Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


jueves, 14 de noviembre de 2013

Cómeme... Bébeme...

He pasado de sentir tu boca en mi sexo a verme alzada de golpe, asida de mi culo, tomada de mis caderas, con tu cabeza de nuevo entre mis piernas, y apoyada tan solo en la parte más alta de mi espalda y de mis antebrazos... Y en tu pecho... Mi cabeza echada hacia atrás... Mi melena extendida sobre la sábana... Mis pezones resaltando erectos de mis pechos... bajo la presión de tu mano y de la mía. Hincas tu mano, aferrándote...
Te inclinas, sin arrodillarte ante mí, y de nuevo tu aliento en mi sexo húmedo y caliente, desesperado por tus excesos nunca suficientes... Tu lengua, lamiendo.. Tu lengua, acariciando... Tus labios, presionando mi clítoris... Aspiras... Absorbes... Tiras... Sueltas... Extralimitas mis sensaciones. Me haces perder la cabeza... Te vuelves loco prendido en mi sexo, calibrando cada movimiento atropellado pero, al mismo tiempo, sabio. Bebes de mí. Me sabores... Me inhalas... Me devoras...
Me corro...

4 comentarios:

  1. extremecedorrrrr...

    ;-) nikosoyo

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  2. Loco, pero sabio...
    Desordenado, pero manteniendo el control...
    Ansioso, pero manteniendo la calma…
    Como dijo una vez alguien que sabía de lo que hablaba… “la potencia sin control, no sirve de nada”
    Feliz día, lady PI, y disfrute de su merecido orgasmo.
    Besos controlados desde la mansión.

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  3. Gracias, D. Sayiid.
    Lo cierto es que a veces estar en la ruleta rusa tiene su encanto.
    Besos de Pecado.

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  4. QUE DELICIOSO MANJAR,,, COMER Y BEBER,,,, SABOREANDO EL DELICIOSO ELIXIR.
    UN BESAZO PURAMENTEINFIEL!!!

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Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.