Omnia bona precor!
Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Omnia bona precor!
Omnia bona precor!
lunes, 8 de diciembre de 2014
Ulises renegado...
Estás tú.
Desde mi aquí, desde tu allí...,
desde la distancia que separa tus ojos de los míos y cruza nuestras miradas
somos pura entrega compartida, dominada y consentida.

como aprendiz de grumete;
como vieja sirena de mar...
A los pies de las cumbres de mis pechos
con la brea de mi sexo,
desciendo por el velamen de tu cuerpo
anclado en la rompiente de mi boca
donde, acantilados, mis dientes erosionan
¡caña erecta y pantoque!
Y en el horizonte de tus ojos,
el semblante femenino de popa...
¡Y pensabas que no sería capaz
y en tu bravía ignoraste mis haceres y caíste en mis redes
cual Ulises renegado!
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.



