Siento el clamor de mis entrañas
gimiendo,
llenándose la boca de sangre y espinas.
Los velos cubren
Los velos cubren
Expiación de la carne.
Culmen de mis pasos a Tu Destino.
La Cruz sobre mis latidos suplica
Tu bendición
sobre mis Pecados sin Ti.
Mi pecho se siente ya agua
al bautismo de Tu Boca anhelada,
al martirio sacro de Tus Manos.
Mi cuerpo, entregado a Tu Voluntad,
se hará paño para las lágrimas blancas
exudadas
desde Tus Adentros.
Lienzo, para la ventura que tamices
como impronta de Tu Sino,
como Seña para el mío.
Mi Señor,
hacia Ti camino.
Contigo en mí.


Oración que venera el camino de entrega… Ese gemido que exuda y suplica su bendición… Carne y alma; todo, por y para… su voluntad…
ResponderEliminarSiempre exquisito, mi querida Mag… Y las imágenes, perfectas para tan bella plegaria…
Bsoss y abrazos enormes, y muy feliz tarde 😘
Cuando existe devoción, el camino tiene un nombre y un propósito en ese nombre. Lo versas como siempre con exactitud.
ResponderEliminarBeso dulce Magda.
Sólo tu sabes hacer de una oración, un credo que es puro deleite
ResponderEliminarante nuestros ojos
Besos preciosa
Las miradas son como mandatos, como órdenes para la devota que camina con un solo sino y un solo Tú en el pensamiento y en la carne.
ResponderEliminarMaravillada me voy, mi querida Mag.
Mil besitos para tu tarde ♥
La plegaria del deseo, la oración ferviente del deseo que traspasa la piel, ese momento anticipado de gozo.
ResponderEliminarPrecioso!
Un beso fuerte!
Millones de gracias a todos y a todas. Sois en sí, camino.
ResponderEliminarUna plegaria que nace desde el núcleo de la esencia para desbordarse en palabras de agradecimiento.
Besos de Pecado.
Me fascina esa combinación de lo sacro, lo ceremonial y ese erotismo tan intenso.
ResponderEliminarBesos con fascinación.
Cuánta entrega y devoción en tus versos, cuánto deseo plegaria, cuánta intensidad.
ResponderEliminarUn placer volver a disfrutar de tus pecados.
Besos enormes.