martes, 19 de abril de 2016

En este (santo y puto) momento...


Disfrutar de tu boca así, en este momento...
dándote mi veneno,
rozándote los labios con la punta de la lengua
sintiendo tu aliento quemándome la garganta...
Y tú, ahí, pegado a mí,canalizándolo,
para curar  mis heridas con tu fuego, 
purificándome...
por fuera... y por dentro...
mientras te siento latir
en ese beso 
donde me pides todo,
donde todo quiero dártelo
Y tiemblo, 
tiemblo cuando tu lengua bífida,
mortal, me exorciza,
cuando en este minuto me reclamas Reina.


A dos manos me ablandas,
me vuelves a mi eje..,, en este minuto
no hay más rey que Mi Rey...

Suave y firme me rindes, arrastras mi piel,
 hacia el cielo y sobre el horizonte
y tu carrera comienza el descenso...

Te desatas siendo fiera que se acopla a mis pelvis... en este momento...
y tú me haces veneno... ahora...
para succionarme entera, para sacarme todo eso que me corroe por dentro,
convertirme en ese caudal de agua bendita, 
ese manantial, ese elixir mío que mana
para darle el aroma y sabor primigenios...
Y en tus embestidas, me clavas puñal de fuego
que arranca mis mil demonios.


Y así me entrego a ti.
Recibes mi veneno
horadado de mis carnes.
Hembra germinada de tu deseo
en la bendición de tu maná.
de tu excelso dominio...
En este momento.
Eterno momento de horas condensado.

domingo, 27 de marzo de 2016

Resurrección...


¿Es Pecado mi amor, Mi Señor?
¿Debo temer por mí?
No blasfemo tu nombre en pos de un deseo, 
ni me vanagloria el seguirte o besarte los pies pues sierva de Ti soy mas no de nadie.
Espero tu gloria entre los poros de mi piel, 
rendida a tus entregas y suplicando tus bendiciones, 
beso en la frente que me hace Señora y Reina, Tuya, de Ti. 
Goza en mí, pues, yo soy de tu Nombre…
Andaba perdida, confundida; ciega y sorda,  y Tú  me hiciste más digna.
Tú me prendiste de la mano y me miraste a los ojos.
Vi el mar, el viento, la lluvia, la paz, la esperanza… la Libertad. 
Tú, Mi Guía, Señor.
Mi Raboni.*
A Ti me entrego. A Ti me doy. De Ti soy.
Tú renaces. Tú revives. Tú te haces…
porque Tú me haces, me revives…
Nunca más pequé pues Tú me bendijiste 
cuando tus dedos escribieron mi nombre sobre la arena del desierto 
y me dijiste: “Ven, Mujer...”
Y tomando con fuerza tu mano, Te seguí…
Tú,  Mi Alfa y Mi Omega.

Raboni, término hebreo con el que María Magdalena se dirige a Su Señor una vez que lo reconoce ya resucitado. Significa "más que Maestro".

jueves, 17 de marzo de 2016

Hembra de Aguas y Viento...

Asentada sobre las aguas,
ataviada de púrpura y escarlata,
yace la hembra montada sobre la bestia poderosa;
con todo su misterio embriagada y fornicada
supura pecado por su boca, maldiciendo
a quien la marca en su frente y la señala
como Puta de su Señor,
Príncipe negro
en sus noches más oscuras.



Puta y Sumisa,
dominada solo por su Señor,
que, como el viento
se vuelve la única fe,
que la pone de rodillas,
porque cuando el manto de la luna azulada cubre el cielo
ella sube al altar del Pecado
y, con un beso en la frente,
es honrada como Reina y Señora.




Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.