Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


miércoles, 23 de diciembre de 2020

Gloria in excelsis
para vosotros Pecadores bendecidos,
para vosotras, Sierpes sacras,
que arrancáis hálitos de deseo más allá del símbolo de la carne.

Laeta Christi nativitas, 
quae corda fidelium suavi pace imples, 
ignem fidei accende.

Sea dulce la paz que llene vuestros corazones, 
fieles acólitos, 
y sigan estas datas encendiendo la llama de vuestra fe
para la victoria de este Levítico y Bendito Pecado 
a cuyos pies, nos elevamos en rendición.


1 comentario:


  1. Me es imposible llegar a todos los blogs, como os pasará a vosotros, y homenajearos como bien merecéis, así que solo desde esta Casa de Pecado, formada por los míos y los vuestros, siempre mi gratitud más profunda y todo mi cariño por hoy y por mañana y por todo el futuro que se antoje vibrar en lo hondo del alma y palpitar en la carne.

    Dejo esto sin posibilidad de comentar porque la mayoría pasáis por la Trastienda y no es cuestión de repetirnos mil veces. Así que solo ver y leer si deseáis.

    Muchos besos de Pecado para todos y para todas, para vosotras personitas que no dejáis de estar.

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Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.