martes, 13 de octubre de 2026

La llaga


Concepción y estilo ©ɱağ - Asistente de generación IA

Habla el silencio 
antes de cubrirse la boca,
antes de abrirse al impacto.

Salobre y empapada,
cede el contorno a la embestida
hasta que la marea y la piedra
son la misma pulsación a oscuras.

Y en las costillas,
en el filo alicatado de caricias,
vibra la sangre y el Pecado
como un estigma de raíces retorcidas
que piden agua en la garganta…
—para sangrar su flor.

Y ahí,
un latido de amapolas muertas 
que aún se atreve a respirar el polvo, 
en ese rincón donde la Carne 
se cansa de fingir que no duele, 
y el tiempo, 
ciego y atado, 
se traga el pulso:
fuego que sella y consagra,
llaga que es —
armadura y Devoción.


Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.