Pones Tus Manos en mi pecho, sintiendo el palpito que produce la erección de mi pezón, articulado bajo las yemas de Tus Dedos, pinzas de piel que me arrancan el gemido que ahogas con Tu Tacto, mientras la saliva se condensa en la necesidad de un beso.
Reptas sobre mis muslos, hacia su centro, donde una dulce humedad late hambrienta de Tu Índice y Tu Cordial ...y de Tu Lengua. Mistura de Deseo que se desflora entre alientos que se devoran.
Y como una rogatoria confesa aclamo Tus maneras en mis adentros.
Y me son concedidas.
Alzándome sobre mis puntillas, hago de mi espalda un arco al sentir las agujas de Tus Falanges abrirme la carne en canal. Tus susurros son necesidad en mí. Un clamor para mi entrega. Anhelo de ser de Ti. De sentir Tu Piel fundida con la mía. Un fuego ardiente que se vea apagado con las aguas bravas, blancas, tibias de Tus Entrañas... Ese último instante, donde Tu Boca y la mía van juntas, como dos surcos arados en el límite de un frenesí que se colma enredado en nuestras lenguas.
Y como una rogatoria confesa aclamo Tus maneras en mis adentros.
Y me son concedidas.
Alzándome sobre mis puntillas, hago de mi espalda un arco al sentir las agujas de Tus Falanges abrirme la carne en canal. Tus susurros son necesidad en mí. Un clamor para mi entrega. Anhelo de ser de Ti. De sentir Tu Piel fundida con la mía. Un fuego ardiente que se vea apagado con las aguas bravas, blancas, tibias de Tus Entrañas... Ese último instante, donde Tu Boca y la mía van juntas, como dos surcos arados en el límite de un frenesí que se colma enredado en nuestras lenguas.
Gimo en el gozo de Tu gozo cuando, ebrio de mí, Te clavas horadando mis pliegues bajo la cruz de mi cuerpo amoldado al estío del Tuyo. Beatificada, e Ígneos desde los adentros sepultados, percibo —me quema, me abrasa, me devora— ese fuego finito y saciado, desvirgado del Tuyo, latiente y creciente, exacerbado y candente.


Qué evocador canto y casi oración. Muy buen texto, cargado de pasión en tinta china.
ResponderEliminarUn abrazo y feliz día, con pasión, si es posible.
Mil gracias, Albada.
EliminarLa pasión es lo que mueve la tinta de las venas.
Besos de Pecado.
La oratoria y la plegaria tienen un lugar con mil formas... La carne y el Alma se sacian cuando encuentran el cáliz donde late la vida.
ResponderEliminarEs bellísimo al visualizar el instante. Un placer leerte, mi querida Mag... Exquisita elegancia.
Mil besitos de admiración y Muy feliz día ❤️
Me quedo con tu frase del cáliz, Auro.
EliminarSomos cáliz y, al tiempo, el vino de la vida.
Muchas gracias :-)
Besos de Pecado.
el fuego es la manifestación externa de una reacción de combustión, la cual desprende mucha energía en forma de luz y calor. en ese tipo de reacciones, se forman dióxido de carbono y vapor de agua. en un encuentro pasional, sin duda se espira abundantemente, desprendiendo el mencionado dióxido de carbono. y también se produce una gran cantidad de sudoración, la cual es agua en un 99%.
ResponderEliminarbesos!
Somos pura química :-), Chema.
EliminarMil gracias por tus palabras.
Besos de Pecado.
Ígneos los cuerpos y así también se vuelven tus palabras que envuelven y llevan a disfrutar de ese goce que se desencadena poco a poco.
ResponderEliminarBeso dulce Mi Estimada Magda.
Como la lava de un volcán... Poco a poco, desde las entrañas...
EliminarMuchas gracias.
Besos de Pecado, Mi Estimado Dulce.
Lento placer, lenta sensualidad que se va encendiendo en las pieles,en los poros,en esas caricias que esperan ser satisfechas.
ResponderEliminarHermoso Maga... realmente hermoso!
Un beso!
Millones de gracias, Luna.
EliminarEnervar la piel por debajo es mi meta. Las letras son el candor del alma.
Besos de Pecado.
Es una manera calculada y sensual con su literatura, de hacernos vivir y participar de su relato...
ResponderEliminarNos hace pecar.
Irá al infierno signorina.
beso
S
Me temo que en el infierno soy bienvenida, de hecho hago buenas migas con el Demonio. Pase VIP -) Le recomendaré.
EliminarMuchas gracias por sus palabras.
Besos de Pecado.
Paso mi mirada y comienza un incendio. Te desbordas en tus letras entre el fuego de mis pupilas
ResponderEliminarbeso
Pura pasión tu verbo, Marco.
EliminarMil gracias por tan bello pensamiento (y candente).
Besos de Pecado.
Letras de fuego, sensuales renglones que se hacen belleza, mientras exaltan un puzzle de sensaciones excitante.
ResponderEliminarBesos
Mil gracias por tan bonito apunte, Agapxis.
EliminarLas letras queman en los dedos como el deseo en las entrañas.
Besos de Pecado.
Veo que aquí sigue reinando el placer y la sensualidad.
ResponderEliminarQue dure infinito.
Besos.
Aquí siempre hay brasas en el fuego, Toro :-)
EliminarMil gracias.
Besos de Pecado.
Latente y vibrante este poema, se escuchan los gemidos entre tus letras, una entrega hasta lo más hondo, supurando el deseo, desde la oración del pecado, fuego en el infierno en los cuerpos.
ResponderEliminarMuy intenso y excitante este poema con las imágenes, un placer leerte y sentirte.
Un beso enorme.
Muchas gracias, Marieta.
EliminarEl verso se hace carne y no hay mejor conjugación que entre dos pieles.
Besos de Pecado.
Que puedo decirte MAG sos maravillosa describiendo sensaciones que solo las personas que se unen por deseo y amor pueden sentir....
ResponderEliminarLas imagenes desbordan erotismo y sensualidad acorde con tus plegarias y oraciones!!
Muchos besos pecadores!!
Agradezco sinceramente y con cariño tu comentario, Gra!
EliminarEl sentimiento encumbrado en deseo es placer para los sentidos, sin duda alguna.
Besos de Pecado.
vívida intensidad
ResponderEliminarme gusta cómo exprimes las sensaciones
Muchísimas gracias. Solo hay que dejarse llevar. Ser agua que rige en la corriente... y que sabes desemboca en algún lugar, o se desborda o se consume.
EliminarMuchas gracias.
Besos de Pecado.
ígneas son estas palabras que envuelven a los ojos estrellas que deslumbran, hombre y mujer que aman entre el sofoco del demonio y la cruz, y tanta pasión que despierta a la erizada saliva que aún dormitaba en el frío anochecer
ResponderEliminarY ahora hay más que luz
Poderoso relato!!
Besos Mag
Tu comentario, don Dumas, bien podría equipararse a una introducción de un buen relato erótico. Me halagas con tus palabras y te las agradezco, así como tu presencia en esta Casa.
EliminarUn beso grande.