Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

sábado, 21 de mayo de 2016

Sacralizada...

Acércate a mí, sediento y hambriento… 
Déjate vencer ante el horizonte pleno de mi cuerpo, verticalidad de tus ganas.
Atraviesa el sentido de mi carne con la inquietud de tu lengua. 
Rómpeme como ola contra el acantilado, como hojarasca ante la llama. 
Sé el obelisco que me queme, que sobrepase el quicio de mis piernas.

Márcame como tu hembra, 
profundamente, con sentimiento y sentido, 
con la gracia de tu verbo blanco, sacralizando así mi Pecado.

Dame tu esencia, 
hostia consagrada que desgarré mi garganta 
en el grito horadado de tus entrañas…, 
en el plenilunio de mis labios donde duerma tu gemido…


martes, 10 de mayo de 2016

Siervos del Pecado...

Clava mis pies al suelo, eleva mis manos en la cruz de los deseos y abre mi boca al tacto de tu piel.
Haz de tus manos, maestras de cada gesto, cinceles que horaden mi piel y esculpan las curvas del virgen lienzo de mi cuerpo, porque en cada entrega, ambos somos incorruptos… hasta que el Pecado nos hace sus siervos.

Y, sumisos ante él, tú dibujes sensaciones en mis entrañas antes de inundarlas de las tuyas mientras danzamos espasmos entre las espumas de nuestros alientos embebidos.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Salve Regina...

Mi Reina y Señora, ante Ti me inclino.
Ante Ti me postro de rodillas,
pues Digna eres de mi respeto y plegarias.
Bendíceme con la imposición de tus manos,
con la vehemencia de tus gestos y palabras.
Mas Tuyo soy, Salve Regina.
Contigo me elevo.
A Ti te loo todos mis deseos.
Siervo soy de Tu Indulgencia,
de Tu Perversa Misericordia,
de Tus Morbosos Deseos,
pues no hay mayor orgullo que ser de Ti.
A Ti, Mi Señora.
A Ti, Mi Reina.
A Ti, humildemente, me ofrezco.
A Ti suspiro, gimiendo y gozando,
en esta entrega de mi cuerpo a Tu Voluntad.
Amén.


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El Beso del Pecado

El Beso del Pecado
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.