Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


viernes, 23 de diciembre de 2022

viernes, 30 de septiembre de 2022

Réptil...

Me hago templo colmado de letanías, 
esclava de anhelos de carmesí deshielo
y, en el sigilo oculto de un aliento,
te reviento esas ganas de Hembra, 
derrumbándote... 
mientras gimes un nombre que no comprendes.

Ardo sobre las brasas que evocan tu boca 
y danzo entre tus dedos.
Callada. 
Réptil.
Desprendiéndome de mis glorias para sucumbir ante Mi Pecado,
ensartada en espada líquida que desvirga mi ansia nueva.

No me vence el suspiro pero me agita el callado sepulcro de tu voz.

Fotografía de Peter Stanton, Mastertouch

jueves, 28 de julio de 2022

Melaza...

Aun en tu libre destierro,
haces que mi cuerpo sea llama tintineante
y ansíe perderme en el finito de sensaciones 
que embriagan mi carne de lujuria desmedida
convirtiendo su fondo en cristalina melaza.

Fluctúan mis dedos indecorosos e intencionados 
como áspides entre los canales húmedos de mis entrañas 
sintiendo los vientos tibios que ensalzan mis gemidos 
y arrebolan los pensamientos que me hablan de ti,
engendrando un fuego que fluye tímido.

Las sierpes copulan una nueva en mí.
Danzo la candente algarabía de retorcidas pasiones
y arqueo mi espalda alzándome sobre los talones, 
enfundando estas ganas, 
estas súplicas que —me— derraban, 
sobre la nívea arpa de mi mano,
un manantial dulce y salvaje
en tu boca ausente.


Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.