Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
martes, 14 de enero de 2020
N'est pas la Petite Mort, c'est la Résurrection...
martes, 7 de enero de 2020
Ex aequo...
miércoles, 1 de enero de 2020
Agua en Tu Boca...
Sediento, hierves en el beso de la piel de mis labios húmedos. El roce de Tu Lengua es un latigazo que me eriza, arrancando la fiebre que revienta en mi boca como roca nerviada por el azote del infinito de lluvia de sal.
Hurgas ávido y las bocas hacen agua, la lengua se muestra inquieta, el anhelo es Pecado de carne.
Se engrandece este deseo que florece como espinas de yedra en cada una de nuestras aristas y se alza dueño de los pliegues de mi piel, de los incendios de Tus Entrañas.
Tus Dedos son un juguete perfecto, un aliciente a mis caprichos y a los Tuyos.... Se impregnan de mí: de mis aromas y de mis efluvios que devoras entre filamentos de saliva en tanto yo Te gozo, Te disfruto..., Te venero y me deshago entre Tus labios y en la cruz de Tu eretismo me hago torrente, instinto de mar dulce... salpicado de gloria.
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.



