Declama siendo perfil en los aromas de sus aristas,
en los vórtices que
no yerran
y que cruzan las
yemas de sus falanges.
Me sentí hiedra
enroscada en los pilares de sus peanas,
en las cruces de los
horizontes de sus cardinales.
Ignota de Ofitas
deslizándome entre
los cálices de sus labios.
Compartí sus verbos en hálitos alabados
de esta lujuria desmedida
de carne eterna.
Sacro Ofidio,
libérame, los pies de su lábaro,
libérame, los pies de su lábaro,
de estas ligaduras,
encintadas sogas de
sauces,
que me desnervan estas
ansias
desmembradas de piel
salina.
Sierpe sacra de
profeta.
Maldecida por
impuros.
Predicada por
herejes.
Silente bífida de
Pecado
enclavada en mis entrañas,
encastrada en sus pupilas,
arremetida de
lascivia,
preñada de deseo…
Grial de redención.

El culto profesado con perfectas oraciones, la sierpe como imagen y su personificación hecha poema.
ResponderEliminarBeso dulce Magda.
Y sólo digo AMÉN.
ResponderEliminarMaravilloso salmo, Mag.
Mil besitos, preciosa.
Veo tu serpiente alli al lado y me bloquea le tengo fobia ...
ResponderEliminarmas que fobia ya te conte un dia unas vivencias no gratas
intensidad en tus letras Magda
Me gusto ese juego de palabras
Besos dulces y feliz finde
Tus letras son cual ofrenda al verbo que reza… Un manantial del sentir sublime de la carne y el alma… Una bendita oración que somete y envenena… Tienes un don especial, querida Mag…
ResponderEliminarUn verdadero placer de post…
Bsoss enormes ♥
Tú, con tus letras, conviertes todo lo terrenal a un plano superior...
ResponderEliminarEres única.
Besinos.
Un conjuro magico hecho letras Mag. Beso enorme
ResponderEliminarDesde mi Pecado os venero.
ResponderEliminarGracias, simplemente, gracias por dejaros envolver en él.
Mi querida... han dicho arriba.. eres única.
ResponderEliminarUn salmo de crudo poder erótico....un pecado lleno de tentaciones...de lujúria!!!
Dulce llegar acá..
Y a nosotros por ser devorados lentamente por estas plegarias y penitencias ..........
ResponderEliminarAquí solo se puede decir...
ResponderEliminarAlabada y siempre viva tú! Reina de los más lujuriosos y pervertidos pecados, mí sincera veneración a tus ritos lingüísticos.
Besos, Mag.