Creí morir, elevarme sobre mi piel, cuando sentí tu aliento incrustándose en mi garganta, cuando tu gruñido arrancó el mío. Tu lengua dibujó una recta hasta mi boca, hundiéndola, usurpando cada hueco, escarbando cada diente… Y tus dientes mordieron mis labios desgarrando la rabia justa para que mis uñas se clavaran al final de tu cuello. Mis dedos agarraron tus cabellos, tirando de ellos sin que cejaras en tu empeño. Te pegabas tanto a mí que tu erección se hincaba en mi pubis provocando que me acomodara, que mis piernas se abrieran para acogerte.
Estabas tan hambriento de mí como yo ávida de ti que me enredé a tu cuerpo como una serpiente a un tronco, como una hiedra a roca dura. Me volví constrictor en mis entrañas, presionando rítmicamente tus embates, amortiguando la barrena que invadía la tierra húmeda pero hambrienta.
Nuestros alientos exhaustos vistieron la boca del otro, respirándose; mascullando tú esas seis letras que son requiebros en mi mente; halagos a tu Hembra; mientras me llenas de ti y me embebo de tu deseo… mientras te empapas de mi entrega.

hola, magade! es la primera vez que te visito. gracias por comentar en alguno de mis relatos de los proyectos organizados por ginebra.
ResponderEliminarestudié en un colegio en el que te inculcaban que hasta estornudar era pecado... pues venga, pequemos todos, en cualquier caso no vamos a poder evitarlo.
abrazos!
Hola, Chema, pues bienvenido seas. yo sí que voy a tu blog, no siempre, pero si los jueves que participas. Eso no me lo pierdo.
EliminarTe agradezco mucho la visita y espero disfrutes de este espacio cuyas puertas tienes abiertas siempre, cuando gustes.
Besos de Pecado.
No puede ser más sensual y elegante...
ResponderEliminarUn besito!
Elegante es lo que intento que sea siempre, aunque una pizca de vulgaridad tiene su punto :-)
EliminarMil gracias y Besos de Pecado.
En lo intenso del placer se suele encontrar ese desfallecimiento, ese sin aliento que también es orgasmo.
ResponderEliminarBeso dulce Mi Estimada Magda y dulce semana.
Ese morir en el mismo renacer: Esencia de Pecado en un pálpito de Deseo.
EliminarGracias infinitas.
Besos de Pecado, Mi Estimado Dulce.
ESe hambre mutua que eriza la piel, y nutre los sentidos.
ResponderEliminarBuen post, evocador. Un abrazo
Lo has definido muy bien. Ese apetito que a más deseas saciarlo más crece.
EliminarGracias mil. Besos de Pecado.
Intensidad en plena pasion, me ha encantado siempre un disfrute
ResponderEliminarBesos enormes Mag
.
Te lo agradezco mucho, Precious.
EliminarEl que disfrutes mis letras es parte de nuestra Esencia.
Somos Pasión, Deseo y así lo recalcamos.
Besos de Pecado.
Me gusta el primer comentario es cierto.
ResponderEliminarCreo que una vez mas demostraste una revelacio, que ese pecado es una forma de elevacion espiritual, no solo placer fisico. Que tambien es importante.
Besos con pecado ynadmiraxion
Sabes que el erotismo, la sensualidad, la sexualidad... tiene mucho de místico. Ya lo decía Santa Teresa de Jesús. Ella era puro Pecado Sacro.
EliminarGracias siempre, Demi, y Besos de Pecado.
Alientos que se beben esculpiendo las almas hambrientas comulgándose en la entrega.
ResponderEliminarUn beso enorme.
Bendita comunión que eleva l alma a través de la carne.
EliminarGracias, María.
Besos de Pecado.
Sensualidad y poesía comulgan en tus letras. Como una obra que se cincela metódicamente y con elegancia… Con ritmo, y con pausa…
ResponderEliminarPrecioso…
Un abrazo enorme, mi querida Mag 💙
Van de la mano, inseparables, a veces en un mundo paralelo, otras, en una enorme espiral.
EliminarGracias infinitas, Gin.
Besos de Pecado.
Hay un hambre inevitable e insacisble... Un rugir de sílabas estrelladas grabándose en un mismo deseo.
ResponderEliminarMe maravillo al leerte, Mag.
Mil besitos que te lleguen y feliz noche 💗
Ese apetito es el que alimenta... la carne y el espíritu.
EliminarGracias por tus palabras, Auro.
Besos de Pecado.