Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


martes, 20 de febrero de 2018

Acrisolada...


De mil demonios calumniada,
palabra negada de herejes, 
me brindo a Ti,
velada por los Pecados incumplidos.

Preñame de todas esas sensaciones que la piel erizan, 
la del Alma, 
no la de la carne... 
(el tiempo borra sus huellas). 

Hazme, con tus yemas, 
esos senderos que irradian suspiros, 
que germinan desde el fondo de la garganta 
como diablos beatificados desde el más profundo averno. 

Sé Tú,  
el Dios glorificado que devora en el quicio de su boca, 
los ángeles caídos que me llaman 

Magdalena, 

y prende llama a los arcángeles oscuros con Tu Báculo. 

Bendíceme y derrama en mí 
Tu Verdad. 
Y, acendrada en Ti,
seré Magdalena Acrisolada...



martes, 13 de febrero de 2018

Muestra [te] (me)...


Muéstrate, me dijiste, como si yo fuera un ser etéreo ante Tus ojos. Mostrarme desvestida, llena de deseo contenido pues no ha de ser derramado en vano. 
Tan paciente como impaciente. 
Desnuda de todo para vestirme de Tu Plenitud. 
Ser en Ti más que la carne que me vive, que la sangre que corre por mis venas, que la encalma, que me transforma en ser ebrio de todas Tus lujurias, hálito perfecto a todas Tus perversiones, a Tus juegos oscuros sin dejar de percibirme regia, digna de toda caricia, de toda intención, de todo lo que puedes darme, de todo aquello que pueda ofrecerTe… hasta el roce de mi alma enardecida de pasión.

Y me voy inclinando, humilde, bajo la atenta luz de Tu Mirada, del fuego cauto pero salvaje de Tus Manos, del Verbo Sagrado de cada una de Tus Palabras roncas que me incitan, me claman y me anhelan… 
Y ahí, besando el suelo que me mantiene, penitente a la ambición de Tu Carne, de Tu Voluntad en mí, de los rebenques de Tus Favores que me hacen lluvia, lenta lluvia que baña Tus Dedos y el latido de Tu Boca… que encauza el sendero de ese constante y sutil traqueteo  que me embiste, que excava mis rectitudes, humedades latentes a golpe de espada, de Vara… que nos va acoplando, que hace perfecta funda mi ser del Tuyo, erguido... 
Y… mío.



lunes, 5 de febrero de 2018

Consagrada al Señor...


Prosternada. 
Rendida en pleitesía, 
consagrada a Su adoración... 
mi cuerpo se ofreció en conmemoración Suya. 

Su Balano se hizo sitio entre mis labios, 
como el cuerpo comulgado del Señor, 
ungido en mi saliva, 
entroncado hacia mi garganta. 
Agónica sensación 
arrojada sobre un delirio de lágrimas nacientes. 


Mi mirada cegada en la oscuridad de Su Carne, 
en el plañidero ósculo de sentirLe en lo más hondo, 
en el tiritar de los dientes 
y en el látigo coruscante de mi lengua que, 
ávida, 
dibujaba senderos circulares 
alargando el camino que tañía Sus Entrañas. 

Me hice cáliz bendecido de la savia exulta de Su gozo. 
Fui hembra comulgada y santificada en la cruz de Sus Piernas, 
en el atabal de Sus gemidos 
y en el improperio de Su Verbo. 

Y di gracias... 
Gracias al Señor por la exaltación de Mi Ser, 
en la beatificación de Mi Sentir... 
Por ser obra en Sus Manos.

He ante Mí la sierva del Señor. Toma y bebe de Mí, porque esta es Mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que ha sido derramada por ti... para gozo de Tu Señor.




La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.