Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.
El Tacto del Pecado
He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.
sábado, 5 de julio de 2014
Una de mil...
Podría decirte que el día se me hace eterno si no te tengo,
que mis pensamientos vuelan hasta donde no estás
y se pierden donde sí...
Podría expresarte en mil frases mi sentimiento ante tu ausencia,
mis emociones consentidas esperando que regreses,
pero sé una de las mejores formas de expresar cuánto te añoro.
Podría dibujar en mis dedos la magia de los tuyos,
abrir mi boca y percibir el latigazo invasor de tu lengua...
Podría abrir mis piernas y replegarlas en el hueco vacío de tu cuerpo,
sentir la presión del colchón aplastando mis pechos fingiendo que me cubres la espalda.
Podría arquear la espalda sabiendo que me cuelgas en el aire
pero cuanto tú no estás para follarme,
estoy yo para satisfacerme
porque es una forma de mil para expresar que quiero que me folles
cuanto tú no estás.
Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.
La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.
Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.
Amén.
La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.

Dibujar en mis dedos el resto de los tuyos..... Sudar en tu espalda con mis manos.....
ResponderEliminarEs estupendo
Bonita declaración... y sin dejar duda alguna
ResponderEliminarA tus PIES
Muchas gracias, chicos.
ResponderEliminarMe alegro de volver a verte por aquí, Carlos. Me ha encantado esa frase que, igual te la robo si me lo permites.
Y Gùde, no hay dudas nunca... en este caso.
Besos de Pecado.
Me encantó y me sigue encantando las veces que lo vuelva a leer, sentir sus manos en las tuyas y dejarte llevar con él en ti... :)
ResponderEliminarMuakssssss!!!!
Me encanto,el no poder sentir las manos y los besos nos hace sentirlos dentro de nuestra mente,por unos instantes las manos de una misma acariando el cuerpo de una misma se convierte en el de otra persona.
ResponderEliminarUn beso
Haydée...Sandry... Como he dicho en muchas ocasiones, que no tengas la presencia de una persona en determinado momento, no implica que esté ausente, que puedas sentirla como si su aliento quemase tu piel... No siempre somos lo que somos, también lo que nos hacen sentir.
EliminarBesos de Pecado para ambas. Gracias por venir y gracias por estar siempre.
"El latigazo invasor de tu lengua..." Donde sacaste tanta imaginación ????
ResponderEliminarQue sexualidad hay en esa história.... Toda linda...
Digamos que, en ocasiones, el juego de las palabras es un orgasmo. Vienen después de mucho buscarlas y, una veces, son como un "aquí te pillo, aquí te follo". Ésta es una de esas ocasiones.
EliminarBesos de Pecado y me arada volver a verte por aquí.
Cada vez que te leo te adoro más.
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