Si el placer es Pecado, yo vivo en la Gloria del Infierno.

Pecado es todo aquello prohibidamente placentero:

El Tacto del Pecado

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Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

domingo, 11 de marzo de 2018

En Tus Manos, al antojo de Tu Voluntad (II)...

Sed 



Su respiración sonaba ronca, acompasada con la mía, entretanto Le sentía detrás de mí, acariciando mis costados, buscando mis manos, elevándolas por encima de mi cabeza, mientras Su Pierna separa la mía en la distancia precisa y yo, en el deseo de un aparente orgullo, apretaba mis entrañas para evitar que el jugo de mis ganas me delatara en demasía. 

- Dime qué quieres que te haga… (¡Y condenado el nombre que pronuncias que me enerva la sangre!)… 
- Aquello que desee… 
- Te voy a follar hasta que caigas de rodillas, hasta que te mees de gusto… y luego me darás las gracias como tan bien sabes… (Y odiado el nombre que no deseo). 

Me giró con la determinación que Le caracteriza. Mi mirada se tuvo que elevar para alcanzar La Suya mientras Su Mano seguía atrapando mis muñecas y Su Cuerpo se apoyaba en el mío, mientras sentía la otra recrearse en los arrecifes de mi boca, con Sus Falanges acariciado mi silencio, siguiendo por el resto de mi piel, arreciando el gesto ahí donde se erigía altiva y arrogante. Sus Yemas se convirtieron en una mordaza que sujetaba y presionaba, y mi lengua… mi lengua era un abanico en nervio queriendo devorar la de Él. Sus labios, dos cítoras ungiendo el deseo y el aire, proclamando la necesidad de bebernos…


Mi cuerpo se fue convirtiendo en una entrega al límite, erguido sobre Su Boca. Crucificado en Su pasión. Mis labios gemían agua bendita y se encauzaba hacia el final de Su Garganta. Cogía Su Pelo como si atraparlo entre mis manos fuera la salvación para Él. El Dios se volvía hombre mortal, anclado entre mis piernas, profanando mi carne, mi humedad, con Sus Dedos y Su Lengua, con el arsenal de Su lujuria pendiente de mí. Y yo, pendiente de que su orden fuera cumplida, que no me convirtiera en el manantial salvaje, incontrolado y dulce que brotara entre los pliegues de mis labios enrojecidos, no solo por el apetito colmado, sino por el roce regio de su barba canalla, de sus pulgaradas y de esos golpes de timbal serenos. 



- Aún no… 

Aún no…” Eso siempre resulta una pequeña tortura. Centrar todos mis sentidos en ello mientras desean ir como caballos salvajes, desbocados y libres… Se detuvo y atrapó mis labios con toda su mano, como si fueran una pequeña sutura que con una grapa dejara de gotear. 

- Quiero que me hagas una lista de cinco nombres. De entre ellos, elegiré el que te corresponderá. También he de complacerte. 
- No es necesaria una lista, Mi Señor. Quiero mi nombre. Ese es el que me define. 

Tal cual lo pronunció, antes de que pudiera darme cuenta de ello, me vi abocada sobre la mesa, con las manos sobre el final de la espalda, inmovilizadas con fuerza, con mis pechos presionados contra el tablero, con las piernas atrapadas en el nudo de mis bragas y sintiendo el embate de su carne, atravesándome, hundiéndose hasta el fondo de las entrañas, permaneciendo ahí como quien desea echar raíces y, a continuación, someterme a un maremágnum de sensaciones, de gemidos y jadeos condescendientes para con Él. Me llevaba a ese estado de locura donde la luz se hace oscuridad y viceversa. Controlaba mi respiración como si estuviera aprovechando cualquier momento de debilidad. Tan pronto, profunda. Tan pronto, agitada. Nunca liviana. A Su antojo, logrando que mi cuerpo temblase y necesitase aquellas acometidas como aire para respirar… hasta que sin control alguno, con el sudor ondeando sobre mi piel, embebida en el sin sentido, entregada en cuerpo, alma y mente, sintiéndome una mera coima empotrada en cualquier portal, me hice a Él, inundándoLo de mí, dejando, como deseaba, que el placer fuera tan egregio que fui zumo entre mis piernas, encastrada por Él tantas veces como letras tiene el infinito de mi nombre en Su Boca. 

Congestionado en el aroma de hembra, en la esencia de quien desea, berreó el suspiro que exhalaba el placer supremo de perderse entre mi carne, de mezclar su derroche en el ansia de mis pliegues. Salvaje, con el instinto consumado en quien posee, y envuelto en aquel convulso espasmo, me regaló su alma vestida de blanco puro y el beso en mis pulsos con el roce de su último aliento…



22 comentarios:

  1. Un cuento explosivo... que me dejó asi al punto de ataque....
    La história sigue ela mro entre vedaderos amantes, que saben bién llegar al extasis, con la fuerza y quietud de aquelles que se saben ser amados...
    EL final, maravilloso: Un espasmo de muerte-vida, dejandola con su aliento final.
    Nota mil!!!!!

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    1. Mil gracias. El deseo ha de ser así, sabiendo lo que se quiere y entregarse sin límites pero poniendo un poquito de "tensión", plantear un reto entre quienes se conocen bien.

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  2. Intensidad en tus letras colmadas de erotismo .
    Bellas en cada detalle que describes...

    Me ha encantado

    Besitos grandes

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    1. El recrearse en los detalles y vivirlos es una forma más de sentir.

      Besos de Pecado.

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  3. Con el nombre que la define en sus labios; y ella, con los suyos, derramando su entera devoción... una entrega compartida, como debe ser.
    Regio final... aunque siempre tus letras dan ganas de más.

    Besisssssssssssssssssss.

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    1. Gracias mil :-)
      Entregarse es la mejor forma de serSe entre ambos.

      Besos de Pecado.

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  4. Es notable como usas la palabras de tal forma que describen la intensidad de las sensaciones, esa virtuosa lujuria. Y como no son iguales las palabras cuando lo usas, le das un sentido intenso a profanar.

    Y aprovecho para comentar que me gusta la imagen de cabecera. Me recuerda a alguna sesión de modelo vivo.

    Besos con visualización

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    1. Me gustan los contrarios que se acoplan. En sí mismos, fluyen.
      Profanar es una de esas palabras que adquieren un significado sacro en momentos de deseo consentido.

      Besos de Pecado.

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  5. Generosa entrega,gracias. Me ha gustado mucho.

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    1. Muy amable, Son. Gracias por tus palabras.
      Besos de Pecado.

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  6. Comparto también lo que comenta Demiurgo, tienes la habilidad y el talento de usar las palabras de una manera que una se queda atrapada a la pantalla,sin poder ni querer dejar de leer.
    Un besazo.
    las imágenes,perfectas compañeras de tus letras.

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    1. Muy amable. Agradecida :-)
      Todos tenemos alguna habilidad o recurso y se sacamos partido.
      Me alegra que así lo veas.

      Besos de Pecado.

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  7. Que bella sensibilidad la tuya, letras excatas, letras con imágenes exactas.
    Soy tu humilde seguidor.

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    1. Gracias por tus gestos y amabilidad.
      Creo que todos vamos evolucionando. Recuerdo cuando empecé a escribir erótico. Era más descriptiva, más carne, menos sutil aunque añadía metáforas pero ahora, aún siendo carne, hay más sentimiento o, tal vez, más involucración.

      Besos de Pecado.

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  8. Que empeño con el nombre, aunque que casi el mismo por perseguir el placer. Es como un tira y afloja consentido, pero aunque no se quiera alguien se impone siempre.

    Beso dulce y dulce semana Magda.

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    1. Yo soy mucho de erre con erre. Y basta que me digan por ahí que yo por el otro lado. Si no me convence, no me convence. Cuando puedes elegir, por qué quedarte con lo que no gusta... Es del género tonto.
      Sí, siempre se impone uno... pero mientras tanto, ese reto pone :-) e incita.

      Besos de Pecado.
      Gracias miles.

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  9. Intenso y exquisitamente descriptivo… Tanto, que falta el aliento…

    Un placer adentrarse entre cada renglón que supura tan excelso erotismo…

    Y como siempre, las imágenes en perfecta armonía con el texto.

    Bsoss enormes, y muy feliz semana, mi querida Mag 😘

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    1. Gracias, Gin, por las palabras y por describir el relato de esa manera.
      Una ha de disfrutar siempre con lo que hace, aunque no le guste el nombre :-)

      Besos de Pecado.

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  10. Tiene toda la fuerza del momento, es admirable la narración, el deseo hecho carne. Maravilloso leerte, mi querida Mag.

    Fuente de vida, aire para quemar-se.

    Mil besitos para tu lunes.

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    1. Alientos que hacen hervir la saliva.
      El deseo, el amor, la pasión...

      Gracias por acercarte y ver(me) así.
      Besos de Pecado.

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  11. Il legame che si prova,
    nell'amore come stato d'essere e nell'erotico la forza vitale.
    E' un piacere leggerti, il mio abbraccio.

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    1. Grazie mille, Blue. Un piacere vederla qui. L'amore e il desiderio e la carne e l'anima... tutto è un flusso e una sensazione.
      Il mio italiano è molto orrendo e ho inventato :-)

      Besos de Pecado.

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Ver y sentir siempre es pecar... Y me encanta que lo hagas.

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El Beso del Pecado

El Beso del Pecado
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.