Siento tu aliento cortando la piel de mi nuca, horadando cada uno de los poros y llegando a mi mente donde traquetea como un antiguo tren sobre las traviesas de madera... Cruje, ahí, extendiéndose por la sangre de mis venas, palpitando entre mis esencias... mientras me veo reflejada ante ese espejo, escoltada por tu cuerpo, amarrada desde mi norte a mi sur por las garras de un deseo que no controlo.
Tus manos se aferran a mí, buceando en mis frentes, desde mi pecho, latidos de deseo encarnados, hasta el centro de mi caderas donde los muslos se abren como brazos de ancla.
Tus manos..., en mi torso, erizado como la cresta de un ofidio alado, pues alas me das cuando atraviesas todos mis instintos, cuando yergues y ensoberbeces mi cuerpo, provocando en mí, ululatos de este gozo de sentirte en mis adentros.
Tu boca se hace áspid reptando hasta mi yugular. Bebes mis pulsos y me derramas en más, en pulsiones carnosas que te renombran en cada embestida de tus dedos, en el aliento de cada uno de ellos hendiendo mis pliegues y provocando una oleada de tibios efluvios de intensa fragancia que agoniza en tu sed.
Los sonidos reverberan en tu garganta y surgen como rugidos desde el averno de la bestia. Y te prevengo de esos estremecimientos cuando me abitas con tanto fuego, tan salvaje que pierdo los fundamentos de mi cordura al saber que ya nada puede detenerte, ni yo misma, en la fricción de nuestras entrañas. Te sublevas y escupes desde lo más hondo hasta el bosque que cubre mi monte henchido que frunces en tu mano, estrujándolo en un abismo de pieles.
Te reflejas en mi rostro, en mis ojos, en mis convulsiones y maldiciones. En mí cuerpo retorcido de placer, exudado de un deseo complacido. En cada uno de los gemidos que aspiras. Y en pleno delirio transgredo esta piel que me arropa abriéndome en canal para que me habites y hagas áncora en mí siendo el cenit de este momento el grito callado que lacran nuestros labios en el penúltimo aliento y el estigma níveo que sella el silencio mutado de nuestras carnes.
Hay delirios que son locura y viceversa, tus palabras nos envuelven en ellas, tus letras van sonando dentro de nuestra conciencia a la par que nos imaginamos las escenas. Un buen texto sensual a tope. Un besazo Mag. Feliz miércoles sensual.
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Campi.
EliminarLos momentos así siempre han de dejar huella, sobre todo por la satisfacción que producen y por el hecho de recibir siendo recibida o recibido... Me gusta transcribir lo que mis ojos ven y mi mente piensa para que os llegue del mejor modo posible.
Besos de Pecado.
Un encuetntro pasional, hasta el último rincón del organismo, hasta el gozo intenso de los adentros.
ResponderEliminarUn placer leer la pasion así de viva. Un abrazo
Así es, Albada. Con estigmas de carne desbordados.
EliminarMillones de gracias.
Besos de Pecado.
Los peligros de los susurros en la nuca, que nunca se sabe dónde acabarán. Abrazos.
ResponderEliminarSon como las caricias de los gatos que pueden empezar así y acabar en zarpazo :-9
EliminarMuchísimas gracias, Xan.
Besos de Pecado.
Si es que cada vez que vengo aquí... ufffffffffffffff
ResponderEliminarMe voy a callar, jajjaa
Creo que se te entiende todo, Toro :-9 o eso pienso :-9
EliminarGracias por acercarte una vez más.
Besos de Pecado.
Un delirium in extremis, casi como una posesión de dos seres de más allá de este mundo. Agregar más es perturbar ese silencio sellado tan magnamente.
ResponderEliminarBeso dulce Mi Estimada Magda.
Eso es el delirio, ese momento de confusión, de máximo nivel, donde los pensamientos se revuelven, las carnes se retuercen...
EliminarMuchísimas gracias siempre, Mi Estimado Dulce.
Besos de Pecado.
Impresionante Mag, como pones en palabras estos momentos intimos, tan maravillosos,donde solo hay que dejarse llevar por el impulso dos que se desean y tienen la dicha de poder consumar su pasion.
ResponderEliminarTe felicito por la intensidad que describen tus palabras, son sensacionales!!
Un beso enorme para vos!!
Muchísimas gracias, Gra! por tus palabras y dedicarme unos minutos de tu tiempo.
EliminarEstos arrebatos, estas inmensas sensaciones, son como huracanes que lo arrasan todo y solo hay una solución, seguir su corriente y vivir desde dentro.
Besos de Pecado.
Mag, te leo y las imágenes que surgen hacen volar mi imaginación y el deseo! Qué bellezas de momentos nos dejas!
ResponderEliminarUn besazo!
Luna, eso es lo más bonito que puedes decirme, que percibes lo que mis letras dibujan.
EliminarMuchísimas gracias de nuevo.
Besos de Pecado.
No debe ser legal hacer vivir y sentir las escenas de la manera tan soberbia y sexy como las cuentas, haciendo que las palabras nos posean sin defensa alguna.
ResponderEliminarEs imposible no pecar leyéndote, necesito confesión.
Es genial como siempre
Un placer leerte
Besos
La vida es un deporte de riesgo y el sexo una de sus mejores disciplinas. ¿Pecar? Tiene perdón de Dios en este caso así que tres Avemarías y solucionado.
EliminarMil gracias por tus palabras, Charly, y no temas pecar.
Besos de Pecado.
No tengo palabras, mi querida amiga, solo disfruto de este delicado encuentro, la elegancia en tus palabras y el rico vocabulario para desnudar el culmen de dos.
ResponderEliminarMil besitos que te abracen con mi cariño para ti ♥
¡Ohh! Millones de gracias, Mi Querida Auro. Sabes que disfrutamos con las palabras, a veces las ponemos con cincel y otras a quemarropa pero o importante y bello es poderlas disfrutar con todo lo que ello implica de emoción y de sentido.
EliminarBesos de Pecado.
Muito bom este texto, meus parabéns.
ResponderEliminarArthur Claro
http://www.arthur-claro.blogspot.com
Muchísimas gracias, Arthur.
EliminarY sí, voy pasando por tu blog, no te preocupes.
Besos de Pecado.
Tus metáforas tan pasionales, tu delicadeza al transmitir esa erótica emoción que llega tan profundo, que hace estremecer.
ResponderEliminarTe mando un abrazo amiga Mag, es un placer para mí, visitarte siempre, disfruto de la lectura, y de tu inspiración.
No dejes de sonreír.
Hola, Jorge, agradezco sinceramente tus palabras siempre llenas de cariño y amistad como espero te llegue de mi parte.
EliminarMe alegra saber que mis textos llegan un poquito :-9
Besos de Pecado.
un texto muy literario. la sexualidad se puede tratar de manera muy poética y elegante, y nos das una buena muestra de ello.
ResponderEliminarla palabra 'áspid' de hace recordar la obra 'la vida es sueño', que la interpretamos en mi cole. un personaje que creo que era clotaldo, decía "...y aquesta espada, áspid de marfil...".
besos!!
Te aseguro, Chema, que me he ido volviendo más fina pero cuando empecé a escribir era algo más salvaje. Ahora dibujo otras palabras aunque sigo escribiendo con carne y con alma.
EliminarÁspid, sierpe, serpiente... ahí vamos que muerde y mata :-9)
Muchísimas gracias, Chema.
Besos de Pecado.
Me dejas sin palabras mi querida Mag, brutalísimo texto lleno de sensualidad y poesía. Un lujo para los sentidos.
ResponderEliminarUn placer siempre acercarme a tu casa a leerte.
Un abrazo enorme y buen fin de semana.
El placer el mío por poder contar una vez más con tus palabras y tu presencia, Rita.
EliminarAgradecida en el alma.
Feliz fin de semana también para ti.
Besos de Pecado.
Esa imagen prendida en mi .... como un río desbocado. Buenas letras de una gran danza de placeres y deseos.
ResponderEliminarDios me libre de tan pecaminosos pensamientos.
Tener pensamientos así no es malo. Lo malo es no poder hacerlos realidad. Eso sí sería un sacrilegio :-9
EliminarMuchísimas gracias por tu comentario, Gustab.
Besos de Pecado.
Es tu poesía un desgarro de pieles, una guerra perdida del deseo ante las garras del placer. El camino que se cruza entre dos rostros que arden
ResponderEliminarBesoss
Es una guerra que merece la pena perder, don Dumas, porque el precio que se logra por ello es tan sacro que eleva el alma por encima de la carne.
EliminarMuchísimas gracias una vez más por tus palabras.
Besos de Pecado.
Uf, un delirio del que no apetece despertar...
ResponderEliminarTerriblemente evocador, Mag ;)
Un besazo enorme
Aunque sea extremo, Dafne :-9
EliminarMil gracias una vez más.
Besos de Pecado.
el placer, el delirio y la locura... parecen los tres vértices de un extraño triángulo...
ResponderEliminarMás que extraño, Beauséant, es una vela con tres llamas que arden una tras otra hasta que las tres forman una.
EliminarMuchas gracias por acercarte.
Besos de Pecado.
Simplemente sublime escrito, profundo y descriptivo, un gusto el dejarme llevar por tus letras, un saludo cordial desde mi querida Guatemala
ResponderEliminarGracias, Starlight por acercarte una vez más a esta tu Casa y agradezco tu comentario. Me halaga que puedas llevarte por las letras que pulso a pulso taladran este espacio.
EliminarBesos de Pecado.
¡cielos!
ResponderEliminar¡Haylos, Erik, haylos!
EliminarGracias por acercarte.
Bestialmente intenso y bello este texto, Mag, en verdad, me dejas sin palabras, una gozada leerte.
ResponderEliminarTe deseo una Feliz Navidad llena de amor, paz y felicidad, y que todos tus deseos se vean cumplidos en el próximo año 2022. Muchas gracias por tu compañía.
Besos enormes.