Aupada en tus brazos, mantenida en el aire. Desnudo mi cuerpo. Vestido el tuyo.
Un beso intenso. Uno de esos que te recorren por fuera pero te estremecen por dentro. Y, al final, mientras salías, mi mano se estrelló contra Tu Trasero. Me gustó ver Tu reacción y esa mirada profunda, que sí, que a veces, acojona pero es tan intensa que no me canso de observarla… y de sentirla.
Y ese gesto tuyo, mostrándome el dedo índice, como advirtiéndome.. de qué… Sonreí y Te mandé un beso desde mis labios mientras Te guiñaba un ojo. Y sabes que no es rebeldía sino parte de mi sentido indómito, de mi espontaneidad.
Cierro la puerta tras de Ti. Si no me falla la información, y mucho menos la intuición, dispongo de dos precisas y preciosas horas, tal vez un poco más, para disponerlo todo para Tu regreso.
Lo primero, poner la botella de vino en el frigorífico. Fresco, no frío. Lo segundo, ir en busca de aquellos aperitivos japoneses que tanto Te gustan y que a mí tanto me cuesta tragar.
Tengo que tenerlo todo dispuesto para luego dedicarme a mí.
En el baño de nuestra habitación, frente al gran espejo que cubría la pared de extremo a extremo, empecé a darme juego, a pulir mi piel, a acicalarme… Recoger un poco la melena hacia atrás, apartándola de la cara y dejándola caer sobre la espalda; un poco de maquillaje, una línea negra definiendo la curva de los ojos y un tono suave para la de la boca.
Mi cuerpo desnudo reflejado en él. ¡Cuántas veces has interrumpido mi rato de pintura tonteando! Pero sí, sabes que me gusta que lo hagas: Tus manos en mi cintura, cruzando los brazos por delante, sentir el aliento de Tu Boca quemándome el cuello… Esos besos cortos, calmados, mordiendo con los labios… Esos susurros a mi oído, diciéndome cualquier cosa que parece mucho más grande y profunda al oírla de Tu Voz. Y no son solo esas las que erizan mi piel sino esas otras, soeces y burdas, que a cualquier otra y en otro momento, disgustarían pero a mí... me ponen.
Mis pezones rectos, tropezando con la tela del sujetador y la humedad de mi sexo asomando entre las costuras. Ajusto mi braguita y me doy la vuelta. Me miro el trasero. Cuando me ponga los tacones esto se elevará. Una palmada sonora. ¡Dios! Me vienes a la mente y me sube la temperatura.
Anoche me follaste. Esta mañana no hubo tregua. Y en un rato, en apenas cruces la puerta, estoy dispuesta a no darte rendición. Solo de pensarlo, de saber de la existencia de Tu Cuerpo, del tacto de Tus Manos, del latigazo de Tu Lengua o del sabor de Tu Boca, mi sexo se enciende y mi pensamiento se vuelve perverso.
Ahí en el cajón, donde Tú ya sabes, tengo a “nuestro amigo” de mil juegos. Miro la hora. Sí, me da tiempo. No solo la boca se me hace agua. Lo tomo en mis manos… Y las pilas funcionan. Perfecto. No puedo renegar de él en este momento. Me gusta darme amor. Mis manos pueden servir pero quiero un ritmo más rápido, llegar cuanto antes… Nombrarte en una simulada profranación. Regodearme y relajar esta excitación que me consume por dentro.
Me tumbo sobre nuestra cama. Aún está el olor de tu perfume en la habitación. Me quedo medio desnuda, con las medias puestas. Abro mis piernas. Te pienso. Te nombro y Te dedico algún adjetivo. Enciendo el chisme. El sonido me acelera. Mis manos primero, atemperando el espacio, imaginando que son las Tuyas. Cierro los ojos y Te percibo. Escucho Tu Voz, el susurro de Tu Aliento, la presión de Tu Mano en mi sexo húmedo…
Y el "amigo”, el que usurpa el espacio cuando no estás, se introduce en mí. Y es Tu Verga la que me penetra, la que me abre, la que me hace gemir. Incluso siento el entumecimiento en los brazos como cuando Te balanceas sobre mí y Te apoyas en ellos, inmovilizándome. La sensibilidad y las ganas de Ti son tan grandes que me vengo enseguida. Esta última caricia ha sido mortal. Creo que hasta el juguetito se ha sorprendido.
Reposo. Respiro hondo y me apremia el tiempo mientras la mancha en la sábana me delata. Me sonrío. No la cambio, que quede constancia para quien corresponda.
Lencería negra, porque negro es Tu color y más para estas ocasiones. Por encima, ese vestido camisón: Seda y encaje. Negro, también…, como la profundidad de tu mirada. Me alzo en mis taconazos. Me vuelvo a mirar en el espejo. Sé que Te va a encantar mis braguitas. También verme quitándomelas.
Y mi perfume. Ese que dices que percibes todo el día, que no puedes quitarTe la sensación de sentirme cerca. Sí, no voy a ser como Marilyn Monroe con su Chanel Nº 5. Yo para dormir solo te necesito a ti. Y para dejar de dormir, casi.
Y mi perfume. Ese que dices que percibes todo el día, que no puedes quitarTe la sensación de sentirme cerca. Sí, no voy a ser como Marilyn Monroe con su Chanel Nº 5. Yo para dormir solo te necesito a ti. Y para dejar de dormir, casi.
Voy a terminar de preparar la mesa: El hielo en la cubitera, las cerillas largas de madera al lado de las velas, la música adecuada en el equipo… Y ese detalle: ¡Una locura por mi parte!, al lado de tu plato.
Ahora ya solo me queda esperar a que llegues. No tardes, porque Te esperamos... mis ganas. mi hambre, mis ansias... y yo.




Muy muy muy candente Mag! Realmente sabes como hacer sentir en carne propia el placer que describes.
ResponderEliminarUn besazo guapa!
Eso es algo muy "interesante" y saber que las palabras llegan en rasgo de sensación, un halago enorme.
EliminarMuchísimas gracias, Sandra.
Besos de Pecado.
A veces la espera se convierte en el mejor preliminar, ésta es una de esas ocasiones.
ResponderEliminarTan sensual, tan erótico, tan femenino, tan exquisito... tan tú.
Besissssssssssssssssssssss hermosa.
Los pensamientos pueden ser un detonante maravilloso. La imaginación en este caso no tiene más límite que el cielo.
EliminarMuchas gracias, Almi.
Un abrazo inmenso de cariño.
Besos de Pecado.
Se va a poner celoso, cuando vea la mancha en la sabana, prepárate...
ResponderEliminarSeguro que entre las 4 de la última línea, lo apaciguais
Aún me gustas más en prosa
Un disfrute
Que se ponga como quiera ponerse... A grandes males, grandes remedios :-)
EliminarY si no se siente satisfecho, tiene un grave problema porque hay hambres que por más comer no se pasan :-)
Gracias por tus palabras, en prosa o en verso, que sean siempre para a alabanza del Pecado :-)
Besos de Pecado.
Un aperitivo excelente para la cita que vendrá. Completo aperitivo, sensual y pasional en la evocación, como preludio de una noche de amor.
ResponderEliminarUn abrazo, y feliz postre.
Algunas veces, los prolegómenos, son muchos más interesantes que la resolución en sí. Pero, sin duda alguna, aquí se aúnan los dos en pos de un placer sublime...
EliminarMuchísimas gracias, Albada.
Besos de Pecado.
Has hecho todo lo necesario para que la cita sea de lo más sensual, no falta detalle, las ganas son las perfectas, ahora solo falta que llegue para culminar esos deseos y esa lujuria que anda detrás de tanta pasión.
ResponderEliminarMe marcho sin hacer ruido, por nada del mundo hay que molestar ...
Abrazosss.
Cualquier ruido podría perturbar las perversiones de una mente inquieta :-) Campi, pero bien me temo que esas ganas son tan intensas que nada de esos desconcentración. Es más, seguramente podría ser un pulso más.
EliminarGracias por tus palabras y abrazos :-)
Besos de Pecado.
Vaya aperitivo, casi una fiesta. A ver si quedan ganas cuando llegue, sino "el amigo" se habrá quedado con el placer :) Me ha gustado ese tono juguetón del relato.
ResponderEliminarBeso dulce Mi Estimada Magda.
Gracias, Mi Estimado Dulce, sí un poco bastante menos místico este texto, un poco de recordar los principios, más fantasía y juego, un poco más de ironía...
EliminarMe alegra que sea de tu agrado.
Besos de Pecado.
Me ha encantado, lo he sentido jovial, intenso, juguetón... y pícaro, esa picardia que nos pone y nos pierde desde el mismo momento que lo pensamos y lo proyectamos dentro. Un placer leerte, mi querida Mag... me voy con una sonrisa ;)
ResponderEliminarMil besitos con mucho cariño para ti y muy feliz martes ♥
Has coincidido con Dulce y sí, tiene ese aire, quizá un poco más insustancial o lo veo yo así, pero me apetecía volver un poco, como le he dicho a él, a mis andanzas pasadas, cuando no sabía por dónde iban a ir los tiros.
EliminarMuchísimas gracias por tus palabras, mi querida Auro.
Besos de Pecado.
Un ágape delicioso para un cristiano pecador y un judío sin creencias " por su amiguito"
ResponderEliminarCon unos preliminares casi tan apetecibles como el menú principal. Una deliciosa velada con todos los ingredientes para volverlo adicto a tu mesa.
Enhorabuena Chef
Un placer leerte
Beso
Muchas gracias, Charly, ya ves que con pocos ingredientes el plato puede ser de primera :-)
EliminarY a ver qué tal es el final de carta :-)
Besos de Pecado.
No te has dejado detalle querida Mag en esta sensual y placentera espera que de buen seguro saciará el hambre, las ganas y las ansias del deseo pasional cuando Él llegue...
ResponderEliminarUn placer siempre llegar a tu rincón de pecado.
Abrazos con todo cariño. Feliz semana, preciosa.
Y tú siempre eres bienvenida a este rincón. Un sillón ViP :-9 para ti.
EliminarCuando Él llegue, seguro estará a la altura de esas ansías que le aguardan.
Muchas gracias, Marina.
Besos de Pecado.
Lo mejor que hizo, entrar en su propio placer,en la espera,en el recuerdo de la piel, en la desenfrenada rendición... Y eso es solo el comienzo,un pequeño aperitivo en la espera...
ResponderEliminarPrecioso relato. Me encanta!
Un besote.
Es que cuando no hay pan, ya se sabe el dicho, buenas son tortas :-) y hay tortas y tortas :-9
EliminarMuchísimas gracias, Luna.
Besos de Pecado.
el efecto placebo consiste en experimentar una mejoría psicológica, sólo por el hecho de saber que vas a recibir cierto tratamiento contra una dolencia determinada...
ResponderEliminaresperar un cita que promete ser muy pasional, puede generar cierta excitación preliminar. no está de más aliviarse un poco, para que la espera no sea tan larga. ;)
besos!!
Claro, Chema, de eso se trata. Luego ya se encargará el otro que de las ganas despierten de nuevo :-9
EliminarMuchas gracias y
Besos de Pecado.
Que bello
ResponderEliminarUm gusto leer te
Bjs
Kique
Hoje em Caminhos Percorridos - Cornos...
Sí, Kique, voy siempre que puedo. No te preocupes.
EliminarMuchísimas gracias por tu visita.
Besos de Pecado.
Enorme intensidad en este sensual, pasional y muy erótico relato, gratamente descriptivo.
ResponderEliminarTu elegancia una ves mas abraza.
Saludos amiga Mag
Muchísimas gracias, Jorge.
EliminarUn poco de deleite siempre viene bien, que no solo de pan vive el hombre.
Besos de Pecado.
Realmente sabes hacer llegar de manera intensa y sensual, la escena que describes. Un relato pasional, erótico y sugerente.
ResponderEliminarMe ha encantado.
Un beso!
Un poco pero siempre hay que estar aprendiendo que los deseos no entienden de monotonía.
EliminarGracias por tus palabras y visita, Carmela.
Besos de Pecado.
Si se entretiene por el camino... es pa' matarlo... jejeje.
ResponderEliminarUn abrazo.
Jajajaj, para sacarle al "amigo" y amenazarlo :-) pero creo que el muchacho sabe bien qué le espera en casa.
EliminarMil gracias por tus palabras.
Besos de Pecado.
¡Me encanta tu relato! Puf, dos horas, una larga espera que la protagonista aprovecha a la perfección...
ResponderEliminarUn besazo enorme, Mag
PD: La palabra "Placebo" siempre me recuerda al grupo de música. ¿Lo conoces? Te dejo una de sus canciones:
https://www.youtube.com/watch?v=0sfWduA_WC0
Gracias por la canción. De algo me suena pero son para la música muy mala, la verdad. De todos modos, la escucho y disfrutaré con la recomendación.
EliminarDos horas pueden ser mucho tiempo o una miseria, depende de cómo las aprovechemos :-9
No pases calor.
Besos de Pecado.
Versos llenos de fuego y pasión. Siempre es un palcer leerte Mag.
ResponderEliminarUn abrazo enorme.
Muchísimas gracias, Rita, siempre es un placer verte por estos lugares de Pecado.
EliminarOtro abrazo y
Besos de Pecado.
Podria ser un ritual antes de que llegue, poder sentir la ansiedad que aumenta en cada minuto de espera porque el cuerpo tiene memoria; de las manos y el cuerpo que lo hacen latir.
ResponderEliminarLo senti muy apasionado y sensual en cada verso .
Un beso preciosa!!
En el fondo, Gra!, estas cosas son así, forman parte de una rutina que incendiamos con las ganas y los deseos de la carne, pero son placer y todo placer tiene algo de ritual.
ResponderEliminarMuchísimas gracias, niña, y un placer poder leerte por aquí.
Besos de Pecado.
Cuánto envidio al espejo... Cuántas veces le habrás mostrado tu deseo? , Cuántas te ha visto desnuda acomodando la cena para esta noche.... Dios te quiero ahora, dejemos la copa de vino para después, quizás las sábanas le muestren al siguiente donde se bebe el buen vino. Pinot noir... Me lo sirves en esa copa de la que sueño beber algún día?
ResponderEliminarJuan de Marco