El vaho cubría el espejo. Mi cuerpo se mostraba semidesnudo ante Sus Ojos, envuelto, así, en un halo de lujuriosa vanidad. La erección de mis pechos era tan prominente como la de su sexo. Mi respiración era la calma contraria a Sus pálpitos....y mis dedos eran el pincel que recorrían un paisaje húmedo, tibiamente desbocado sobre anhelos de deseo.
Mis pensamientos eran una cascada de fuego sublevado sobre la carne, resarcidos de miedos y laceraciones, emergiendo sudorosos como estigmas nacientes de sus manos, del principio consentido de quien entiende que ante Él solo un demonio bendecido podría doblegarse.
Así era mi cuerpo, un demonio doblegado, ungido de voluntad propia, penitente de las caricias ardientes que se zambullían en las entrañas como crucifijo, sacralizando mis aguas, expulsando la oscuridad perversa para encenderme en el altar donde se veneran a los santos y a las vírgenes...
Percibía Su voz... tenue, ronca, sumergida en una pasión incitada, como un rezo honrando cada uno de mis gestos, exultando mis carnes en una continua espiral de idas y venidas, de emociones conmensuradas, al antojo de Su Señorío.
Percibía Su voz... tenue, ronca, sumergida en una pasión incitada, como un rezo honrando cada uno de mis gestos, exultando mis carnes en una continua espiral de idas y venidas, de emociones conmensuradas, al antojo de Su Señorío.

Exultante!!
ResponderEliminarPincelar el propio placer al son de una tonada... su voz... provocar ese desnudo íntimo y carnal por el simple hecho de ser emoción desbocada para dos.
Un placer como siempre, mi querida Mag.
Mil besitos de admiración y feliz tarde ♥
A su antojo todos los deseos ... esa voz que es mandato
ResponderEliminarese latido que es obediencia, entrega y deseo
Que me dejas con el suspiro en los labios
Besos enormes y bella tarde Mag
Casi un exorcismo pero liberando demonios de placer.
ResponderEliminarBeso dulce por aquí también.
Qué bueno! ese placer compartido desde la mirada, la voz y el tacto de nuestros propios dedos.
ResponderEliminarMuy muy sensual.
Un beso!
El placer siempre está en nosotros mismos. Luego, está la ayuda extra. Y toda cuenta.
ResponderEliminarMil gracias por presentaros y os dejo
Besos de Pecado.