Heme aquí, en el Pecado latente que rila mi alma, colmándola de gozo al saberse dichosa. Dichosa en la Carne y dichosa por la aquiescencia que me otorgáis para peregrinar ante vuestros ojos, propalando el místico misterio que inunda mi pensamiento.
Y llegadas estas fechas, como cualquier otra sin más nombre, deseo, de todo corazón, agradecer vuestra compañía y el cariño recibido, el cual acojo con humildad y respeto, deseando en vosotros toda la felicidad que bien merecéis, toda la paz que llene vuestra vida y todas la bonanzas que esta debe regalarlos, enarbolado todo ello con la luz de la esperanza y el reflejo calmo de la serenidad.
Con todo mi cariño