Desde el Pecado, con tiento y tacto,
os deseo una senxual navidad.
Vividla con el mayor de los desenfrenos
en pasión, locura y felicidad.
Sacad de la trastienda vuestras mejores galas
pero no esas de sedas francesas y de Damasco,
si no esas otras que os revientan las entrañas y os estallan el corazón.
Y haced de cada pensamiento una realidad
y de cada realidad, el mejor de vuestros actos.
Soltad las cadenas que os hacen presa
y amarraros a aquéllas que os hacen libres.
Perder vuestra virginidad en coitos de verdades,
sin mentiras, miedos y prejuicios.
Pecad en el sentido más estricto de la palabra:
Paz,
amor,
pasión...
Besos de Pecado.
Omnia bona precor!
Omnia bona precor!




