Soy sin ser, sin dejar de ser.
Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
viernes, 31 de octubre de 2014
Descarnada...
Soy sin ser, sin dejar de ser.
jueves, 23 de octubre de 2014
El Sueño del Diablo...

Al pobre fraile se le revolvían las tripas pero era mejor todo aquello que pasar al sereno aquella espantosa noche llena de niebla, frío y alimañas. El frío y el cansancio ya le habían hecho tener visiones inquietantes y extrañas. y la sensación de que sus pasos se veían acompañados por otros ajenos. Había sido ya una locura atravesar el bosque. Aquéllo era ya un vago recuerdo. La danza, aquel soniquete y la mística y hechicera joven le tenían más atrapado. Se preguntaba, a duras penas, si no sería en realidad otra vieja desdentada a la que ascendía en diosa gracias al abuso del vino. El solo recuerdo de la soledad allá afuera le producía escalofríos.
La danza tenía un ritmo hipnótico, de palos de madera, de huesos de animal y cáscaras de caracoles, de golpes sobre piel de cabra curtida… Y el vaso de barro llegó de nuevo a sus manos. Probó una vez más el contenido. No sabía si era por los tragos en demasía, por lo extraña de la situación o por que a ratos se olvidaba de quién era y de su propósito, pero cada trago pasaba mejor y sabía más embriagador, como embriagadora era la joven que se contoneaba ante sus ojos, convertida en una mujer vestal que le tenía deslumbrado. Las llamas del fuego parecían dibujar serpientes que se enroscaban como cuerdas de esparto alrededor de su cuerpo. Él, un hombre de Dios, dado a los vivos y, en ocasiones, también a los muertos, se estaba viendo abocado al camino de la perdición de un modo totalmente irremediable, de un modo que no podía controlar.
jueves, 16 de octubre de 2014
Lobo de Tacto Nocturno...
lunes, 13 de octubre de 2014
Mí, me, conmigo...
Lo hice desnuda y descalza, con las luces apagadas, con las cortinas sin correr, viendo la calle desde este lado del cristal. Apenas algún coche, alguien caminando con su mascota... Poco movimiento que no me distraía de mi faena. Pensaba en lo que me esperaba. Esa idea de sentirme puta de mi misma me estaba poniendo muy perra, muy cachonda. Sentía aquellas corrientes de humedad resbalándose en mi interior, mojándome toda en tanto me contoneaba paseando como una buscona para atrapar la atención de algún macho. Me apoyaba en las paredes, pegando mis tetas a ellas, invitando con mi trasero en pompa. Me cogía aquéllas, las apretaba y elevaba como si fuera a rozarlas con mi lengua, enseñándoselas a saber dios quién, a qué semental libidinoso. Ponía morritos, me chupaba y comía los dedos...
Mi boca se abría y se cerraba ante la imagen de otra boca, de una lengua que se abría paso entre mis labios; ante el tacto rígido de mis dos dedos que la penetraban una y otra vez, liberándose, sin querer, sin objetar de la presión de los rebordes carnosos y mojados de mi boca.jueves, 9 de octubre de 2014
Serpientes del Pecado...
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.















