Adoro tus dedos reptando sobre mi piel, hundiéndote entre mis pliegues, erizándola. Venero el calor de tu aliento acariciando la comisura de mi boca, clamando espinas que aletean sobre mis sentidos, abriéndome como un abanico a la injerencia de tus haceres. Ansío la erección de tu miembro turbando con mis pulsos y horadando el hueco que sella mi puño. Festejo el gesto descarado y las palabras embozadas que me acogen en estos arrebatos de mis manos sobre mis pechos sobreviniendo la presión de mis entrañas cuando aferro tus falanges impías.
Me rindo al golpe blando que me hace apretar los dientes y maldecir entre ellos los verbos que aniquilan las desganas mientras te hundes en mí como cuchillo entre la carne, vaciándome a la par que me llenas... y se desmenuzan mis sentidos a la oratoria de un ademán que bate mi sangre al tacto de tu aliento al proclamar mi desnudez, cruzada por ese rayo de crisoles azules que zarandean las estrellas de mi cielo cuando tu boca, entre mis labios, comulga un séquito de espumas enzarzadas. Entonces, un centelleo de finitas emociones espoliadas desde las profundidades de mi alma carnal evoca al más primitivo de mis instintos. Y, ahí, sin sepultura, como acto de fe, hace nido mi rosario de pecados no abjurados y, sin clemencia, mis devociones aclamadas.
Me encanta las metáforas que vas utilizando en el texto esos momentos tan íntimos se hacen más profundos con tus expresiones escritas con tus latidos. Muy apasionada y bonita entrada.
ResponderEliminarBesos enormes y feliz sábado.
Muchísimas gracias, María.
EliminarCada uno tenemos nuestras improntas. Yo tengo las metáforas y ciertas palabras fetiches, pero todas para vosotros.
Besos de Pecado.
Feliz semana.
Esa pasión de una entrega sin condiciones, por el placer de seguir pecando, que siempre sería absudo, ya que no se arrepiente nadie de haber gozado. O sea, que no será pecado.
ResponderEliminarUn abrazo, y feliz tarde
Aquí, Albada, los pecados son sacros. Gozan de todos los persones menos de uno: el no cometerlo y el no disfrutarlos por consiguiente.
EliminarMuchísimas gracias por tus palabras.
Besos de Pecado.
Precioso acto de fe... aquél donde hay tanta entrega como recibimiento. Impoluto vocabulario dejando una estela transparente de sensualidad. Mi admiración mi querida Mag.
ResponderEliminarMil besitos llenos de cariño que te abracen ♥
La admiración es compartida, mi querida Auro, y tus palabras me azoran, ¡cómo no!.
EliminarMuchísimas gracias una vez más por tanto.
Besos de Pecado.
Entregarse a esos actos de fe, confirman lo sagrado del momento de unión de la carne,del deseo desatado que es también reflejo de las explosiones cósmicas, los destellos de luz,de fuego y energía que se desprenden de los astros, son en los cuerpos un perfecto símil... "como es arriba es abajo" Al menos eso dicen.
ResponderEliminarPrecioso texto!
beso enorme.
Muchísimas gracias, Luna. Estos actos de fe son los que realmente ponen a prueba el raciocinio. Generalmente, este pierde para desencadenarse toda una batalla.
EliminarMe encanta cómo lo has expuesto, casi filosóficamente. Un gusto.
Besos de Pecado.
Repito lo de Auroratris me rindo a tu vocabulario, eso si el acto de fe ya lo hacen otros ajajja.
ResponderEliminarImpresionante de verás, es como una oración de suplica sin querer ser perdonado.
Magistral..besotes nena lo has bordado.
Mil gracias, Campi. Pero te confieso que yo, muchísimas veces, la mayoría, no sé ni lo que escribo. ¿Sabes eso de la escritura automática? Pues, eso :-9 pero me encanta insertar mi impronta en estos sentires carnales y de alma.
EliminarBesos de Pecado.
cuando dos personas se aman, es natural que traten de juntarse hasta llegar a fundir sus átomos con los del otro, si eso fuera posible. el cuerpo humano tiene curvas y cavidades, y es lo suficientemente blando y suave para que un cuerpo se adapte a otro.
ResponderEliminary si eso es pecado, sin duda es de los mejores pecados que hay. ;)
besos, mag!!
¡Fíjate si es adaptable el cuerpo que es capaz de crear uno dentro de otro y mantenerlo ahí hasta que sale! El cuerpo humano es una máquina enigmática y mágica.
EliminarMuchas gracias por tus palabras, Chema.
Besos de Pecado.
Y aunque no fuera un acto de fe, así como lo ensalzas no pierde el sentido de comunión entre quienes se hacen uno.
ResponderEliminarBeso dulce Mi Estimada Magda.
Amén. Sea como sea el acto si es prendido de los dos, la comunión es más que perfecta. La gloria está a un paso de las yemas de los dedos.
EliminarMuchísimas gracias, Mi Estimado Dulce.
Besos de Pecado.
Hala... ya no hace frío, jajajaaaj
ResponderEliminarBesos.
Aquí sabes que uno está muy bien recogido :-) Toro.
EliminarBesos de Pecado.
he sentido en tus letras la adoración avanzando hasta la devoción, y los instintos agarran deliciosos e impetuosos carne rozada antes de hundirse
ResponderEliminarUn disfrute
Besoss
Me alegra mucho que así lo veas y así lo sientas, don Dumas.
EliminarEs el pequeño reto antes de la gran meta.
Muchísimas gracias.
Besos de Pecado.
Hay fuego pasional entrelazado en la prosa,los destellos hierven cuando la mente se embruja en la lectura de esta excitante liturgia,la fe es un delirio buscando cobijo en las calles del sentir.
ResponderEliminar👏👏👏🌹😘
Agapxis, lo has explicado de tal manera que es liturgia tu comentario donde la fe se funde con el pecado y ambos son el testigo perfecto que ensalza la carne.
EliminarMuchísimas gracias una vez más.
Besos de Pecado.
Esos instintos primitivos y sus pecados sin clemencia zarandean mi jaula. Su bellas palabras se hacen imagen en mi mente.
ResponderEliminarUn placer leerte siempre
Besos
Muchas gracias, Charly.
EliminarLa intención de un escritor es que las palabras sean sentidas y visualizables.
Besos de Pecado desde fuera de la jaula :-)
Si todas se entregaran con la misma pasión, como un acto de fe, no tendría tiempo de aburrirme.
ResponderEliminarEl acto de fe bien merece un buen templo, ¿no te parece? El milagro está más allá de la oración.
EliminarMil gracias, Gustab.
Besos de Pecado.
Leerte sin apenas respirar recorriendo tu verbo como aire que inunda y acaricia…
ResponderEliminarHermoso vendaval de emociones que supuran y se entregan…
Un verdadero placer, preciosa.
Abrazos enormes, y muy feliz día 💙
El placer es mutuo, Gin.
EliminarSomos así, pasión pura, vida intensa que se vislumbran a través de nuestras letras.
Seres y sentires.
Muchísimas gracias, Gin.
Besos de Pecado.
Y el fuego se hace carne...
ResponderEliminarUn maravilloso recorrido por tus letras adentrándome en un montón de sensaciones llenas de pasión. Qué maravilla, Mag.
Un abrazo lleno de cariño.
Y la carne, comulga con el alma..., Rita.
EliminarGracias por tus elogiosas palabras y por estar un día más en esta Casa.
Besos de Pecado.
Hermoso Mag!!
ResponderEliminarQue maravilla poner en palabras tantas sensaciones, cuando dos se desean la piel se vuelve incandecente al tacto y los besos buscan saciar la sed en cada centimetro de sus cuerpos.
Y definitivamente cuando hay amor no es pecado!!
Un beso enorme!! 😊
Jamás es Pecado, ni siquiera cuando no lo hay amor porque la carne solo entiende de entrega. Únicamente, cuando logra abrir el alma, todo tremola y fluye.
EliminarMuchísimas gracias por tu presencia, Gra!
Besos de Pecado.
Me pregunto después de leer
ResponderEliminarsi es posible y a pie de la letra
llevar este relato a la práctica.
Sería algo único
hacerlo al menos una vez.
Un placer MAG
Besos!!!
Nada es imposible... Solo hay que intentarlo :-9
EliminarMuchísimas gracias, Javier, por tus palabras.
Besos de Pecado.