o Rebelión de los Sentidos.
Y dar paso libre a los instintos
suscitando esa insubordinación de vuestros sentidos,
esa rebelión que les deja la plena libertad
para llegar a ese punto tan íntimo y sublime,
tan exaltados como dominantes y vencidos,
que subyacen al límite justo del colapso de vuestros cuerpos,
en la torpeza de vuestra respiración,
en la impericia de esos gestos hambrientos en boca, manos, piernas y sexo;
donde no se sabe dónde empieza o dónde culmina ese festín demente y loco,
cuerdo y sano, de los deseos desatados y envueltos en puro vicio, en puro Pecado,
y donde ambas os convertís en deleite,
en dos almas desvestidas de piel,
repletas de sensaciones, de sentidos e instintos
que se han rebelado en sumisión y complacencia,
que se han batido en lucha hasta ese último fluido.
Dos cuerpos libres enredados como serpientes del Paraíso
arrodillados y hostigados ante un único dios,
ése al que vestís de desenfreno, inmoralidad y Pecado,


Hay que dejar que el animal mande,los humanos no somos mas que animales que la sociedad ha amansando para apagar sus instintos,pero la parte animal rompe muchas veces las cadenas y el placer se impone.
ResponderEliminarUn beso
Intensidad en tus letras entre el delirio y el pecado...
ResponderEliminarBesitos dulces
Desnudas de piel, lejos del mundo, disfrutando(se)
ResponderEliminarquien dijo pecado fue el que supo del goce de la entrega y del placer
un beso
Me gustan mucho tus letras. Me gusta tu fuerza, tu cadencia y tu sensualidad.
ResponderEliminarbesos enormes preciosa...
Si en la música, la intensidad es la cualidad que diferencia un sonido suave de otro grave; digamos que en este blog no es precisamente diferencia, sino un equilibrio, o así lo intento yo, entre lo más sutil y lo más animal.
ResponderEliminarGracias.
Besos de Pecado.
Extraño el colapsar de los cuerpos en desenfreno total...
ResponderEliminarPero bueno... extraño demasiadas cosas.
Y cuando te leo... ufffffffffff!!! más aún...
Tiempo...
Gracias, preciosa, por tus palabras y por siempre estar.