tú, 
gritando los gemidos, 
susurrando mi nombre entre dientes, 
desvirgando palabras 
que de sucias son acicates de esta danza eterna
en el instante,
te deshaces en lava blanca 
que riega mi tierra inculta, salvaje, regia...

martes, 8 de noviembre de 2016

Mi Carne en Tu Carne...




Gaviotas en pulsos encordados
van agitando tempestades de Luna,
trazan vuelos de Ícaro danzando
entre las alburas de la piel
y abren fuegos en la confitura de las yemas
que rasgan hasta la desnudez más henchida.

Calla el yugo que vence el aliento
emergiendo así la derrota concedida
desde la voluntad a manos abiertas.
Se exhalan herejías entre los labios,
se maldice en nombre de lo supremo,
pecado de ser carne en tu carne
reviviendo sensaciones exhumadas.

Rezuman nuestros cuerpos el salitre del deseo, 
copulan en el fértil campo de los placeres carnales. 
Hierve la sangre en torrentes de hálitos sin mesura 
vertidos en este santo grial colmado de incendios 
que rompen y consagran la caridad ensalzada, 
arremetiendo con impulsos robados en el cáliz profanado 
cual peregrinaje de suspiros lacrimosos.




 - En la Abundancia de dos Manos -

martes, 1 de noviembre de 2016

BlasfeMío...


Están tus ojos vendados por la seda de mi lujuria, 
que te cruza el pecho, de lado a lado, 
en los pulsos de fuego que mi boca irradia. 

Finge tu boca el alarido de la calma 
propagada en hálitos de ceguera 
que guindan el centro de tu centro, 
axiomas de axiomas, 
apotegmas de adagios 
de tu cuerpo febril del mío.

Te entregas al ímpeto contemplado 
como la santa justicia sin juez, 
al páramo donde mis blasfemias oran 
al son de las insolencias de tu bálano, 
profanador y soberbio.


4-octubre-2016

martes, 18 de octubre de 2016

La plegaria de la Hetaira...



Seas Tú, 
quien como Dueño y Señor 
de la Hembra que subyace en Ti, 
derrame su Sabiduría y Perspicacia, 
su Valor y su Temple 
en este cuerpo de Mujer entregada, 
tan Hetaira para reinar
como Sierva para ser gozada 
en tu hacer y dominio, 
en tu Naturaleza. 

Imploro seas Tú quien me bendiga
con la Esencia Inmaculada de tu deseo y pasión, 
de tus ganas de mí y de la elevación de tus Pensamientos. 
Mandado y Disciplina.
Mi consentimiento.

Entra en mí el Cuerpo Bendito 
que desgarra mi garganta 
en la oración callada del delirio que Tu Carne me ofrece, 
mientras en rogativa contemplo el piélago del placer, 
las olas que embisten y desnudan mis rubores
en ese hálito mendigo de arrebatos y convulsas. 
Cabrillas que reverberan en mis labios.
Rocas hendidas.

Maldigo al Infierno y a sus mil demonios, 
golpeando con las palmas el suelo 
que me sostiene cuando Tu Voluntad se hace Plena 
en el albo ósculo de mil pliegues heredados 
y, al tiempo, honrado en tu osadía.


 

viernes, 7 de octubre de 2016

Santuario...

Me pones en tus altares
cual Virgen impuesta,
ofrecidos sobre piedra los bálsamos de Pecado,
embriagados de incienso los responsos
y orados los vergajos que me dignifican. 


Y me bajas a tus Infiernos,
para bienaventuranza de Tu Hembra.
Sancta Sanctorum...

Me convierto en amazona en tu carne
al trote de tu aliento,
al orden de tu mirada.

Tus manos, riendas de deseo.
Espuelas, las yemas de tus dedos.
Mis pechos, Pecados magnos.
Sacrificados.
Honrados en el gozo de tu boca.
Látigo tu lengua.
Espigas... tus dientes.
Azote las trémulas de mis lunas,
tus amarres primitivos y salvajes.

Mis muslos, arcos candentes.
Acoples de tu ritmo.
Arremetes mis tempos
y te haces cincel que penetra,
se hunde, se humedece y se henchia
en los surcos ardientes de mis cauces.
 Sanctuarium...




domingo, 18 de septiembre de 2016

Crucifixión en Mi Señor...


Crucificada en tu piel
martirio de este deseo por ser Mujer.
Tuya soy en este calvario de carne
donde pasión y anhelos son cauce de mi sangre.

A tus pulsos me ato, 
voluntad engendrada de mi Señor de Señores.
De Mí toma la ofrenda;
mientras para Ti enervo mis silencios
e invoco mis esencias
que ensalzadas sean en pos de la tuyas.

Sean tus flagelos ab libitum
zaherimiento de mi cautiverio,
astillas que se clavan en mi piel tras la fusta
que se mece en tu destreza
mas en mi servil sufrimiento 
está la Gloria de tu placer,
Majestad suprema de tu beneplácito.

De tu santa cruz pendo,
ocaso endrino que renace entre mis piernas
a vehemencia de tu albor
en ese envés de tus caderas que amarizan
el templo que por Ti se hace sacro.

Sea mi condena ensalce de tu Don,
condominio nato entre Nos,
óbolo y asenso plenos de Mí,
en humildad, respeto y admiración,
por y para Mi Señor.

En tu Cielo soy Hembra.
Tú en Mí, Señor entre Señores.
Mi Señor.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Cáliz de fuego...


Requiebra mi imagen en el espejo:
Dos Hembras en una única Mujer.
Una desnuda de carne.
Otra vestida de alma.
Postradas a la espera.

Sortilegio de Pecado en el pensamiento que lleva tu nombre,
en el gemido arrugado en tantos embates,
sin plegarias ni juramentos:
Pura Entrega Desbocada,
desfallecida la engendra,
enaltecido el deseo
que la piel de tus entrañas tiñe de cristal.

Gestos tallados a pulso,
henchidos de gozo...
Salobre y azufre:
Juegos del Infierno.
Tus demonios enardecidos y mis encajes fingidos.

Espera paciente...
Reclamo encendido.
Pasión contenida y bañada en sutil lujuria.
Mujer entregada.
Mujer recibida.
Deseo concedido. Piedad en mesura.
Hazme cáliz.
Tú, agua y sal derramadas,
ansiadas en la conjura de mi codicia.
Fuego en duermevela.
Ofrenda.

domingo, 28 de agosto de 2016

DENUNCIA

Sí, así, en MAYÚSCULA, porque la paciencia tiene un límite y las palabras y buenas intenciones no sirven de nada con determinadas personas.

Tod@s los que nos movemos por estos mundos sabemos que corremos el riesgo de ser plagiados, que es algo que está a la orden del día y poco podemos hacer. Reconozco que podemos ser inspiración para alguien del mismo modo que los demás pueden serlo para cada un@ de nosotr@s: una frase, un texto, unas imágenes (yo las tomo todas de la red, por eso no las tengo bloqueadas, para que todo el mundo pueda hacer uso de ellas) y arrancamos nuestra propia obra de ahí pero que lo haga una persona que sigue tu blog, eso ya se llama desvergüenza o, dicho de otra forma, falta de honestidad.

Hace ya un tiempo descubrí este blog y reconocí algunas de mis entradas así como de algún conocido mío o de otros autores; la imagen de cabecera que corresponde a la antigua que tenía en la Trastienda, salvo que ella le ha añadido un efecto espejo y que, además, se trataba de un montaje de varias imágenes que yo hallé en la red; la presentación del lateral, textualmente escrita a la mía que podéis ver…

En esos primeros avisos que le hice tanto en privado como, posteriormente, en público,  llegó a poner mi nombre en esos textos. Perfecto. Soy amable y paciente pero, hace un par de días, un visitante de esta casa subió un enlace de su blog (de esta persona que plagia) y fui a ver… Bien, dos entradas anteriores y ahí estaba mi texto, abreviado del original. Me molestó soberanamente. Ahora tiene moderación de comentarios por lo que mi nota de atención no verá la luz. De ahí que haya denunciado aquí.

El blog en cuestión, y lo conoceréis porque algún@s de vosotr@s comentáis en él y le felicitáis en textos que son míos…, es el de Santa Diabla:


Esta es mi queja, mi denuncia y mi protesta ante la falta de respeto que supone para mí, e imagino que para vosotr@s, el que se copie el trabajo que tanto nos cuesta elaborar.
Aparte, tiene protegido su blog tanto en textos como en imágenes. Es curioso que no permita que la copien cuando copia.

Os dejo una prueba de ello.

Su texto:
http://santadiabla-rusia.blogspot.com.es/2016/06/indomable.html?zx=8492c130f48adc7a

Y el mío:


¿Cualquier parecido será pura coincidencia?
Y no sigo para no hacer largo esto y no deseo darle más publicidad pues no merece ninguna.
Donde veo, protesto.


Gracias por tomar un poco de vuestro tiempo y leer esta nota.


viernes, 19 de agosto de 2016

Caía la tarde y afuera llovía torrencialmente. Una de esas tormentas de verano.  Mi mirada se quedó clavada en las burbujas que las gotas hacen al chocar con el suelo, formando esos charcos en la terraza.

Miré a mi espalda y seguía ahí, tumbado, desnudo, calmado… sabiendo que en su piel estaba el estigma de la mía. Respiré hondo y me sumergí en aquel último día que llovió.

Mi dedo siguió aquella gota, juntándose con otras, como se juntan los cuerpos que se encuentran en un denso abrazo formando un solo ser.

Me perdí en mis pensamientos y me abstraje tanto que no oí que se acercaba. Me sobrecogió su abrazo, el ceñirme entre sus brazos mientras mis recuerdos me habían llevado a mojarme, a sentir el burbujeo del deseo entre los labios de mi sexo.

- Hola -musitó a mi oído antes de besar mi hombro-. Ssh.... Soy yo. ¿Llueve?
- Ha empezado hace un rato.
- Me vuelve loco la lluvia... aunque no tanto como tú.

Sus manos bajaron por mi cintura, buscando el calor entre mis piernas... Me agité... Y, aunque no rechacé, intenté ponerle las cosas menos fáciles pero sabe bien cómo llevar la situación. Sus dedos colándose por debajo de mi ropa, rozando los labios henchidos de un deseo nacido de antes, la humedad que lubricaba mi coño... y si había alguna reticencia, desapareció todo cuando atrapé con fuerza su mano y sus dedos prensaban, entonces, mi clítoris.



Me vencí sobre la ventana, apoyando las manos como si fueran dos ventosas que me sujetaran. El frío del material contrastó con el intenso calor de mis manos. Mi aliento dibujó una nube en el cristal y mis gemidos me anularon la percepción de la lluvia. Abrí mis piernas al tiempo que inclinaba más mi cuerpo y notaba la presión de sus caderas en mi trasero. Un manotazo, un toque de alerta, y sus dedos se entintaron de mi humedad, de mi lubricidad tibia... Me sentí una yegua a punto de desbocarse más aún cuando tomó mi pelo en su mano, enrollando mi melena en el puño, obligándome a retirar la cabeza hacia atrás.
Su respiración era un látigo en mi cuello. Sus labios golpearon en mi cuello y sus palabras taladraron mi oído y mi mente:

- Voy a mojarte toda. Voy a follarte como nunca lo han hecho y desearás correrte pero no podrás hacerlo hasta que yo te lo consienta... ¿Está claro?- inquirió.

Aquello me hizo poner a mil. No suele tomar ese papel tan descaradamente pero cuando intentamos dominarnos el uno al otro, la pelea que sale es como un ciclón elevándolo todo, dos animales que no subyacen al otro... pero suelo acabar claudicando. Me gusta complacerle. Y lo sabe. En un hilo de voz salió un "sí" de mi garganta, sabiendo que no estaba segura de poder hacerle caso.


Aquel ritmo, aquella sensación de no poder controlar mis ganas. Sus dedos traqueteando en círculos sobre mi clítoris. Yo bailaba en su mano. Me ponía de puntillas. Golpeaba los cristales... Me rendía a sus caricias...
Sus movimientos se aceleraban. Yo me sentía empapada. Sudaba y él no paraba. Me besaba y mordisqueaba el hombro, el cuello; me obligaba a buscarle la boca, a comérsela de tal manera que su lengua era un látigo más.  Sus manos atrapando mis pechos, hundiendo los dedos, apretando con ellas.

Mis gemidos eran jadeos, sonidos salvajes de un cuerpo descontrolado. Pensé que iba a perder mi norte cuando se detuvo un momento. Me giró. Mi rostro quedó frente al suyo. Sus manos en mis nalgas, apretándolas, alzándolas y un ¡zass! que se perdió en aquel trueno que me estremeció entera.
Su sexo, erguido, luchando por salir de su clausura, y yo deseosa, con hambre, con todas las ganas sin poder ser contenidas... Mi cuerpo temblando, mi corazón reventando en el pecho, mi aliento saturado...; su mirada clavada en la mía... Y yo me sentía rendida, vendida, tan entregada que solo deseaba poseerle... Ya no ser posedía, ser más suya... Lo quería engullir, hacerlo gritar de placer... saberme y serle tan puta que fuera él quien perdiera todos sus nortes. Me veía desesperada e imagino, sé que él me veía así, pues aquella sonrisa dibujada en su boca me lo confirmaba. Sonrisa que me bebo... mientras él terminaba de desnudarse.

No podía esperar más y desabroché su pantalón, bajándolo. Su miembro estaba tan erecto, tan duro que palpitaba, vibraba y emergió entre la cremallera como un resorte hacia mi rostro. Incontenible mi deseo. Expuse mi cara contra él, empapándome de aquella sensación. Sus manos en mi cabeza, enredando los dedos en mi pelo, apretándome más contra él... ,y el móvil  sonando incesante en algún lugar de la cama.

- No lo cojas... Ahora no... -indicó con aparente autoridad.

Mi corazón latía fuerte, tanto que me dolía el pecho. Mi coño chorreaba y las ganas me desquiciaban y una polla ante mis ojos gritándome que la comiera...

Vi reflejado en la pantalla el nombre de Emme. Me sonreí. Le miré a él...

- Se me está ocurriendo algo...
- ¡Dios..., estás a explotar! ¡Ven!

Me agarró por las caderas y cayó a mis pies, abrió mis labios. Sentí su lengua inundándolos. Gemí de gusto. Podría haberme corrido en ese mismo momento y dejar que me follara hasta sacarme el alma... Intenté calmarme antes de responder pero mi respiración sonaba acelerada mientras mi hombre me abría más las piernas y sepultaba mi coño a lengüetazos...

-¡Para! -musité-... Hola, Emme...
- Hola. ¿Estás en casa?
- Sí, si... estoy... ¿Por?- pregunté mientras mi maquiavélica mente empezaba a elucubrar. Él iba negándome. No quería que subiera pero yo la invité a hacerlo.
- ¡Eres una cabrona! -exclamó él, dándome una palmada en mi trasero que sonó más fuerte de lo que en realidad era.
- Mi amor, te haré un regalo especial... Ponte cómodo y espera...

Le besé la boca como si me fuera la vida en ello. Le besé la polla como el mejor de los tesoros. Volví a besarle los labios. Me puse las bragas y salí hacia el pasillo terminando de pasarme su camisa...
Sigue...

sábado, 13 de agosto de 2016

Boca de lobo...


Exhalan mis alientos en un gemido alargado, 
pendido del roce de tu lengua,
de los exabruptos de tu deseo encendido,
ese que muerde mi piel exudada.

Se clavan tus  manos como ganzúas que elevan mis salientes,
rocas incautas a las aristas de tus yemas
que cincelan volutas que arrebolan y endurecen mis cabillos
sobre aureolas emergentes que se expanden en el capricho de tus actos.

Aprietas, y revienta el viento entre mis labios.
Otilas, y el verbo se lubrica. 
Altar de tus embates,
de los besos que coronan este río ígneo de aromas y sabores.
Cáliz que se llena de la palma de tu mano
mientras danzan fieras en tu pecho.

Juntas, unes, levantas y te blandes al boreal de mi sexo,
carnal desafío de los bramidos de tus demonios,
y, como Lobo salvaje, lames y  dentelleas mi carne... 
Dos lunas plenas.



jueves, 28 de julio de 2016

Mi yo te doy...

Te ofrezco todo mi lado oscuro: 
Mis desvergüenzas, la humedad de mis labios, norte y sur,  
el sonido de mis gemidos y el pulso de mis jadeos; 
mis silencios bajo tus besos y el cruce de mis piernas en tus hombros. 

Te entrego mis pecados más mortales, 
el tanteo de mi cuerpo en tus empuñaduras, 
las turbulencias de mi mente y mis pensamientos más obscenos... 

Te consagro todo cuanto soy y lo que siento;
todo lo que tú me haces ser y sentir...

jueves, 14 de julio de 2016

Reina Devota...

Abandono la venda y mis párpados descansan.
Serena es mi mirada perdida de tus ojos...
Y mientras mi cabello cuelga empequeñecido
sobre el nudo que cubre mi espalda,
y mis brazos refugian la turgencia de mis pechos,
 mis manos se entrelazan en el vértice herrado de mis caderas...

Y frente a mí, agrandada en la fuerza del deseo,
se tiende erguida la figura de quien domina, de quien manda y sujeta,
de quien como arpones sobre mis pezones
rígidos, agudos, sofocados y excitados...
sus dedos actuaron.
Y yo, con aires de Reina inclinada, de mirada baja y sentido altivo,
con acatamiento y tributo homenaje de respeto,
forjo en sentimiento aquello que nadie me roba:
la magia que inclina a la voluptuosidad, que inspira y deleita el momento
en el que el hombre de mirada que ordena y manda,
se pierde sigiloso a mi espalda;
y tan sutil como delicado, tan decidido como enérgico,
con ambas manos destensa la gruesa cuerda de esparto
que a mi cuerpo compadece.

Y yo, turbada, entregada y callada,
parezco y soy el alma de un estremecimiento,
sensación de emoción intensa,
cuyo interior desvirgado por enésimo tiempo,
de manantial a cascada de placer se ha desbordado.



domingo, 26 de junio de 2016

Ante Ti...

Yo espero en ti, Mi Señor.
Ante Ti están todos mis deseos
y late tan fuerte mi corazón, con tanta violencia,
que no es secreto para Ti ni el más pequeño de mis anhelos...
Y sé que mi Pecado es bendecido y exaltado entre tus manos,
entre los besos gemidos y violentados a la justicia de tu lengua;
lavado en las excelsas aguas de tu misericordia…, vehemencia plena de tu Pasión.
Y soy  Sierva Eterna en la gloria de tu Carne.

domingo, 19 de junio de 2016

Entra en mí de modo que solo derramado puedas salir...

domingo, 5 de junio de 2016

Pura Magia...

Y mientras siento como tu lengua invade el espacio de mi boca, como mi lengua se vuelve loca y pausada al mismo tiempo, enredada con la tuya.
Tu pecho pegado al mío, sobre mí… sintiendo cada golpe de tu corazón… mientras mis manos caminan sobre tu espalda, de arriba abajo… de abajo arriba, sin marcar las uñas, presionando con las yemas de mis dedos…


Y nos queman las ganas pero nos queremos sentir en toda la intensidad de nuestros deseos, de nuestros sentimientos, de nuestras sensaciones…
Y en mí estás tú, ceñido a mis estrecheces.
Y en ti estoy yo, perdida entre tus adentros, atrapándote entre mis piernas mientras tú te avivas, mientras te creces…

Eres tan intenso que todo tú me inundas desde la palabra más dulce al gesto más aguerrido; desde la sensación de saberte tan cerca aún sin rozarme… Y cuando me tocas, cuando tu piel se pega tanto a la mía que formamos uno solo… lo nuestro es pura magia.


Me entrego a ti porque tú te entregas a mí, en ese vaivén de dos cuerpos que se desean, que se encienden en pura pasión…, que vibran poro a poro… pero que entienden de esos otros momentos en los que  las miradas son de otra expresión, donde nos perdemos en caricias quedas, en cruce de dedos, en palabras bonitas…, donde tú te reposas en mi regazo o yo juego con tu pelo; donde están los besos en la mejilla, en la sien, en la frente…

sábado, 21 de mayo de 2016

Sacralizada...

Acércate a mí, sediento y hambriento… 
Déjate vencer ante el horizonte pleno de mi cuerpo, verticalidad de tus ganas.
Atraviesa el sentido de mi carne con la inquietud de tu lengua. 
Rómpeme como ola contra el acantilado, como hojarasca ante la llama. 
Sé el obelisco que me queme, que sobrepase el quicio de mis piernas.

Márcame como tu hembra, 
profundamente, con sentimiento y sentido, 
con la gracia de tu verbo blanco, sacralizando así mi Pecado.

Dame tu esencia, 
hostia consagrada que desgarré mi garganta 
en el grito horadado de tus entrañas…, 
en el plenilunio de mis labios donde duerma tu gemido…


martes, 10 de mayo de 2016

Siervos del Pecado...

Clava mis pies al suelo, eleva mis manos en la cruz de los deseos y abre mi boca al tacto de tu piel.
Haz de tus manos, maestras de cada gesto, cinceles que horaden mi piel y esculpan las curvas del virgen lienzo de mi cuerpo, porque en cada entrega, ambos somos incorruptos… hasta que el Pecado nos hace sus siervos.

Y, sumisos ante él, tú dibujes sensaciones en mis entrañas antes de inundarlas de las tuyas mientras danzamos espasmos entre las espumas de nuestros alientos embebidos.

.

.

El Beso del Pecado

El Beso del Pecado
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.