Sierpes vestales que a Sus Pies acuden
pues Él, Su Señor es,
Dios Todo Poderoso que en ellas engendra la dicha de servirle.
La una está bendecida de Pecado;
la otra tiene la Virtud que la vanagloria;
dos hembras tentadas y usurpadas de su voluntad,
bautizadas con la pureza de Su Savia, de Su Guía.
La primera todo lo ve, todo lo controla.
La segunda todo lo siente, todo lo expresa.
La primera todo lo ve, todo lo controla.
La segunda todo lo siente, todo lo expresa.
Y en Santa Trinidad,
quien TODO lo sabe,
quien TODO lo dice,
quien TODO para Él es,
somete, inquiere,
impone, doblega y ordena...
con su mirada, con su silencio,
somete, inquiere,
impone, doblega y ordena...
con su mirada, con su silencio,
a sus siervas silentes, esclavas sometidas y subyugadas
que honradas se sienten de sus embestidas y arrojos,
rindiendo gozo y obediencia a Su Cabeza que inhiesta se eleva.
que honradas se sienten de sus embestidas y arrojos,
rindiendo gozo y obediencia a Su Cabeza que inhiesta se eleva.
Con la furia de Su Sangre,
con el coraje del Idolatrado
a Sus Pies las tiene venerándolo,
sedientas de Su Maná, postradas a su llegada,
maldicen y blasfeman con sus lenguas, y Él,
lava candente sobre ellas derrama
maldicen y blasfeman con sus lenguas, y Él,
lava candente sobre ellas derrama
bramando lluvia de tempestades que las azotan,
llenando sus bocas, quemándolas, bendiciéndolas...
Y, en santa comunión, toman de Su Cuerpo
la hostia líquida en Su Nombre, Su Señor.
Son esas dos sierpes tentadas,
dos serpientes del pecado glorificadas bajo Su Mando
y usurpadas de su voluntad con el deseo de Él, Señor Suyo.
estremecido en seducidas, domadas y violadas carnes.
Y es Él, Dios enaltecido de aviesas y perversas bondades,
quien se erige sobre sus cabezas
mientras ellas, hembras dominadas, fieles siervas de Su Señor,
loan, aclaman y ensalzan Su Voluntad.
Bienaventuradas sean ambas en la dicha de ser Suyas
y dignas las hace cuando a Sus Pies yacen en la plegaría de complacerle.
Amén.












