
Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Danza de tu piel en mi carne...

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.

Deseo y necesidad de teneros y tallaros cada centímetro de la piel.
ResponderEliminarMuchos besos.
Hoy no es una entrada muy al uso, pero bueno...
ResponderEliminarEs la necesidad de ser y de estar, de saberse...
Besos de Pecado.
Palabras de una artista que pinta, cincela, esculpe, labra, graba, repuja, modela y talla con frases, las imágenes de la pasión y el deseo, de la lujuria y la obscenidad…
ResponderEliminarDanzarina o bailarina que funde dos cuerpos en uno sólo, para, al mismo tiempo, fusionar dos almas que se elevan por encima de miedos, reglas y tabúes…
Como todos los artistas huye de la mediocridad, de la norma, de lo políticamente correcto…
¿Genio o loca?. ¿Excéntrica o iluminada?
Simplemente…, lady PI
Besos con sabor a arte desde la mansión, mi querida amiga :-)
Usted me eleva, mi querido D. Sayiid. Golpea mi modestia con todas las armas posibles y logra desbancarme al final. Me azora de tal manera que se ahogan las palabras en mi garganta y se acelera el pulso.
EliminarSuerte la mía de contar con usted. Permítame uno de esos movimientos de cabeza hacia abajo, sin apartar la vista, a fin de cortes saludo, como usted merece, y como gratitud por sus palabras que, sin duda, saben causan el efecto que busca.
Besos de Pecado, mi querido D. Sayiid, de simplemente, Lady PI.
Danzan las almas, danza el amor y el deseo, dos cuerpos liberándose desde la pasión.
ResponderEliminarBesos pecaminosos.
Danza todo porque TODO es, desde lo que parece menos importante hasta la misma esencia de ese sentimiento, de ese fuego que quema las entrañas...
EliminarBesos de Pecado.
El deseo siempre es engendrado desde la necesidad mas imperiosa, y si es carnal aún más.
ResponderEliminarBeso dulce.
Carne, carne que hay que rasgar para descubrir el alma, la esencia misma de ese deseo que poro a poro clama ser saciado... y nunca hasta el final porque siempre ha de quedar más, como una masa madre...
EliminarBesos de Pecado.
Cuando la carne danza es porque está sonando la más bella melodía. Arrancando deseos y necesidad de que las notas nunca dejen de sonar.
ResponderEliminarQué bella intensidad, Mag y no es mi café.
Mil besos, preciosa
Qué baile. Qué cincel. Qué palabras tan precisas en un instante tan largo en el tiempo
ResponderEliminarA tus PIES
Un instante que ha de alargarse más... y más...
EliminarA mis pies.
El deseo y la necesidad de poseerse y alimentarse el uno del otro. Fundidos en la pasión.
ResponderEliminarBesos.
Lunna.
Y no hay placer más grande que consumar ese deseo y esa necesidad.
EliminarBesos de Pecado, Lunna.