Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


lunes, 10 de mayo de 2021

Devoción...


Me desvelas en un Silencio quedo
acariciando hasta la más pequeña grieta que queda en mi Alma.
Pensamiento mudo que grita. 
Ecos plenos de arrullos tácitos.
Sin piel. 
Jaculatorias invocadas por impulsos armados de Entrega. 

Tú, mi Óbolo, 
mi amparo, mi auxilio.
Yo, viso de Tu Corazón. 

Devoción 
al callado vivo de Tus Ojos,
al plenilunio de Tu Carne,
al Ósculo radiante que cose Tu Boca a mis labios.

Rezo 
al susurro que se enhebra en mi pecho
cuando, silente, me veo Tu Obra, enaltecida y honrada
porque, Mi Señor, es Mi Ser,
tallado libre, plegaria a Ti
según Tu Voluntad.

Ante Tus Deseos me reverencio
elevando mi mirada a Tu Cielo.
Veo en Ti, Mi Señor, Mi Eucaristía
y a Tus Pies, Mi Entrega.


Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.