Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


martes, 31 de julio de 2018

Sangre y Savia...


No hay tregua para los callados de mi boca, 
donde liba Su Lengua como un dios preñado de gloria. 
Tampoco ahí, 
engalanadas de mil silencios los rosarios de Sus Dedos 
haciendo cauce a la liviandad de mi carne 
y al aura henchida de mi alma. 

Oro a la cumbre de Mi Señor. 
Y, aun así, blasfemo Su Nombre 
atrapado entre mis dientes 
cuando horada en Su Condición 
cada ápice de mi ser. 

Tibia de cerúleos mis pensamientos, 
gozando en arreboles mi piel, 
para que sean convulsas parcas las que trepitan mi Esencia 
en conjuras que me envuelven como racimos de uva 
las marcas de Su Vuelo. 

Hace en mí, 
en sacro silencio, 
tomarlas como bendición. 

Y en oración 
repliego mi permuta de sangre y savia 
por la Entrega de serLe.


lunes, 23 de julio de 2018

Comunión...

Fijas tu mirada en mí con ansiedad perenne, con sed de hombre que derrama su deseo sobre la piel abierta a su latido, ignota en reminiscencias encendidas entre los pliegues de las entrañas, bañadas, como ciénagas, de los deseos más oscuros a la que la mente, devota, se entrega.


Es mi cuerpo, quien sumergido en las ansias de tus manos, de tu boca, de la lascivia de tu lengua y el beso húmedo de tu saliva, de la pasión que se desboca entre las pieles, de los senderos de tus pensamientos envueltos en tinieblas, reacciona como marea al viento, balanceándose sobre ti, clavándose en la erección del tuyo, prolongando esa esencia del pecado, de la lujuria de dos seres entregados sin remedio al placer de la carne, al juego encendido de uñas y piel, al enaltecimiento de rudos gemidos invocados, de sentidos encerados, rezumados y lubricados de manantiales salvajes.

Son tus entrañas las que, crecidas, se amparan al asilo de mis contracciones, ondeando estigmas blancos que velan mis banderas, ensortijados en la calidez de mis aguas mientras tus dedos, como gubias de maestro, subliman los perfiles de mi boca acrecentando espumas cuyos hilos comulgan entre tus labios como salmos de resurrección. 


miércoles, 18 de julio de 2018

Redención...

Inmaculada y cerúlea el alma que, 
candente, 
espera su agua. 
Fiel el destino que embiste 
desde las manos de Tus Demonios 
y la Gracia de Tus Ángeles, 
con el valor de la Entrega postrada a Tus Pies, 
con el gemido eterno del último quejido, 
enhebrado como hilo de espuma 
en los bodoques de mi garganta. 

Acantilados purpúreos en los vórtices de mi piel,
en las aristas de mi cuerpo, 
egregios los sentidos que me elevan a la bendición de Tu Dogma. 
De Tu Calma consagrada a esta ventura. 
Mujer de Tu Sino. 
Oratoria de Tu Carne. 

Sea en Ti, Mi Señor,
la redención de mi Ser.



Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.