Gloria in excelsis
para vosotros Pecadores bendecidos,
para vosotras, Sierpes sacras,
que arrancáis hálitos de deseo más allá del símbolo de la carne.
Laeta Christi nativitas,
quae corda fidelium suavi pace imples,
ignem fidei accende.
Sea dulce la paz que llene vuestros corazones,
fieles acólitos,
y sigan estas datas encendiendo la llama de vuestra fe
para la victoria de este Levítico y Bendito Pecado
a cuyos pies, nos elevamos en rendición.
