Quod si vivere in delectatione est Peccātum gloria est infernum.

El Tacto del Pecado

He aquí el Pecado, enarbolado en el Ser y en el Sentir, encumbrado en su gloria y en ella, sacralizado.


domingo, 17 de noviembre de 2013

Fruta prohibida...

No sé... Se me ocurrió algo, tal vez no demasiado original, pero estaba segura de que podría gustarle. Ya lo había hecho con mi marido hacía algunos años, cuando por equis circunstancias tuvimos que mantenernos un par de meses separados. Sé que me echaba de menos. Nuestras sesiones de sexo virtual y telefónico nos habían permitido satisfacer nuestros propios deseos. No era igual que cara a cara pero, al menos, nos sentíamos más cerca. 

Soy como una hormiguita, así que lo guardo todo... Mis fotos estarían escondidas en alguna carpeta de mi ordenador personal, junto con las suyas de las que él había perdido todo interés. Lo importante era encontrarlas. Unas de nuestras fantasías... Éramos más jovenes y más atrevidos... (creo que yo he mejorado con el tiempo pero también sé que mi marido es un cofre de sorpresas). Las fotos también ayudaron.
Antes de que partiera, habíamos pasado la semana más fantástica que recuerdo _y han habido muchas_. Él tiene un buen amigo fotográfo y le habló de la idea. Qué decir tiene que al otro le encantó. No era algo que le pidieran habitualmente. Al principio me negué. No me parecía bien que alguien ajeno a mi marido pudiera verme desnuda, pero ambos terminaron por convencerme. Así que después de mucho buscar subcarpeta tras subcarpeta, las hallé. Elegí unas cuantas y se las fui enviando poco a poco. No quería enseñar más de lo necesario. No quería que mis fotos cayeran por error, o no, en manos ajenas.

No escribo nada. Sólo mando las fotos... Y espero la respuesta...


No recibí nada: ni mensaje ni llamada. Y tardé en mandar la siguiente imagen.


 ¡Coooño! ¡Buenas tetas me he comido! 


¡¡¡Huuu!!!

 
Tengo los huevos que me van a explotar y el pantalón me aprieta... Pero sólo necesito unos veinte minutos para llegar a casa y verás lo bien que mi polla se cuela entre tus tetas. ¡Menuda cubana!

Para entonces creo que yo estaba ya más excitada que él . Mi coño se había humedecido y mi braga, empapado.
Ya tarda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario


Alegato

Este espacio es un atentado contra el Sexto Mandamiento: la negativa a reprimir la Carne, la Mente y el alma. Aquí la fantasía y la realidad se cruzan sin culpa, consagrando la lujuria como una religión confesa y clandestina.

La escritura erótica no es un tratado frío, sino el pulso febril de la sangre donde el Pecado se vuelve altar y sacramento. Las palabras muerden, huelen a sombra compartida y a devoción oscura, rasgando el aire para habitar el cuerpo como un templo consagrado al abismo.

Lo que unos llaman Pecado, yo lo llamo Libertad de Elección. Porque nos fue otorgado el libre albedrío que hizo rebelarse a los ángeles y condujo al hombre al placer.

Amén.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.

La táctica del Pecado es enredarse hasta hacerte sucumbir.
Llegar al final tiene su interés. Puedes sorprenderte con sus pasos.