Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


sábado, 7 de enero de 2023

Calígene...

Siento el misterio de mi silencio, 
el palpitar de mi pulso bajo un camino entrecruzado de espirales. 
Mis ojos, 
bajo el yugo libre de una seda, 
desdibujan la oscuridad
para pintar un halo de suspiro, 
un racimo de anhelos 
y la tibia caricia de unos labios que se hienden entre mis costuras
como un hilván de carne y sentido.

Clama el cielo una estela nívea de luz transparente 
coronada de aristas que horadan mi piel 
y la descarnan de mi calígine primigenia.
Me enfundo, 
fugaz y sublime, 
en el placer suculento de una mandrágora
para morir en el sepulcro de una boca que liba la profundidad de mi cáliz.

Con esta entrada celebro mis diez años en la red, al menos desde que di inicio al Pecado. No sabía muy bien cómo empezar a dar el primer paso, sin demasiadas expectativas y sin proponerme una meta más allá de mi propia satisfacción personal. Todo empezó como una especie de juego para convertirse en algo muy serio donde he podido evolucionar 
y convertir mi inspiración en Ser y Sentir. 
La mayoría de las veces escribo algo criptica, dando rienda suelta al más puro designio que me amparan los musos, dejándome llevar como en una posesión. Pero sí sé dónde me encuentro, y es entre un grupo de personas con las que tenemos más de un punto en común que se sintetizan en un puñado de letras que se visten y desvisten.

Muchísimas gracias por todos estos años a mi lado y por los que han de venir. 
Juntos, pasito a pasito, desnudando Esencia, recobrando Sentido, dibujando Placer.
Encumbrando el Pecado hasta el grado de glorificarlo.

Obra de Juan Martínez


viernes, 23 de diciembre de 2022

viernes, 30 de septiembre de 2022

Réptil...

Me hago templo colmado de letanías, 
esclava de anhelos de carmesí deshielo
y, en el sigilo oculto de un aliento,
te reviento esas ganas de Hembra, 
derrumbándote... 
mientras gimes un nombre que no comprendes.

Ardo sobre las brasas que evocan tu boca 
y danzo entre tus dedos.
Callada. 
Réptil.
Desprendiéndome de mis glorias para sucumbir ante Mi Pecado,
ensartada en espada líquida que desvirga mi ansia nueva.

No me vence el suspiro pero me agita el callado sepulcro de tu voz.

Fotografía de Peter Stanton, Mastertouch

Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.