Te acercas insolente, protegido entre las sombras de las noches, desviando tus claras
intenciones bajo el tema de una sonrisa, pero sé que solo quieres una cosa:
follarme. Es tan clara tu oscuridad que te delata y ennoblece. Vienes a mí como si todas las huellas, todos los rastros perseguidos
encaminasen a mi sexo. Como un perro rabioso, la boca se te hace espuma
mientras te aproximas. Quieres lamerlo y relamerte, comértelo y paladearlo, saborearlo y degustarlo, disfrutar, poseer y utilizar, gozar, deleitarte de mi
coño como de la mejor de tus presas en la mejor de tus cacerías; hartar tu sed con mi lluvia, saciar tu
hambre con mi carne.
Sin palabras porque las palabras están
carentes de sentido, huérfanas y vaciadas. Ni siquiera han sido utilizadas para
llegar hasta mí. Tan abandonadas que no sabes si las serviste para atraerme o
las empleé para conducirte hasta el cruce de mis piernas.
Ahora me tienes ante ti. No como tú
quieres porque tú me deseas desnuda, en imagen de carne y hueso, en sentimientos
descarnados en hálitos, olores y emanaciones; con mi sexo, dominante y consentido, ese que
tanto has detallado entre tus dedos, tu boca y tu libídine… en perfecta
combinación de rectas y curvas, de luces y sombras, ofrecido ante ti, bautizado
y embebido, sacralizado en Pecado.
Y sé que te apetezco, que me quieres solo para
follar, sí follar… sabiendo que no sabes que he dejado que seas tú quien pise mis pasos, quien
alce la cabeza ante los pilares no acerbos que contienen mis bocas vellidas mientras te postras ante mí que no soy ni diosa ni mártir ni virgen.
Y después, consumados los pecados, conculcados los sentidos, te
olvidaré y me olvidarás, te negaré y me negarás, con o sin lunas, sí o sí con noches confundidas y, como lobo solitario de patas plateadas, penetrarás
en los abismos de otra alma. Otra alma que se ofrecerá… U otra alma ante la que
te ofrecerás. Tal vez sin saber por qué... Tal vez, de nuevo, sin palabras... Eres lobo que sigue su camino hasta llegar a su destino, pero no olvides que yo no soy como Caperucita: obediente, dulce y gobernable. Y tus aullidos... Tus aullidos son mi soberbia.
Hay una acepción de lobo que hace referencia a un hombre
sensualmente atractivo.



Impecable... me encantó "esta" Caperucita... baci baci.
ResponderEliminarmm me encanta caperucita jajaj, tan morenita con su capita roja...
ResponderEliminarel deseo se funde en dos cuerpos , aunque cada uno luego tome su camino
que pecado mas dulce ...
Besitos niña hoy de pecado va ... muacksss
En muchísimas ocasiones las palabras dejan de servir, de ser útiles, y es entonces que las manos, los gestos, los quejidos y los aullidos cobran protagonismo y vaya de qué manera!
ResponderEliminarY en muchas ocasiones, tambien, el cazador termina cazado... jijiji
Kiss, babe
Y porque no quedaba inspiración. ...ufffff
ResponderEliminarUn besote princesa...
Es que nos han contado muy mal este cuento,. No os creáis todas las cosas que de niños os han dicho.
ResponderEliminar¿A quién no le gustaría un lobo así o encontrarse con una Caperucita como ésta?
¿Quién diría no?
Besos de Pecado.
"Se que sólo quieres una cosa: follarme."
ResponderEliminarA veces, lady PI, es mejor no andarse con rodeos.
Y si los dos saben lo que quieren, los ritos de apareamiento, aunque sean entre lobos y caperucitas, están de más...
Por cierto, que este lobo no babea por la rabia (de eso ya está vacunado :-) )..., aunque he de reconocer que leer sus maravillosos y excitantes relatos, hacen que se me haga la boca agua...
Supongo que de ahí la normal confusión ;-)
Besos lobunos, con enormes dientes, desde la mansión
PD: Estoy de acuerdo con lady Nicky. Con usted hay que tener cuidado, pues nunca se sabe si uno es el cazador... o la pieza :-). Aunque, creo, eso le da aún más emoción a la caza...
Aich, D. Sayyid... Lee usted mis pensamientos... Sí, se le hace la boca agua pero no puede tragar tan rápido como sería menester, de ahí que se ponga rabioso y saque espuma por la boca... Es la pura energía del deseo... Sí, una figura poco acertada tal vez pero qué más da... A estás alturas del cuento ya sabemos quién es el lobo y quién Caperucita.
ResponderEliminarHay que ir al grano que si nos entretenemos mucho, cuando vamos con la harina, otros ya vienen con el pan... Y yo, el pan, me lo como.
Besos de Pecado.
dos almas que se juntan para darse mutuo placer, sin más ataduras, sin más compromisos , libres y sin deudas que pagar
ResponderEliminarencelada la hembra el lobo aulla.. no le queda otra
el busca su presa ..
cazador cazado
Así es, María... Dos almas que vagan y se encuentran. Sin explicaciones, sin palabras, sin más, placer y placer; entrega y entrega.
EliminarNo hay ser más débil que aquél que se cree el más fuerte. Sí, cazador, cazado.
Besos de Pecado.
Ahora hay un anuncio en televisión que dice que nos van a contar los cuentos de siempre como nunca antes, se referirán a esto que nos dejas??... :p
ResponderEliminarY es que un Lobo es instinto animal, es buscar el alivio, es colmar los sentidos, es agarrar a su presa, un Lobo es un Lobo... jajaja...
Recuerdo los jueves eróticos... os recuerdo y recuerdos os dejo a todos... :)
Muchos besinos!!
Hola, Haydeé... cómo me alegra verte por esta casa. Sí, ayer mismo por la noche vi ese anuncio de series. Digo, mira que es casualidad jajaja pero no sé yo si será lo mismo o aquéllos será algo más terrorífico... Y yo que había pensado hacer una saga de cuentos clásicos jajajaja Ya me han fastidiado.
ResponderEliminarBesos de Pecado y sí, yo también te tengo presente y mucho.
Buaaaaa..... y qué te digo? Que con estos cuentos con razón los niños son ahora tan espabilados...jijiji...
ResponderEliminarCuando solo se desea y los dos lo saben....solo la justicia del momento "deseo" es suficiente...dan igual las partidas hacia lejos de después....el acuerdo es el "deseo"...follar si...solo follar.... te diria que es campo facil....al menos para mi...cuando ya siento...la cosa cambia....
Elegantes y preciosas letras cielo...que ya empiezo a divagar...
un beso gordo!!
Sí, Amando... El deseo es lo que nos lo pone más fácil. El sentimiento es lo que nos vuelve más agazapados. Cuando deseamos podemos ser lobos al acecho. Cuando sentimos, conejos entre los zarzales.
EliminarMil gracias.
Besos de pecado.
Groseramente salvaje.... sólo abre tus piernas y muéstrame de que estas hecha........ Si bebo serás la última en olvidarme..... tu pecado es mi delicia.
ResponderEliminarDon Juan De Marco.
¡Don Juan de Marco!
ResponderEliminar¡Don Rodrigo! Solo usted podría resumir el Pecado de esta forma... Y sí, tiene razón. Es una delicia.
Besos de Pecado.
Debe ser que ando ya curada de espantos, y que dentro de la retorica de los textos me gusta perderme en los sentimientos... y en los sentidos.
ResponderEliminarMe resulta particularmente hermoso este texto porque es puro ofrecimiento. Puede que ella se haga la dura, pero no está obligada a más. Además el ofrecimiento es mutuo, y sin cadenas. ¿Qué mejor forma de ofrecerse, que voluntariamente?
Y en cuanto al sexo... pueden las ganas.
Besos :)