Pero que no se haga mi voluntad, sino la Suya.
Yo soy su olivo y ella la zarza que descarna mi carne viva,
enciende mi fuego y cautiva mi alma,
desgranando cada gota de mi esencia en el recinto tibio de su cuerpo
o en los calientes y oscuros túneles donde a menudo puedo hallar la resurrección de mi muerte,
buscada, con agravante de responsabilidad, con traición y sobreseguro...
o en los calientes y oscuros túneles donde a menudo puedo hallar la resurrección de mi muerte,
buscada, con agravante de responsabilidad, con traición y sobreseguro...
Con gula entre sus piernas, con avaricia y envidia de más, como si le hiciera falta;
con la pereza de tener que pararse para coger aire, con la ira que supone perderse en lo de siempre
y con la soberbia que le da saber lo que quiere sin vergüenza,
con la vanidad que se otorga sabiéndose buena...
con la pereza de tener que pararse para coger aire, con la ira que supone perderse en lo de siempre
y con la soberbia que le da saber lo que quiere sin vergüenza,
con la vanidad que se otorga sabiéndose buena...
Sin sus vicios... Sin su lujuria manando de todos los poros de su piel...
Yo soy nada...


PERO SI NADIE ESTÁ LIBRE DE PECADO, CON LO DIVERTIDO Y PLACENTERO QUE ES PECAR.
ResponderEliminarUN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!
Me declaro muy pecadora
ResponderEliminarUn besazo!!
Hermoso pecado... creo que todo el mundo cae en la tentación y sin remordimientos... Bueno para el cuerpo y el alma....
ResponderEliminarMuchos besinos.
No se podrían fundir mejor los siete pecados en EL PECADO.
ResponderEliminarEsto es pecar mucho, y además, bien.
Felices pecados capitales