Enclavado se hallaba en cruz. Sus brazos y sus piernas la describían,
y ante su discípula, en bien aprendido acto de contrición como en clara penitencia, le dijo con la voz que se desdibuja entre las entrañas del placer y las palabras calladas de deseo desbordado:
"Mujer, aquí tienes al hombre.
Haz de tu Pecado mi Ascensión
y hazme alcanzar esa Gloria que tu dios merece."

Ufffffffffffffff qué delicia, decirle eso a una diosa, que cometa todos los pecados que desee
ResponderEliminarBesotes
Excitante y erótico cómo siempre querida,¿quién dice que el pecado es el camino a la perdición? Puede ser perfectamente el camino a la gloria.
ResponderEliminarUn beso
Me hiciste estremecer, !niña¡
ResponderEliminarVaya, hasta puse los signos al revés,
ResponderEliminarBesos
Wow...momentazo....
ResponderEliminarun besote!!!
Hay un momento en el que se han de excomulgar determinados Pecados. La manera depende del Pecado.
ResponderEliminarBesos de Pecado.
Ante su Dios... ella es altar y pecado... Uff... tremendo pecado el tuyo, que de nada sacas todo... Chapó!!
ResponderEliminarMuchos besinos guapa!