Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


sábado, 22 de enero de 2022

Acto de Fe...

Adoro tus dedos reptando sobre mi piel, hundiéndote entre mis pliegues, erizándola. Venero el calor de tu aliento acariciando la comisura de mi boca, clamando espinas que aletean sobre mis sentidos, abriéndome como un abanico a la injerencia de tus haceres. Ansío la erección de tu miembro turbando con mis pulsos y horadando el hueco que sella mi puño. Festejo el gesto descarado y las palabras embozadas que me acogen en estos arrebatos de mis manos sobre mis pechos sobreviniendo la presión de mis entrañas cuando aferro tus falanges impías.

Me rindo al golpe blando que me hace apretar los dientes y maldecir entre ellos los verbos que aniquilan las desganas mientras te hundes en mí como cuchillo entre la carne, vaciándome a la par que me llenas... y se desmenuzan mis sentidos a la oratoria de un ademán que bate mi sangre al tacto de tu aliento al proclamar mi desnudez, cruzada por ese rayo de crisoles azules que zarandean las estrellas de mi cielo cuando tu boca, entre mis labios, comulga un séquito de espumas enzarzadas. Entonces, un centelleo de finitas emociones espoliadas desde las profundidades de mi alma carnal evoca al más primitivo de mis instintos. Y, ahí, sin sepultura, como acto de fe, hace nido mi rosario de pecados no abjurados y, sin clemencia, mis devociones aclamadas.

jueves, 6 de enero de 2022

Kýrie...

Mi Señor, 
como un silencio desbordado desde mis ojos
afloran los deseos que me hacen Hembra de hueso ferviente.
Y de las cumbres de mi piel nacen invocaciones 
que se consagran a Tus Dedos, a Tu Boca y a la espina caricia de Tu Deseo
arremolinando, entre mis pliegues, el desvelo de Tu Carne.

Los callados verbos que se conjuran entre las comisuras de los labios,
los pálpitos fúlgidos que requiebran en el profundo oscuro de las entrañas
y el abanico que se yergue de respeto cubriendo, con sutileza, mi calma penitente...
Aquí laten.
En Tu Nombre colmado.

El siempre, que es menguante ante la apetencia, 
y eterno ante la Entrega que se ofrece a Tus Pies descalzos
cuando mis alas se encadenan al deseo de volar 
y Mi Voluntad se inclina ante el gesto de Tu Mano. 

Sea, Mi Señor, desde Ti,
Contigo, 
la ventura de mi vuelo:
 Elación de Mi Dádiva a Tus Pies humilde.




La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.