Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


lunes, 12 de diciembre de 2016

Almíbar de Pecado...


Aderezas con tus manos 
enjambres de pasión, 
latidos errantes que avocan ahora a tu mirada 
cuando tu aliento calma esta sed de ti, 
este hambre que quema desde lo profundo de las entrañas. 

Permites que mi deseo se encabrite y cabalgue 
sobre la carne que me bautizará. 

Tu Carne. 

Me embebo de tu fuego 
y me prendo desde adentro. 
Me imbuyo la furia de tu locura 
cuando tu boca ruge Pecado.
Almíbar de Sangre bombeada.



8 comentarios:

  1. Ese almíbar tentador ha de llevar pecado en su esencia.

    Beso dulce Magda y dulce noche.

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  2. Que descripción tan poetica del deseo, del deseo que se consuma, de un pecado tan elevado como una virtud.
    Besos con admiración,

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  3. Sublime, querida Mag.
    Tus palabras, tus versos... Poema que clama la maravillosa pasión.

    Mil besitos, preciosa.

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  4. Me ha gustado la descripcion del tentador pecado que le has dado al dulce almibar en tu poema.

    Un placer leerte, Mag.

    Un besazo.

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  5. Deseo en estado vivo, pasión a raudales, maravilloso, embeber hasta diluirse en sus aguas.

    Besos, Mag.

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  6. Almibar que nunca se sacia, como siempre intensas tus letras Magda
    con esa imagen que hace un conjunto sublime

    Besos dulces y feliz dia

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  7. Su carne que incita a Pecar... y que Pecado sería no consumirse con Él.

    Exquisita como siempre, besinos.

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  8. ¿Qué más se puede pedir al pecado y a pecar? No seríamos iguales sin esas dos cosas. Me alegro que hayas jugado con esa palabra, me ha encantado.

    Besos.

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Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.