Me tiemblan los pensamientos... y los dedos en cada impulso que se erecta mi pecho a latidos dobles y se yerguen los deseos como lo haría Tu Miembro al tenerme a Tus Pies, embriagándome del aroma de Tu Hombría perdida (o encontrada) entre mis manos.
Te imagino callado, de pie ante mí, mirando hacia abajo, mientras dudas entre poner las manos a tu espalda y, sin decir nada, sea yo quien se encare penitente como si Tu Carne fuera la hostia consagrada que absuelve mi pecado, o emprotrarme contra la pared y no tenerme compasión.
Y vuelo...
Vuelo en la idea que se sostiene en el vórtice de mis dedos abriendo a la par las alas de mariposa que circundan mis pliegues ebrios del dúctil y lascivo embate de quien se sabe tortura y placer.
Los vaivenes, los balanceos, serán los mismos... de piel contra piel, de rectas y curvas sinfín, de sonidos guturales y saliva resbalando.
Mis dedos siguen sobre las teclas, punzando como alma con demonio, mientras aprieto mis muslos y elevo mis piernas. Las puntas de mis pies son de bailarina inquieta que atrapa sus nervios, mojados, en imágenes lascivas de Tu Boca entre mis pilares, hurgando entre los pliegues como quien abre un libro y pasa páginas empapándose de tinta y espuma.
Y la cadencia de mis runas se vuelve torrente con la complacencia de mi mente, sobrepasándome de instintos, de animal indómito, de muy Hembra que sabe lo que quiere mientras las piernas se abren como compuertas de presa apurada, presta a ser caudal entretejido entre azotes que arremeten contra el calor henchido y mullido que preceden a embestidas de falanges, de pinzas abiertas que hurgan la piel de mis adentros. Mi boca se entrega a anhelos de Tu Boca, de los golpes supuestos de Tu Lengua y de Tus Dedos, de aliento derramado, de cimbradas sensaciones y sucesivas convulsiones que confluyen en el abismo de mis entrañas.
Ni quejidos ni susurros. Sí maldiciones por Tus intenciones, por el manifiesto de Tu Presencia gobernando mis manos y mi pensamiento, por el juramento incognoscible de mi esencia en el gozo de pensarTe…


