Respiré hondo. Le
observaba desde la otra parte de la sala, ajena a la cháchara de otras
invitadas. Mi mente estaba no demasiado lejos de ahí. Mi sonrisa suavizaba mi
ensoñación. Solo tenía ojos para Él, y con Él, mi pensamiento.
Sé que me observaba
muy atentamente. Ahí, de pie, en medio de alguna cuestión más o menos
importante. Una mano se turnaba entre su bolsillo y la copa de cava que
mantenía en la otra. Una amplia sonrisa. Un giro de cabeza y Su Mirada se clavó
en mí.
Volví, turbada, mi
atención a la conversación. Apenas duró unos minutos hasta que Él se situó frente a mí.
Fue mirarLe
a los ojos y sentir Su Fuego...
Entonces, no dudó. No
existe eso en Él. Acercó Su Boca a la mía, sin
levantar Sus Manos de los brazos del sofá, acariciando
la punta de mis dedos. Rozó suavemente mis labios. Los
Suyos se entreabrieron. Su Aliento ya me
quemaba. Mi cuerpo entero respondía a su cercanía.
Instintivamente, imaginé
la erección de Su Sexo. Mi sangre empezó a arder, a agitarse en mis venas,
haciéndome latir el corazón con fuerza y sentir una llamarada desde los pies
hasta la cabeza.
No sé si fue Su Lengua
o Su Boca entera la que me invadió primero. Solo sé que me enervó, que me
encendió, que empecé a mojarme con solo esa acción. Esa sensación, real, creció
cuando Se acercó hasta mi oído, rozándome el cuello. El tacto de Su Barba era una caricia
densa, impregnada de aroma. De Su Aroma, de Su Intensidad, de Él.
Vas a ser una nena complaciente, me
dijo. No cabía vacilación. La respuesta solo podía ser sí. Era la que quería
escuchar pero no fue la que oyó.
Su Nena es la que ha de serme complaciente, Le
respondí sabiendo ambos que me refería a Su Miembro. Me mordió el lóbulo de la
oreja. Lo seréis,
sentenció.
Me tomó de las manos y
me invitó a ponerme en pie, pegándome a Él, con mis manos y Las Suyas
entrelazadas a mi espalda. Noté la respiración, el firme de Su Pecho en ella y,
también, Su Erección contra mi cuerpo.
Me volvió a besar,
como Él sabe besarme, como si en cada beso robara mi voluntad. Un hilo de
saliva se negaba a separar nuestras bocas.
Usurpé el espacio de La Suya. Me hice con Su Lengua. La tomé entre mis
labios y absorbí. Sé que le vuelve loco. Su Imaginación vuela y es el mismo
efecto que sabe sentirá entre
sus piernas.
Sí, soy complaciente. Percibí el tacto de Sus Cuerdas hilvanando mis muñecas, el signo de acatamiento gobernando mi mente... y mi cuerpo... al tiempo que Su Mano tomaba mi latido... Y, en mi Entrega, volé en Su Perversión.
Sí, soy complaciente. Percibí el tacto de Sus Cuerdas hilvanando mis muñecas, el signo de acatamiento gobernando mi mente... y mi cuerpo... al tiempo que Su Mano tomaba mi latido... Y, en mi Entrega, volé en Su Perversión.


Que notablemente sugestivo.
ResponderEliminarQue notable como se leyeron mutuamene las emociones, las sensaciones, como se desató la sensualidad, el erotismo.
Besos con admiración por el pecado.
Besos de pecado, Demi. Y me azora tu halago siempre.
EliminarMil gracias.
todas las palabras referidas al coprotagonista de este relato (sustantivos, pronombres y determinantes) van con mayúscula. ya se ve que la narradora le considera alguien especial.
ResponderEliminaren el sexo, está claro que ambas partes han de ser complacientes...
besos!
por cierto, si clicas en mi nombre encontrarás el blog 'mi mundo de papel', altamente indicado para el insomnio. ;)
EliminarHola, Chema. Sí, sé lo de tu blog, voy alguna que otra vez :-9 Te agradezco el aviso y tus palabras sobre mi entrada.
EliminarY sí, ambas partes deben ser complemento de la otra, en el sexo, en el amor y en la forma de disfrutarlo.
Besos de Pecado.
Encadenada en sus cuerdas , con la entrega y la intensidad
ResponderEliminarde los cuerpos que se ofrecen uno al otro ...
Eso de nena complaciente , me ha llegado profundo :)
Un deleite siempre tus relatos
nos haces vivirlos
Besos enormes preciosa y bella tarde
.
Me has hecho sonreír al decir eso de nene..."... Es que a veces nos evocamos cosas... y estas son sensaciones, emociones y vivencias.
EliminarMil gracias.
Besos de Pecado.
Excelente manera de considerarle una entidad superior ese uso de mayúscula. Evocador texto, de intensidad erótica, que es bonito.
ResponderEliminarUn abrazo y feliz noche
El uso de las mayúsculas es más una licencia que otra, amén de que en ciertos ámbitos es considerarlo... superior no sé. Yo no lo tomo así, pero sí con un significativo respeto.
EliminarMil gracias por venir y dejarme tu comentario.
Besos de Pecado.
Este preámbulo,que nos deja con ganas de saber mucho más, de acompañar esa escena como si fueramos voyeurs, y se nos cortara el aliento.
ResponderEliminarMuy caliente, muy hermoso!
Lo cierto es que cuando la percibí sentí eso mismo... Es en ocasiones más interesante y motivador el observar que es participar directamente.
EliminarMil gracias, Luna.
Besos de Pecado.
Leerte es como vivirlo, lo haces tan bellamente intenso que traspasas con cada palabra y nos invitas a sentir.
ResponderEliminarMil besitos de admiración mi querida Mag. ♥
Eso de vivirlo es la esencia de quien desea transmitir... No hay orgullo mayor, te lo aseguro.
EliminarMuy agradecida y feliz tarde.
Besos de Pecado.
Si al final, aún con rebeldía, siempre se sucumbe ante quien despierta y agita los deseos, para qué complicar las cosas?
ResponderEliminarBeso dulce Mi Estimada Magda.
La rebeldía es algo innato en mí. Soy mujer complaciente pero indómita... y en mis escritos no puedo ser menos. Me gusta retar, mantener la tensión hasta ese punto en el que una, y el otro, pueden convertirse en volcanes.
EliminarMil gracias.
Besos de Pecado.
Sucumbir a tan maestras caricias que someten e incitan... Así como a tus letras… Siempre un deleite sentir(se) deslizar por ellas…
ResponderEliminarAbrazo enorme, y muy feliz finde, querida amiga 💙
Él es un provocador nato, manteniéndose siempre a distancia. Es como el tigre que estudia a su presa, sabiendo que va a llegar...
EliminarMuchísimas gracias, Gin.
Besos de Pecado.
Guao, qué relato más intenso y sensual *__* Me puso la piel de gallina, me encantó. Sigo diciendo lo mismo que cuando llegué aquí: una delicia sentir tu Tacto del Pecado.
ResponderEliminarUn besazo, Mag.
El Pecado tiene algo muy intenso y hermoso, y es que hay que saber disfrutarlo y vivirlo. Sentirlo.
EliminarMe alegra que llegarás aquí y te hicieras un sitio. Yo encantada.
Mil gracias.
Besos de Pecado.
La atracción es la magia que dos cuerpos formulan para aislarse en un final sin tiempo,
ResponderEliminarIntenso!!
Es como un latido que te mantiene viva hasta el instante previo de fenecer... pero en un morir de deseo y de pasión, de piel con piel... o más allá.
EliminarMuchas gracias, Agapxis.
Besos de Pecado.
Él sabes, pero Ella también. Ambos se pertenecen y esa rebeldía, tan fémina, a Él lo agita y provoca aún más.
ResponderEliminarBesissssssssssss hermosa.
Ambos saben, es cierto, y se conocen demasiado bien... Él deja que ella fluya...y ella vuela con Él.
EliminarMuchas gracias, Almi.
Besos de Pecado.
Me ha encantado el relato deja con ganas de seguir leyendo más y más. Muy intenso y brutal.
ResponderEliminarBesos enormes y buen comienzo de semana.
Hola, Rita, muchas gracias por acercarte hasta esta tu Casa. Ven cuando gustes :-9
EliminarMe gusta tu apreciación.
Besos de Pecado.
Leer este tipo de lectura, me encanta no me aburre al contrario quisiera seguir leyendo.
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