
Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
miércoles, 26 de agosto de 2020
El último sorbo...

martes, 18 de agosto de 2020
Arriscados...
Mi carne es Tu Carne.
Me desbordas como nunca, mojándome, perfumando mis esencias, vislumbrando mis lágrimas de placer en cada una de Tus acometidas, libándolas como el néctar más precioso del gozo más consentido, de la luz que nace de entre las sombras cuando la piel palpita y el alma se enarbola.
martes, 11 de agosto de 2020
Ávidos...
Me elevabas y fui rea entre tu cuerpo y el suelo. Alfombra de piel para el manto de tus deseos, para la invasión que hacía senda en los pliegues de mi carne... Y te hiciste espada de cristal blanco, de alga marina... y pasión consumada. Me atrapaste entre tus brazos, bebiste mis latidos. Perdí la razón envuelta en una emoción desmedida, lubricada en jugos que te embalsamaron hasta la raíz de tus entrañas hendidas en las mías.
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.



