Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Crucifixión en Mi Señor...


Crucificada en tu piel
martirio de este deseo por ser Mujer.
Tuya soy en este calvario de carne
donde pasión y anhelos son cauce de mi sangre.

A tus pulsos me ato, 
voluntad engendrada de mi Señor de Señores.
De Mí toma la ofrenda;
mientras para Ti enervo mis silencios
e invoco mis esencias
que ensalzadas sean en pos de la tuyas.

Sean tus flagelos ab libitum
zaherimiento de mi cautiverio,
astillas que se clavan en mi piel tras la fusta
que se mece en tu destreza
mas en mi servil sufrimiento 
está la Gloria de tu placer,
Majestad suprema de tu beneplácito.

De tu santa cruz pendo,
ocaso endrino que renace entre mis piernas
a vehemencia de tu albor
en ese envés de tus caderas que amarizan
el templo que por Ti se hace sacro.

Sea mi condena ensalce de tu Don,
condominio nato entre Nos,
óbolo y asenso plenos de Mí,
en humildad, respeto y admiración,
por y para Mi Señor.

En tu Cielo soy Hembra.
Tú en Mí, Señor entre Señores.
Mi Señor.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.

Bajo esta serpiente que abraza hallarás todas las PECAMINOSAS IMÁGENES que nos concede el Pecado.
Deja que su Tacto encarne las pupilas de tus ojos.

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Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

Te acercarás despacio a mi espalda para hallarme bajo la sábana...

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

En nombre de ti, de mí y del polvo que somos y en el polvo que echaremos. Amén.

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Traza sobre mí arabescos con tus manos y tu lengua...

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

Y marcaré sobre tu piel la señal de la putísima mujer.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.